domingo, 31 de julio de 2011

LA RARA VARA DE MEDIR Y ALGUNAS DIMISIONES SONADAS

CAMPS, AZNAR, DEMETRIO MADRID (20 Minutos)

Nota: Paco10.- El que algunos datos vayan repetidos no se deben a fallo alguno, sino simplemente a que las Fuentes son dos y por consiguiente puede existir esa duplicidad. Espero sepais disculparme

Noviembre de 1986: Demetrio Madrid, presidente socialista de Castilla y León, es procesado por el Tribunal Superior de Justicia por un caso laboral en una empresa de su propiedad.
Demetrio Madrid tenía estabilidad parlamentaria, contaba en las Cortes regionales con 42 de los 84 procuradores, frente a los 39 de AP. Éstos, es decir Aznar y compañía exigen su dimisión, y Madrid dimite. Le sucede por unos meses otro socialista, José Costantino Nalda.

En las siguientes elecciones autonómicas, medio año después, Madrid no se presenta y las listas del PSOE y las del PP logran el mismo número de escaños, 32, pero es el PP quien logra la presidencia gracias al tercer grupo parlamentario, el CDS de Suárez, que había irrumpido en las Cortes con 18 asientos. Nuevo presidente, en julio de 1987, José María Aznar López, que apenas dos años después se convierte en líder nacional de AP, ya rebautizada como PP, y siete más tarde en presidente del Gobierno.

Dicho de otro modo: un caso judicial que hizo dimitir a un presidente autonómico le dio a Aznar la primera gran oportunidad y el primer gran acelerón de su carrera política, cuyo estudio es recomendable, para saber como alguien como Aznar se labró un futuro político que ni él mismo se creería.

Camps no está aún procesado por el TSJ, sólo imputado, pero sería interesante saber qué piensa Aznar del asunto, si cree que Camps debe o no debe dimitir, si cree que lo que él le pedía en 1986 a Demetrio Madrid hay que aplicárselo ahora a Francisco Camps, y no estaría de más que se pronunciase el actual Presidente del PP, M. Rajoy
Por cierto: en 1989, cuando ya Aznar daba el salto para liderar el PP, Demetrio Madrid fue absuelto y añado más: Nunca se le reconoció su "sacrificio" ni por su propio partido político. Fue una auténtica víctima política y un olvidado de todos, incluídos los suyos.

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  (El siglo de Europa) (Fragmento)

¿Qué nivel de exigencia contiene el código ético aplicable a las personas que operan en la vida pública? Está claro que todos deben cumplir con las leyes, pero, ¿qué les es exigible por encima de las leyes?


En 1986, siendo Demetrio Madrid presidente de Castilla y León, unas trabajadoras de una empresa de la cual había sido propietario antes de presidir la Comunidad Autónoma, acusaron a éste de un delito contra las leyes laborales. Demetrio Madrid fue procesado y en ese momento, José María Aznar, entonces en la oposición castellana exigió, de manera perentoria, que en un plazo de cuarenta y ocho horas, Demetrio Madrid dimitiera de su cargo de presidente. Demetrio Madrid así lo hizo, abandonando la Presidencia de aquella Comunidad Autónoma. Presidencia que fue, poco meses después y tras las elecciones de 1987, ocupada por José María Aznar, iniciando allí el vuelo que habría de llevarlo a la Moncloa nueve años después.
 
 Cuando, en su día, se celebró el juicio contra Demetrio Madrid, éste quedó exonerado de toda culpa y, hasta hoy, nadie, ni las denunciantes, ni quienes movieron tan extraña denuncia, ni los compañeros de partido que lo abandonaron en aquel trance ni, por supuesto, el gran beneficiario, José María Aznar, han repuesto nada a Demetrio Madrid, por los desperfectos morales y políticos que le causaron. Porque, además, y por decirlo todo, no sólo sus compañeros socialistas, sus amigos y quien lo conociera, también, cualquier persona normal y decente, sabía entonces, como sabe ahora, que Demetrio Madrid era, y es, una persona limpia y cabal.
 
 Demetrio Madrid dimitió como presidente el 29 de octubre de 1986. Al anunciarlo dijo que era inocente, pero que irse era "más positivo para la democracia y para la comunidad". Fue absuelto en 1990. Para entonces, Aznar ya era presidente autonómico. El PSOE jamás recuperó Castilla y León.
 
Por lo visto, el listón de lo exigible estaba puesto a mucha distancia del suelo para los adversarios y bajo tierra para los próximos.
Años después del desgraciado asunto que provocó la, a todas luces, injusta e inapropiada dimisión del presidente de Castilla y León, especialmente en los años 1993-1996, los escándalos que envolvieron al PSOE, en una vorágine de barro, aprovechada con estruendo por quienes entonces aspiraban a gobernar España, se llevaron por delante a algunas personas que, bien mirado, no lo merecían ni moral ni políticamente.

Por ejemplo, el ministro de Agricultura tuvo que dimitir porque años atrás había invertido unos ahorros en una entidad financiera acusada de opacidad. El portavoz adjunto de los socialistas en el Congreso, un abogado bien conocido, dejó su puesto porque había usado el automóvil de un cliente de dudosa conducta (si los abogados no pudieran tener clientes de dudosas conductas se podrían dedicar a la beneficencia)... en fin, dos ministros de Defensa, Serra y García Vargas, sobre cuya moralidad nadie ha expresado dudas, salieron a gran velocidad del Gobierno porque un traidor, que pronto se supo para quién trabajaba, se había dedicado a espiar y vender información ilegalmente.

Lo dicho no pretende ocultar desastres horribles, como los perpetrados por Roldán y por otros. Conductas deleznables que hicieron un gran daño político al socialismo y un daño moral inabarcable. Una herida de la cual sólo los miserables pudieron alegrarse.
Cuando ahora al PP le toca apechugar con una ristra de escándalos, desde un punto de vista moral, no parece lo más elegante intentar zafarse del acoso mediante el fácil e infantil expediente de mirar para otro lado.
 
Pero no iban por ahí mis tiros. Me quiero referir al causante de las dimisiones citadas más arriba, de Vicente Albero, de Narcís Serra y de García Vargas. El urdidor de aquello no fue otro que Mario Conde. Un convicto y condenado por varias estafas, que nunca fue juzgado por los robos en la empresa de Manuel de la Concha (causa de la dimisión de Albero) y de los papeles robados por el coronel Perote en el Servicio de Inteligencia (comprados luego por Conde y entregados al diario El Mundo), causa de la dimisión de dos ministros de Defensa. )Nadie le va a pedir cuentas a Conde -actualmente reconvertido en predicador mediático- por aquéllas tropelías? ¿Nadie se atreve siquiera a preguntarle por ello, ahora que tan locuaz se ha vuelto?
Siempre pensé que los "grandes ejemplos para la juventud" -como lo fue Conde entonces y lo es ahora Garzón- están destinados a sentarse en el banquillo de los acusados pero nunca pagan por todos sus desmanes.

2 comentarios:

Wafah dijo...

Yo soy de la opinión que cualquier cargo publico que esté imputado debe dimitir inmediatamente, independientemente de lo que ocurra en el proceso judicial. No es de recibo que un Alcalde, un presidente autonómico o un ministro esten en un cargo mientras que exista la más mínima imputación que siente una duda de que su actuación no ha sido la correcta. Demetrio Madrid en su momento hizo lo correcto y despues recibió el respaldo de los tribunales saliendo absuelto. Camps ha hecho lo correcto, tarde, eso si, según mi modesta opinión, y ya veremos si es declarado culpable o inocente. Pero aparte de estas imputaciones judiciales, está algo mucho más importante para mi que son las responsabilidades políticas que van al margen de lo que ocurra en los tribunales y por las que responden todos aquellos políticos que tienen una culpa "in vigilando" de lo que hacen sus subordinados y me voy a referir a dos casos importantes uno del PP y otro del PSOE, para que no se diga que soy parcial en mi juicio.
To dos sabemos lo que ocurrio con el accidente del YAK 42 y el juicio en el que respondieron algunos mandos militares por evidente negligencia. En aquellos momentos, Federico Trillo era ministro de defensa y responsable y jefe político de todos los culpables. Bien es cierto que el PP perdió las elecciones pero la responsabilidad política que el tenía debería que haberle llevado a no presentarse como diputado y haberse retirado de la política. Un caso flagrante de incumplimiento en la asuncion de responsabilidades.
Me voy ahora a un caso actual, el caso faisán, en el que hay 2 altos cargos de interior y un inspector de policia procesados. El entonces ministro de interior, Rubalcaba, era el jefe de estas personas y sobre el pesaba una responsabilidad politica sobre esos incidentes. Al igual que Trillo debería haber dimitido inmediatamente y haberse retirado de la politica. Pues no, aquí lo tenemos de candidato socialista a las proximas elecciones generales. Estos casos son el ejemplo de por qué algunos y algunas pedimos una regeneración democratica de la clase política, sea del PP, del PSOE y de cualquier partido político. Lastima que las luchas partidistas se queden en el "y tu más" sin entrar en el fondo de los problemas. Saludos.

Paco10 dijo...

Yo no soy tan tajante como tú en cuanto a la decisión de dimitir ni en cuanto a las "responsabilidades políticas". En el primer caso si uno se considera inocente únicamente tienen que demostrarle que no lo es y expulsarlo sin más, pero no antes. En el segundo supuesto, pues a veces habría que trasladar eso mismo a la vida laboral. Ningún dueño de una empresa puede saber si un trabajador suyo va a ser o lo es ya un delincuente.
Los dos casos que enumeras no tienen mucho que ver, porque uno se demostró lo que había pasado y el otro de momento nadie a imputado a la persona a la que haces referencia.
Dimitió Borrel por sus lazos de amistad con Huguet, creo que se escribe así, recientemente condenado con Nuñez. Dimitió Antoni Asunción por la fuga de Roldán y también lo hizo Corcuera por cambiarle una palabra a la Ley llamada "Ley Corcuera". No creo que se le deba cortar la carrera política a nadie por culpa de segundas personas.
El tema de Demetrio Madrid, como el de Camps no se parecen en nada y la conducta de uno y otro tampoco y sigo manteniendo que si Camps dice y es inocente no debería dimitir. Ahora tiene chofer, dos secretarias, Asesor, no dimite como diputado y pasa a formar parte del Consejo Jurídico de la Comunidad. Me gustaría que alguien me lo explicase.