miércoles, 8 de junio de 2011

LA CIUDADANA NAVARRA QUE NO QUIERE SER SUBDITA

La ciudadana que dijo al príncipe que quiere dejar de ser súbdita

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"¡Una pregunta por favor, una pregunta por favor!", se oyó gritar el pasado 31 de mayo a la salida de los príncipes del palacio de congresos Baluarte de Pamplona. No era el "¡Guapo!" al que está acostumbrado Felipe de Borbón cuando se dirigen a él algunos ciudadanos. Expectante, y custodiado por media docena de guardaespaldas, el heredero de la Corona se desplazó con la cabeza bien alta hasta el lugar donde estaba la joven que le requería su presencia. Esa joven era Laura Pérez, una navarra licenciada en Derecho que, tras la valla de seguridad se atrrevió a entablar un debate con el Principe Felipe.

Para llegar hasta allí tuvo que sortear todos los impedimentos que le puso la Policía a ella y a otro grupo de personas que no disimularon sus convicciones republicanas. Pero finalmente ella se coló, y no dudó en lanzar al príncipe su pregunta. "Con todos mis respetos, ¿cuando usted sea rey tendrá la honestidad suficiente para proponer un referéndum sobre monarquía o república por una cuestión democrática?".

No se lo esperaba. Y Felipe salvó la situación como pudo. Le dijo que la única posibilidad para que eso ocurriera era con una reforma de la Constitución. Pérez le trasladó entonces la imposibilidad de hacerlo por el bipartidismo que domina la escena política. "Sólo me queda pedirle que abdique", concluyó, tentando la paciencia del heredero.

Él le argumentó que no puede renunciar a su cargo "por responsabilidad política".
"Le respondí que no es una irresponsabilidad preguntar a la ciudadanía lo que quiere", aseguró en declaraciones a este diario. En la conversación también participó el presidente navarro en funciones, Miguel Sanz, aunque a diferencia del aplomo del príncipe, las imágenes atestiguan que estaba bastante más angustiado por el atrevimiento de una de sus conciudadanas.

Enfado de Sanz
"La Primera y la Segunda República acabaron como el rosario de la aurora", se limitó a aportar al debate el dirigente de la conservadora UPN, visiblemente enfadado. También se coló en la conversación otro hombre, que según Laura Pérez podría ser uno de los guardaespaldas de Felipe, quien le recriminó su actitud. "¿Ese es el único problema que tienes en la vida?", le preguntó. A lo que ella, sin perder la serenidad, le respondió: "No, sencillamente quiero dejar de ser súbdita para ser ciudadana".

Durante su intercambio de palabras, el príncipe aseguró creer "en el sistema", como también lo hace Pérez, según apuntó ayer. Lo que ocurre, en su opinión, es que la forma de conseguir un referéndum es "prácticamente imposible" en la situación actual, y la única forma de hacerlo era consiguiendo convencer a Felipe.

"Un minuto de gloria"

Tras departir durante unos minutos sobre las formas de participación ciudadana o sobre la vigencia de la Constitución, Felipe "no sabía qué decir" —apuntó Laura— y arremetió finalmente contra la joven. "Desde luego has conseguido un minuto de gloria", le dijo. Pero no causó ningún tipo de enfado en Laura, que es miembro de la Unidad Cívica Navarra por la República.

"Sí que es cierto que en ese momento tomé conciencia de lo que estaba pasando, sobre todo cuando vi alrededor numerosas cámaras que estaban grabando la conversación", reconoció. Pero las impresiones del príncipe están lejos de sus pretensiones, ya que no milita en ningún partido político. "Había que hacer algo y consideré que había que aprovechar que los príncipes estaban en Pamplona para mostrar que hay ciudadanos que cuestionan el modelo de Estado".

En otro momento de la conversación con el heredero, Miguel Sanz le propuso a la joven la creación de un partido. Ella insistió, en cambio, en que el debate entre monarquía o república se debe dar entre el conjunto de la ciudadanía.

"Debería ser un debate serio en el que deberían participar la mayor parte de los ciudadanos", apunta. En las distancias cortas, Laura vio al príncipe "con el discurso bien aprendido". Incluso acabaron dándose la mano. Sólo en ese momento, no se pudo contener y gritó: "¡Viva la República!".

2 comentarios:

trillian dijo...

Esta chica si busca un referendun ,creo que fué a mal sitio, porque el principe Felipe no puede combocar un referendum,por otro lado si queria que él supiese que hay gente que no los quiere , lo saben de sobra, o quizas queria u7n momento de gloria, y lo tuvo, y quizas ahora la conozca álguien ....mas.Yo ni estoy ni a favor ni en contra de la monarquia, pero se que la nuestra nos dejan muy bíen parados donde quiera que van y mucho mejor que algúnos politicos, que por sus intereses, son capaces de dejar a la patria por los suelos, en una palabra son de verguenza, a esos si que habia que hecharlos.Saluditos.

Wafah dijo...

Creo que esto es lo bueno de la democracia, que una ciudadana anonima pueda acercarse al Principe y decirle lo que piensa a la cara, con toda la educación y el respeto del mundo. Me parece que es un debate que tarde o temprano va a haber que afrontar en este país, lo único que ocurre es que en estos momentos hay un asunto mucho más importante que es esta maldita crisis ecónomica que nos atenaza y a la que tenemos que poner remedio con urgencia.
De todas formas, ¿Te imaginas a una subdita marroquí intentando entablar esa conversación con nuestro adorado Rey Mohammed? Al primer intento de acercarse ya la habrían molido a palos los guardaespaldas de Su Majestad. Allí todavia nos queda recorrer un camino mucho mayor para conseguir una libertad plena. Saludos.