sábado, 19 de mayo de 2012

LOS CÁTAROS. CRISTIANOS INCOMPRENDIDOS

EL CATARISMO
Por Paco10 (extraído de diversas fuentes. Fotos de Internet)

SU ORIGEN

Fue un movimiento religioso gestado duran muchos siglos atrás, antes de que apareciera por Europa, nacido de las antiguas creencias paganas orientales, cuya principal doctrina contenía dos principios fundamentales y contrapuestos, el Bien y el Mal, que representaban respectivamente, la parte espiritual del hombre, contra el mal, representado por el diablo en todo lo material, que se consideraba impuro.

Ya en plena Edad Media, se fue diversificando en distintas modalidades, que ya se tachaban de heréticas desde el principio del cristianismo, afincándose en distintos países europeos, pero con mayor fuerza en el sur de Francia, chocando vivamente con intereses tanto políticos, como religiosos, siendo perseguidos los cátaros, hasta casi su total aniquilación, siendo la Inquisición, propulsora de las cruzadas que contra ellos se organizaron.
Los denominados Cátaros, se caracterizan especialmente y entre otras cosas, por sus creencias fuertemente arraigadas, con un ascetismo y estricto cumplimiento de las consignas y creencias basadas en la religión tal como la predicó Jesucristo. Por ello son considerados como los auténticos y más "PUROS" descendientes de la Cristiandad, al seguir de una forma estricta las enseñanzas del Maestro, en una época en que la religión cristiana, sufría una profunda crisis, tanto en las altas esferas religiosas de Roma, como en el pueblo llano, que habían desvirtuando en gran manera, por lo que estos cátaros, precisamente querían restituir al pensamiento religioso de la Edad Media con su gran espiritualidad e influir en los fieles europeos y de Occitania, en clara oposición a la ortodoxia y los intereses espirituales, que impregnaban a la Cristiandad. Su intento por crear una corriente mística que dirigiese a los hombres hacia la salvación por medio del pacifismo y la tolerancia se convertía así en su razón principal de ser.

La historia del pueblo cátaro entra dentro de las raíces medievales del cambio ideológico de cristianismo más puro. Una noticia del 16 de marzo de 1244,  dice que:  "Doscientos cátaros fueron enviados a las hogueras de Montségur por blasfemos, aunque éstos cantaran durante el camino a su muerte, cantos alzados a la gloria de Dios". Y estas noticias y su escaso conocimiento público hacen que haya tratado de enlazar diversas informaciones sobre Los Cátaros y el catarismo.
Se dice que el catarismo vino del Mediterráneo, como todas las influencias de la época que venia de Bizancia y Tierra Santa. En las tierras del Languedoc (Occitania) la llegada de unos monjes de la mediterránea oriental, en el siglo XII cambiaría el transcurso tranquilo del pueblo albigense, (naturales del pueblo de Albi) tierra de trobadores.

La Inquisición condenó a muerte al Catarismo hace 8 siglos, siendo escasas las crónicas europeas que den testimonio de su existencia, pero siguen existiendo informaciones sobre ellos, aunque sean sobre sangrientos interrogatorios y debates ideológicos con sus oponentes, los monjes católicos que justificaban y fundamentaban su acierto en la persecución de herejes con métodos inquisitoriales. Su aniquilamiento en Europa fue la causa de que ésta perdiese una buena parte de su identificación espiritual

El Apóstol Andrés, fue considerado como El "Padre de los Cátaros", quien procedente de Kiev, pasó a la costa meridional del Mar Negro, llevando el Grial a Rusia. Dice la tradición que la Virgen Purísima instruía personalmente a Andrés y que antes de viajar a Esticia fue el receptor del Grial predicando "una religión de Buen Dios de amor y portador de una fe verdadera". Durante su viaje a Kiev fue seguido por numerosos discípulos que se dedicaron a predicar el misterio relacionado con el Grial fundando la Escuela donde había puros e impuros, perfectos e imperfectos.

El Grial eslavo se encontraba entre la gran constelacion de los ancianos de Optina Pustin y eligiendo a Serafim de Solovki ( el ultimo monarca-martir ruso Mijail Romanov) como el zar del Grial de Rusia.
El Catarismo Eslavo no fue totalmente exterminado, yendo una parte a Bulgaria, otra parte se quedó en Rusia donde eran conocidos entre los cristianos de rito antiguo como "Dujobori", palabra procedente del ruso que significa "luchadores espirituales", bogomili, pauliquianos etc.

En el Sur de Francia, un hombre de mucho poder luchó contra los cátaros, Pèire o Pierre de Castelnau y acompañado por su fiel compañero Arnau Almaric, que fue abad de Cîteaux. Lucharon para acabar con la herejía de aquellos lugares y principalmente se enfrentaron ante los prelados de Languedoc que favorecían a los mismos, como el Obispo de Besièrs, el Obispo de Vivièrs o el Arzobispo Berenguer II de Narbonne y que pugnaron duramente en contra los embajadores del Papa.

A finales de 1207, Castelnau consiguió reunir una liga de barones del Sur de Francia para unirse a esa cruzada en contra de los cátaros. El Conde de Toulouse al enterarse puso remedio y un contra ataque en la que se valió de miles de cátaros meridionales y de la ayuda de sus vasallos, como el rey Pedro II de Aragón. Castelnau moriría asesinado en mano de los herejes, después de un fuerte enfrentamiento con el Conde de Tolosa (Toulouse) Raimond VI, el día 14 de enero de 1208 en Beaucaire.

El día 10 de marzo de 1208, el Papa Inocencio III convoca con un gran llamamiento que todos los príncipes, nobles y gentiles hombres se unan en armas ante una nueva y sangrienta cruzada programada para defender unos pueblos cristianos sublevados en el sur de Francia y ser dirigidos por el Conde Simón de Montfort. Mientras en el otro bando, el Conde Raimond VI de Toulouse, familiar de los reyes de Francia, Inglaterra y Aragón; nuevo enemigo de la cristiandad por defender y gobernar los destinos de los cátaros manda llamar a todos sus aliados para defender con justicia sus territorios ante el papado. El conde toloso gobernaba unas tierras en la que la herejía se había instalado y en la que se sentía libre ya que la Iglesia actuaba cada vez con menor fuerza.

 En julio de 1209, en Béziers murieron cerca de 30.000 personas, fue toda una matanza en la que ni los mayores, niños ni mujeres se salvaron. Raimond Roger Trencavel, mandó reorganizar nuevamente a sus vasallos dentro de la fortaleza. En agosto de 1209, la ciudad cayó en manos de Montfort.

COMO RECONOCER A LOS CATAROS. VIDA Y COSTUMBRES

 Los inquisidores tenían una norma peculiar con el fin de reconocer a los cátaros al objeto de poderlos descubrir y detener:

Entre las diferentes maneras de localizar a los cátaros, fijaban la atención en los rostros de las personas, que al verlos delgados y pálidos, eran catalogados como cátaros, ello podría darse en un principio a los cátaros artesanos, los cuales trabajaban intensamente en lugares cubiertos, sin ver la luz del sol, y sus dietas eran principalmente muy frugales y vegetarianas.

Los inquisidores con el propósito de asegurarse la caza de los cátaros, al ser estos detenidos, eran obligados a ser examinados por un médico católico, con el propósito de averiguar si su estado físico, era debido, a alguna enfermedad, mala alimentación o deterioro por razón en el excesivo esfuerzo del cátaro en su trabajo cotidiano.

Otra forma de descubrir su identidad, era el estado higiénico de un individuo, puesto que los cátaros tenían costumbre de lavase diariamente, algo inconcebible en la Edad Media, donde un caballero que se pasaba el tiempo guerreando, tenía a gala y como forma de virilidad, permanecer con las mismas ropas en las campañas bélicas, durante varias semanas.

El aseo personal, era considerado cosa de judíos y árabes, que incluso se perfumaban, por lo tanto los cátaros eran fácilmente descubiertos por tal motivo.

Resultaba peligroso para un cátaro, negarse a matar una gallina, un cerdo u otro cualquiera animal, puesto que la religión cátara tenía prohibido sacrificar a todo tipo de criatura, en la creencia de que a la muerte de un astrong>cátaro su alma podría transmigrar (metempsicosis) a un hombre, una mujer e incluso a un animal que estuvieran vivos.

En los primeros tiempos, pudiéramos decir “dorados” de los cátaros, existían otras formas de identidad fácilmente apreciables hacia todo aquel interesado en su persecución, como lo eran la Inquisición y todo su terrible aparato, cosa que los cátaros se percataron de ello, teniendo necesidad de ir cambiando sus costumbres mas visibles evitando con ello sus detención en lo posible.

Los cátaros caminaban en parejas, debido a la posible ayuda que uno al otro pudieran proporcionarse, evitando con ello que el otro cayese en alguna mala tentación, pero con el tiempo también era esa una forma de identidad de los cátaros, con lo que se les detenía, juntos tal y como habían vivido, eran llevados a la hoguera y juntos morían quemados, otra costumbre que los cátaros debieron suprimir o disimular al máximo. Los buenos hombres, debían llevar barba, y pelo largo, teniendo necesidad de modificar su aspecto claramente cátaro, rapándose la barba y cortándose el pelo, por lo que los cátaros por lo tanto adoptaron el hábito de cubrirse la cabeza con la capucha de sus mantos, pareciéndose a los comerciantes y peregrinos, ya que un buen cátaro nunca podía ser confundido con gentes de otra religión que no fuera la suya.

Los Perfectos vestían con ropas negras, un bonete sobre sus cabezas, y como identificación cátara de su ordenación, un fino hilo de lino ceñía su cintura, y colgando de tal cinturón una bolsa donde guardaban el Evangelio de San Juan, así como una marmita para sus frugales comidas, aunque a finales del siglo XIV, por el recrudecimiento de las persecuciones a que eran sometidos los cátaros, estos tuvieron que cambiar sus ropas por el color azul, mas común entre las demás gentes.

SUS CREENCIAS Y FILOSOFÍA

La llegada de la herejía era muy común durante aquella época. En el mediterráneo era muy usual las guerras entre herejes y la Iglesia católica. También era época de las cruzadas, aunque ya iban en declive, el fervor por servir a la Iglesia y luchar en contra el mal y ser perdonados por la eternidad a aquellos que acabaran con los sublevados, mantenían la fe, tal vez equivocadamente, a unos hombres cristianos con afán de seguir los pasos de Cristo. Los puntos de vista de los cátaros sobre los sacramentos, cuestionados y reinterpretados; su oposición a la jerarquía de la Iglesia y pensamiento de que Cristo dió por igual a todos sus apóstoles, sin afán de poder ni de economía; también cuestionaron los temas del bautismo, la eucaristía, la virginidad de María, la conversión del pan y del vino, en cuerpo y sangre de Cristo; aceptaron la idea de la reencarnación por lo que muchos adoptaron también una dieta baja en carnes llegando a rozar el vegetarismo. Esta nueva filosofía socio-religiosa no agradó a la Iglesia Católica, remarcándoles nuevamente de herejes.

El pensamiento o filosofía cátara, divergente y chocante con el mundo cristiano de la época, plantearon una nueva forma de fe cristiana. “Katharos”, esta palabra de origen griego que significa “puros” o “bons homs” en lengua del Languedoc, madre del catalán actual y de las diferentes variantes lingüísticas de la misma lengua.

 Hacia 1250 se escribió un documento- uno de los pocos habidos- que fue cuestionado ante el papado, “El Libre des dos principis” (El libro de los dos principios)

CARCASONA: EL HOGAR DE LOS CATAROS

Carcasona, tierra de los Trencavel -señores feudales- tomó un papel muy relevante durante la historia de los cátaros del Languedoc.

A casi dos horas de Cataluña por carretera, hallamos la ciudad medieval mejor conservada de las habidas en nuestro continente. El pueblo albigense se resistió a la cruzada organizada por el Papa Inocencio III en el año 1208. Miles de hogueras invadieron la ciudad, cada día había sentencias de brujería y quema de infieles. La Iglesia montó en ella uno de los mejores y mayores tribunales de la Inquisición. Raymond Rouger Trencavel puso fuerte resistencia ante el Conde de Montfort, que luchaba en la banda papal y acompañado de miles de cruzados. La ciudad cayó en manos de Montfort, rindiéndose a éste después de quince dias de asedio, justamente el día 15 de agosto de 1209 en el que se cuenta que hacia un calor terrible. Pedro II de Aragón que operaba a favor de los cátaros, intentó negociar con Montfort pero la tentativa no dió muchos frutos y aún siguiendo con la oposición de Trencavel, éste fallece el dia 10 de noviembre de 1209. Su hijo Raymond volvería años más tarde para poder rescatar Carcassona de los Capetos y devolverla su fé en el caterismo y en el esplendor que vivió la ciudad antes de 1208.

 Una vez derrotado el hijo de Trencavel, en 1224, se retiró y se tomó muchos años antes de regresar en 1240 a volver a reconquistar los terrenos que anteriormente fueron cátaras como Montolieu. Los reyes capetos (franceses) no les permitió mucho espacio de movilidad, mandando fortificar y reforzar las defensas de las ciudades y villas importantes del Languedoc. Por matrimonio y por herencia, los Condes del Rossellón, de Carcasonne y señoríos de Languedoc y fronterizos con Cataluña, pasaron a ser parte de la Dinastía real de los Condes-Reyes de Aragón y Barcelona, también antiguos aliados de los Cátaros. A Carlomagno y a sus descendientes la unificación de estos territorios a Aragón no agradaron nada. Se intentó casar a las hijas de los reyes de Aragón y Francia, para poder recuperar los derechos dinásticos sobre el sur de Francia. Siempre y durante la historia y a raíz de su unión con el pueblo catalán- principalmente- y con el aragonés, el pueblo de los antiguos cátaros han seguido manteniendo mucha simpatía por aquellos aliados que ayudaron – no si poder resolver- la tentativa de ser cátaros en un mundo en que solo había una ideología religiosa y en el que mandaba el Papa. Eran otros tiempos para el cristianismo.

LA CRUZ OCCITANA:

Este símbolo cristiano fue adoptado por las tierras occitanas de Languedoc y Provença, donde ya en muchas sepulturas precristianas aparecía. La región de los cátaros, el Languedoc-Roussillon, adoptó para su bandera las cuatro barras catalanas y la Cruz d’Oc o Cruz Occitana.

Los Cátaros renunciaron a símbolos de idolatría pero esta cruz tiene una asociación con el mundo solar y con los doce símbolos del horóscopo occidental. Los Condes de Tolosa o Toulouse adoptaron este símbolo como parte de su escudo heráldico en el siglo XIII. Con el paso de los tiempos fue aceptado como símbolo heráldico-nobiliario. En 1211 los condes ya la llevaron durante la invasión francesa en sus territorios para acabar con el catarismo. Curiosamente se la puede ver en color rojo o blanco. En la bandera con fondo rojo, la cruz es amarilla o blanca.

3 comentarios:

Patry dijo...

Me encantan los cátaros. Son muestra de que el catolicismo es la versión más superficial del Cristianismo, bastante alejada de los orígenes gnósticos, pero que satisfacía el ansia de poder de algunos. Por eso los aniquilaron.

piluca dijo...

Los cátaros fueron aniquilados por su conocimiento. Su verdugo real, la Iglesia Católica. Dejo aqui la referencia a un libro que puede bajarse gratis y que analiza desde una nueva óptica las verdades que los cátaros pudieron conocer (incluyendo al santo grial) y las mentiras de Roma. Se trata del "Filia Dei" de Martin Lapiedra:
http://mateofiliadei.blogspot.com.es/

Paco10 dijo...

Muchísimas gracias Piluca por tu información y por tu aportación y visita al Blog. Personalmente entraré en la página que nos dejas. Gracias de nuevo y un saludo