martes, 23 de agosto de 2011

LA LIMITACION DEL DEFICIT EXIGE MODIFICAR LA CONSTITUCIÓN

Proceso de reforma de la Constitución

Fijar el déficit en la Carta Magna exige el respaldo de tres quintos del Parlamento


La medida planteada hoy por Rodríguez Zapatero, responde a la propuesta lanzada por Paris y Berlín la semana pasada en la que abogaban por que los países del euro fijen, antes del verano de 2012, un límite a la deuda pública en su respectiva Constitución, siguiendo el ejemplo de la legislación germana, o en una norma legal de rango elevado.

Garantías para el déficit

Zapatero ha anunciado que el objetivo de la reforma constitucional es "establecer una regla para garantizar la estabilidad presupuestaria a medio y largo plazo, tanto del déficit como de la deuda, que vincule a todas las administraciones públicas". Para esta reforma, el presidente ha consultado con el líder del PP, Mariano Rajoy, y el candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, con el fin de que pueda llevarse a cabo en las próximas dos semanas, dado que solo necesitaría una mayoría de tres quintos en el Congreso y el Senado.

"Esta reforma es necesario adoptarla con el mayor consenso posible y hacerlo desde el principio del procedimiento, y nada mejor que a partir de una iniciativa parlamentaria", ha asegurado Zapatero antes de invitar al resto de grupos a presentar una proposición de la reforma constitucional.

Para llegar a esta cifra de tres quintos no habrá problemas si se ponen de acuerdo el PSOE y el PP, ya que ambos suman 321 escaños en el Congreso (169 de los socialistas y 152 del grupo popular) de los 350 existentes, porcentaje que aún es mayor en el Senado, donde estos dos grupos suman 226 de los 264 que componen la Cámara Alta. En caso de que no hubiera acuerdo, lo que parece improbable en esta ocasión, se tendría que crear una comisión paritaria de diputados y senadores que elaborara un texto para su posterior votación en las Cámaras.

Si aún así no saliera adelante, y siempre que la iniciativa hubiera obtenido la mayoría absoluta en la Cámara Alta, podrá ser aprobada por el Congreso por mayoría de dos tercios. Una vez que las Cortes le hayan dado el visto bueno, la reforma será sometida a referéndum si así lo solicitara una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras dentro de los quince días siguientes a su aprobación.

Firma de La Constitución por el Rey
En el caso de que la revisión, total o parcial, de la Constitución afectara al título preliminar o a los títulos I y II -no es éste el caso-, se procedería a la aprobación del principio por mayoría de dos tercios y la disolución inmediata de las Cortes. Posteriormente las Cámaras deberían ratificar esta decisión y someterla a referéndum.

Hasta ahora, el Gobierno aprobaba cada año en Consejo de Ministros como decreto-ley el déficit previsto y después lo elevaba al Congreso y Senado para ratificarlo. La llamada 'Regla de oro' trata de establecer que, a partir de 2016, el déficit del presupuesto no puede superar el 0,35% del PIB.

El mayor problema para el Gobierno sería no conseguir aprobar esta reforma en el plazo previsto -dos semanas es la fecha en mente del Ejecutivo- ya que podría coincidir con la disolución de las Cámaras que tiene que llevarse a cabo para respetar el periodo electoral fijado.

3 comentarios:

Wafah dijo...

Si, Paco, todo eso está muy bien pero esta propuesta la había hecho Rajoy hace exactamente un año y entonces Zaptero, Salgado y Rubalcaba la rechazarón bromeando con sorna sobre ella. Ahora curiosamente la abrazan como si fuese una propuesta de ZP. ¿Por que tenemos que ir dando bandazos en la politica y yendo con retraso siempre? Ahora si es buena la propuesta porque nos obligan Merkel y Zarkozy ya que en la practica estamos intervenidos desde mayo del año pasado.

Pese al acuerdo de los grandes partidos, me parece una reforma precipitada y que se quiere incluir con calzador al final de la legislatura. Creo que se impone un referendum para que los ciudadanos demos nuestra opinión sobre una medida que afecta a nuestro estado del bienestar. Ya está bien de legislar a espalda de los ciudadanos y esto cada vez se parece mas a una democracia dirigida desde Bruselas. Saludos.

Paco10 dijo...

El acuerdo alcanzado entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, para modificar la Constitución con el objetivo de fijar un techo de déficit en el gasto de las administraciones públicas, no es una medida que pueda venir de nuevas al Consell que preside Alberto Fabra. Al margen de que Rajoy reivindica la iniciativa, lo cierto es que los populares valencianos -siguiendo las directrices marcadas por Génova- incluyeron en el programa electoral un compromiso de calado similar.

miguel dijo...

Es un nuevo paso hacia el objetivo que persigue el partido popular desde hace tiempo, pues al no tener los gobiernos capacidad de endeudamiento en los tiempos de crisis, tendrán la excusa perfecta para mostrarnos la incapacidad de estos para poder hacer frente a gastos en educación o sanidad y por lo tanto los beneficios que supondría la inversión privada.
Por otra parte es el último trabajo sucio que le está haciendo Zapatero al partido popular, a sabiendas de que puede acarrear su defenestración total, lo que me hace pensar, que en realidad tal como dicen desde el 15-M, estos dos partidos son el mismo perro con distinto collar.
Un saludo.