martes, 11 de octubre de 2011

SI EL TIEMPO ES ORO, QUE SE LO DEN AL QUE SE LO MEREZCA .


Por Esther Ortiz
Pues sí, eso venia yo pensando en el atasco correspondiente al volver de mi rehabilitación. Os lo voy a argumentar, prepararos:

Me levante pronto, pues al no estar “rehabilitada” me cuesta llegar con hora a los sitios, y antes he de ocuparme de alguna que otra cosilla, sin contar que ahora no me arreglo, me reformo.

Mientras me “reformo” suena el teléfono… es mi hermana, charlo un rato con ella y mientras trato de estar serena para poder tener una conversación coherente, oigo el pitido de una segunda llamada, pero tengo por costumbre no colgar a la persona con la que hablo ¿Quién me dice a mí que es más importante que con la que estoy hablando? Y al fin y al cabo, el tiempo es oro y no tengo mucho. Vuelve a sonar el teléfono, esta vez el móvil, es mi sobrino Paco, trato de tener una conversación con él, pero queremos darnos y recibir mucha información y no tenemos tiempo, como es oro y nosotros somos pobres… al final quedamos, pero no para tomar café, no. Quedamos el día 26 para que me acompañe al hematólogo. Sé que no le gustan los médicos, es mi sobrino y solo nos llevamos dos años, vamos que hace mucho que le conozco. Desde “el accidente” siempre se ha ofrecido a acompañarme, me ha visitado y llamado casi a diario o cuando su propio oro se lo ha permitido. Pues bien, esta mañana aplique lo que algunos amigos que tengo por aquí me han enseñado: “cuando no puedas mas, pide ayuda”… que mejor ocasión, me ayuda, le veo, y seguro que cuando salgamos nos tomaremos un café y si la cosa no va bien, que mejor que un ser querido para abrazarte. Si amigos míos, seguro que a más de uno le ha pasado que tanto la familia como los amigos, al principio son todos ofrecimientos y “cuenta conmigo”… pero esto es largo y su propio oro se acaba… Por eso yo no guardo rencor a nadie de los que me dejo en el camino, todos hemos de seguir el nuestro y yo soy afortunada, me quedan aun pocos pero muy buenos amigos y pocos pero muy buenos sobrinos y encima os tengo a vosotros.

Suena de nuevo el teléfono, esta vez es mi sobrina Yolanda, hace días que no podemos hablar, y eso que lo hacemos siempre que nuestro precioso tiempo de oro nos lo permite. Lo mismo que con él, tratamos de mantener una conversación coherente, rápida, agradable, interesándonos una por la otra y claro como no tenemos tiempo, terminamos más que en una conversación en un despropósito, eso sí lleno de risas (yo trataba de explicarle que tenía que llamar para que me arreglaran mi cabina de ducha marca Azne, como la del Correcaminos, pero esto es otra historia…ilustrare con video para los más jóvenes) y mi pobre no se enteraba de nada. En vista que yo me tenía que ir, que ella estaba trabajando, que me hablaba bajito que yo hablaba también bajito ya, la he sugerido que si su tiempo de oro se lo permitía leyera un poco mi muro, que hay estaban las respuestas a sus preguntas… que triste a donde hemos llegado???? Nooo, que suerte alguien empleo su tesoro para proporcionarnos otro método de comunicación. Gracias señores informáticos, que aunque yo no entienda mucho de esto, ya tengo amigos que me lo explican como pueden, cuando pueden, pero con mucha buena voluntad y una sonrisa.

Al final he salido de casa tarde, con lo cual el trafico se hacía más lento y yo me ponía más nerviosa, porque por muchos propósitos, frases, y teorías que sepamos, al final la bendita vida nos envuelve, bendita porque estoy viva para escribir, porque tengo coche para llegar, porque no estoy tan mal como para conducir, porque tengo cita con un medico que me va a ayudar… pues aun así he llegado por los pelos y muy nerviosa.

Cuando he salido de allí, con dolor de cuello y mareada, muchos principios no son buenos, pero si me da tiempo seguro que consigo rehabilitarme, el chiquillo era encantador y muy amable y menos mal que él ha empleado su tiempo, aunque sea el que le pagan, ayudándome. Hoy he salido así, pero en unos días seguro que estaré mejor. Como no podía conducir en ese momento he “decidido” gastar un poco de mi oro tomándome un café en la terraza que han montado en el hospital. Mi padre siempre decía “es mejor perder un minuto en la vida, que la vida en un minuto” y yo no me encontraba en condiciones de conducir, con lo cual no solo ponía en riesgo mi vida, también la de cualquiera que se cruzara en mi camino y ¿Qué culpa tiene si yo no tengo tiempo? Qué suerte tengo, me he acordado de una de las frases que me enseño mi padre en la niñez, tenía el dinero para tomar el café, hacia sol en Madrid para sentarme y recuperarme.

Cuando he llegado a casa mi amiga Pilar, me ha llamado, no se encontraba bien, se ha vuelto del trabajo y yo con mi mal cuerpo y sin apenas oro no he podido ir a verla, y eso que es de las que no se ha retirado un momento de “mi camino”… Lo siento Pilar, me siento culpable por haberte fallado, para una vez que eres tú la que está mal… desde aquí te pido disculpas. Mañana, sin falta a primera hora, aunque aun no haya conseguido nada más que ponerme en pie, te llamo.

Con lo que os he contado no quiero decir que yo me merezca mas “oro” que cualquiera de vosotros, veréis mi teoría es que el tiempo es oro si lo tiene alguien que lo emplee bien, como nuestros médicos, nuestros científicos, nuestros maestros, nuestros amigos que emplean su poquito de oro en escribirnos un mensaje o en hacernos una llamada, que a veces no podemos atender, porque estamos malgastando el tiempo con personas que no nos interesan, pero que por cortesía, educación o agradecimiento a momentos anteriores seguimos escuchándolas. A mí me gustaría ser capaz de hacer esa selección que todos decimos que vamos a hacer, pero aun estoy muy confusa, apenas puedo distinguir a mis amigos de mis enemigos… no tengo tiempo.

Pero si pido que se reparta o se dé a quien se lo merezca es porque hay personas que tienen mucho tiempo libre, es decir oro puro, cosa que no se podría decir de ellas. Y para mí, personalmente, una mala persona con mucho tiempo libre es como una termita, destruye todo lo que cae a su alcance, y es capaz de comerse hasta el árbol que sujeta su propio nido. Otra vez me viene a la memoria una frase de mi padre “los consejos y los vasos de agua cuando te los pidan”, pero me vais a permitir amigos (realmente lo sois si habéis gastado vuestro precioso oro al llegar aquí) que os de un consejo, de amiga…Tened cuidado con las termitas…

Perdonad si algo os ha molestado, si no he tenido tiempo de comentar alguna frase o alguna foto que tan amablemente habéis compartido conmigo, si no he podido contestaros a un mensaje o no me ha dado tiempo a coger una llamada de las vuestras, que son de las buenas… Perdonad pero no he tenido tiempo…Pero si me prestáis un poco del vuestro, prometo estar más atenta, quitarme las termitas y quedarme con vosotros. Ya sabéis mi nuevo lema “no me importa lo lejos que este la meta, siempre que me den tiempo para llegar”

A estas horas solo dos cosas, gracias por haberme regalado vuestro tesoro, el tiempo que habéis empleado leyendo esto y que sepáis que os quiero, aunque no pueda comunicarme con vosotros como yo quisiera.

(Esther es una afectada por una enfermedad grave y de la que los lectores de este blog sabéis un poco. Participa voluntariamente en una investigación sobre la misma y es voluntaria de la AEAL)

3 comentarios:

trillian dijo...

Quiero decirle a está chica Esther, que es demasiado valiente al ofrecerse para el estudio de la enfermedad (sea cual sea),porque eso conlleva pruevas de tratamientos que tanto le pueden hacer bíen como mal,que tenga mucha suerte se lo deseo de todo corason, qué seguro es una gran persona ,porque.. siempre a los buenos les pasan las cosas malas.
mucha suerte bonita y siempre pa lante pa tras ni pa cojer impulso.Un abrazo muy fuerte.

Paco10 dijo...

El estudio de investigación es sobre el Linfoma. Casi nada. De todas formas ella dará mejores explicaciones.
Saludos

Anónimo dijo...

Hola Esther siempre da gusto leerte, he llegado hasta el final, para que veas.
Espero que te encuentres mejor, yo tengo tiempo y lo pongo a tu disposición.
Besitos de Marisa