martes, 9 de octubre de 2012

ELECCIONES EN VENEZUELA Y........... CHAVEZ SIGUE



Así se ven y analizan los resultados de las últimas Elecciones Venezolanas por la prensa de aquel País y también desde España.


(TALCUAL.COM)

El presidente Hugo Chávez, reelecto el domingo, no debería atenuar su estilo político polarizador o abandonar su plan de profundizar la “revolución socialista” a pesar de los buenos resultados logrados por una oposición que se mostró más fuerte y unida, según analistas consultados por la AFP.

El carismático líder izquierdista extendió la mano a la oposición inmediatamente después de derrotar a Henrique Capriles en las elecciones del domingo, pero momentos más tarde se comprometió a continuar su “marcha hacia el socialismo democrático del siglo XXI”.

“No veo ninguna voluntad de cambio” en Chávez, comentó a la AFP la historiadora venezolana Margarita López Maya, quien estima que Chávez seguirá de la misma manera, polarizante y cerrado al diálogo. "Y puede volverse más represivo porque se siente más fuerte“.

El mandatario reelecto prometió convertirse en un “mejor presidente” tras su victoria, en un reconocimiento tácito del creciente descontento reinante en su país por factores como el aumento de la delincuencia, el déficit habitacional y la alta inflación, ubicada por encima del 20% mensual.

Sin embargo, considerará su victoria como un mandato claro para que continúe aplicando políticas fuertemente criticadas por la oposición, como el empleo de la riqueza petrolera para financiar las llamadas “misiones sociales” y la insistencia en controvertidas alianzas internacionales, señalaron analistas.


“Se mantendrá en la idea de que se debe profundizar y radicalizar la revolución”, indicó Ignacio Avalos, director del Observatorio Electoral, una organización no gubernamental venezolana. “Nos volverá a dividir en dos, diciéndose: ‘Si tengo éxito (en las elecciones), ¿por qué debería cambiar?’”, señaló.

Tras casi 14 años en el poder, la principal amenaza para su próximo mandato de seis años, que se iniciará en enero, podría provenir de la recurrencia de un cáncer que se le detectó el año pasado y se le volvió a declarar en 2012. En julio, el presidente se dijo sin embargo “totalmente curado” de la enfermedad.

Chávez sobrevivió a un golpe de Estado montado por la cúpula del empresariado en 2002, pero los analistas dicen que la oposición continuará ahora con sus intentos de desplazarlo del poder por la vía electoral. Los próximos comicios son en diciembre, cuando los ciudadanos sean llamados a escoger alcaldes y gobernadores.

El desafío más relevante para la históricamente atomizada oposición venezolana será mantener la unidad que logró forjar detrás del joven abogado y exgobernador Capriles.

Designado candidato a la presidencia tras unas inéditas elecciones primarias, en febrero, Capriles “tiene potencial para seguir liderando a la oposición, pero ésta es heterogénea”, al abarcar a partidos de derecha, centro e izquierda del espectro político, señaló Angel Alvarez, profesor de ciencias políticas en la Universidad Central de Venezuela.


Capriles “genera más simpatía que otros dirigentes de la oposición. Además es joven y tiene un gran futuro político”, dijo Alvarez.

El postulante opositor atrajo una considerable masa de electores con sus propuestas para reducir la tasa de homicidios, que se elevó a 50 por cada 100.000 habitantes, y unir a una nación polarizada, pero ello no le alcanzó para alzarse con la victoria.

Según los últimos datos oficiales, con el 97% de los votos escrutados, Chávez obtuvo el 55,11% de los sufragios, 735.000 más que en 2006, cuando derrotó a su rival Manuel Rosales por 25 puntos. Capriles consiguió que la oposición aumentara fuertemente su respaldo electoral, hasta un 44,27%, 2,2 millones de votos más que seis años atrás.

La oposición optó por una “estrategia correcta, pero debió enfrentar a un candidato que utilizó en su provecho todos los medios que le provee el Estado”, dijo López Maya refiriéndose a acusaciones formuladas contra Chávez de haber financiado su campaña con fondos públicos y recurrir indiscriminadamente a los medios de comunicación estatales.

Capriles podría en lo inmediato volver a asumir la gobernación del estado de Miranda, que abandonó al postularse a la Presidencia. “El pueblo venezolano logró abrir un nuevo camino” y “yo seguiré trabajando para ese camino”, que quiere casi la mitad de la población, dijo Capriles a sus partidarios durante el discurso en el que admitió su derrota la noche del domingo.

La agencia calificadora Fitch vio una continuidad en la política venezolana, habida cuenta de que la fuerte disminución de los riesgos de una confrontación social en el país tras la clara victoria de Chávez y la aceptación por Capriles de su derrota.

El gobierno deberá de todas maneras enfrentar el desafío de ajustar su política cambiaria, mientras continúan planeando dudas sobre su capacidad para frenar el déficit fiscal manteniendo el crecimiento económico y controlando la inflación, agregó.

“El tema de la salud del presidente Chávez sigue siendo relevante”, en función de saber si podrá o no completar un nuevo mandato de seis años, concluyó Fitch.


(LA VERDAD)

Perder significó ganar. Esa es la cuenta de la oposición después de los comicios presidenciales del domingo. La derrota generó beneficios para quienes adversan a Hugo Chávez, primer mandatario nacional. Ahora son más.

No es especulación. En 2006 cuando el comandante compitió con Manuel Rosales, candidato de la oposición, el jefe de Estado ganó con siete millones 309 mil 80 votos mientras que su adversario sumó solo cuatro millones 292 mil 466 votos. La diferencia alcanzó tres millones 16 mil 614 boletas. Hoy la historia es otra.


Con el conteo de 97 por ciento de las actas, Henrique Capriles Radonski, abanderado de la unidad, alcanzó seis millones 461 mil 612 boletas a su favor y Chávez ocho millones 44 mil 106. La brecha se redujo a un millón 582 mil 492 votos. La cifra que los separó tiene varias lecturas señaló Christian Burgazzi, consultor y analista político.

“La oposición creció de forma sustancial desde la última elección presidencial” sostuvo el analista. Lo explicó. El sector democrático incrementó en 43 por ciento a sus simpatizantes al añadir dos millones 169 mil 146 más a sus filas en 2012 y redujo el margen a la mitad, de tres millones  a un millón 500 mil. De perder frente a Chávez por 26 puntos ahora solo lo hace por nueve, lo que traduce que seis años disminuyó el margen 17 puntos.

Los números traducen otra realidad para el oficialismo. “Quien no creció sino se estancó fue el chavismo. Su aumento fue leve, de apenas 735 mil electores en comparación con los comicios de 2006, lo que representa solo 10 por ciento más de militancia”.

De cuidado

La revolución necesita interpretar el caso. Eso estimó Nicmer Evans, psicólogo social. “La mayoría oficialista debe analizar que hay una minoría que ha crecido pero no deja de ser minoría y el crecimiento de la minoría ha sido más acelerado”.

A su juicio, “es una alerta para la mayoría reflexionar y detectar por qué no crece más.  Cerrar la brecha me menos de 10 por ciento requiere que los modos y las formas sobre las cuales se desarrolla el proyecto socialista se mejoren porque se corre el riesgo de perder la mayoría”.

Razonar es el camino de los rojos. No pueden perder el tiempo. “Si el chavismo piensa que porque el presidente ganó, se arrasará en las elecciones en diciembre es un error de cálculo terrible”.

Y Gabriel Reyes, politólogo, lo respalda. “Es cierto que  el chavismo triunfó en 21 de los 23 estados pero la oposición aumentó sus votos. Duplicó hasta los que obtuvo en primarias”.

Con el escenario a favor, “si la oposición profundiza la proposición de un país alternativo y logra la empatía y conexión emotiva con los electores puede mantener espacios en las regiones porque el país está polarizado y el resultado presidencial no reúne a los venezolanos sino los separa aún más”.
Burgazzi refuerza la tesis. “El futuro no está perdido. El ganador debe pensar muy bien cómo administrará al país los próximos seis años con seis millones de venezolanos al frente que exigen respeto, consideración y reconocimiento”.

Campaña con errores

“El candidato Capriles desplegó una campaña en técnica electoral de las mejores, de punta a punta, planificada y bien diseñada pero él y su programa fueron errados, no se unificaron y eso entorpeció el proceso e convencer a los electores. A eso se une que una campaña no es para aprender a hacer política sino demostrar que se sabe”.

Así analizó Nicmer Evans, psicólogo social, los factores que incidieron en la derrota del abanderado de la unidad a Miraflores.

Christian Burgazzi, consultor político, difiere. No distinguió fallas. “Capriles y la oposición intentó vencer el ventajismo y la baja presencia en medios de comunicación con penetración en los sectores rurales, donde el gobierno se mantuvo hegemónico”.

Encuestas y Resultados

“No hay encuestadoras ganadoras en estas elecciones” sentenció Christian Burgazzi, consultor político.  “Las empresas que favorecían a Chávez y las que beneficiaron a Capriles mantuvieron un área de protección al indicar un porcentaje alto de no sabe y no contesta. Eso reduce la valoración del acierto de los estudios porque de ambos lados se pueden atribuir que acertaron al señalar que ese porcentaje se movió por uno u otro candidato”.

Destacó que “es probable que las encuestadoras que se equivocaron más o daban empate técnico quizá no tuvieron una muestra significativa de los sectores D y E por los problemas de acceso a las poblaciones  y pudieron estar sesgadas”.

Indicó que “para futuras contiendas será una obligación que las empresas revisen su técnica de muestreo porque hay gente que responde de una forma en el sondeo y al momento de votar, las presiones y miedo influyen. Faltó tiempo para madurar el cruce de las tendencias”.

Nicmer Evans, psicólogo social, agregó que “el resultado de las elecciones definió  las empresas serias y no serias, no por su tendencia política sino por la selección de una muestra no tendenciosa”.

Datanalisis, junto con Consultores “fueron las que más se aproximaron”.  Consultores 21, la destacó como “la más desacertada” y Varianzas la tituló como “la que más perdió crédito”.

El presidente venezolano vence a Capriles por nueve puntos en unos comicios con una participación récord del 81%

Y Chávez ganó otra vez…
| 08/octubre/2012
(EL PLURAL) Elena Marti

No sin cierta lógica, porque el candidato de la oposición ha resultado solvente y las encuestas parecían sugerirlo especulando con el número de indecisos, la derecha local e internacional confiaba en la victoria de su hombre en la elección presidencial venezolana, pero Hugo Chávez ha ganado de nuevo.

Por nueve puntos ha vencido a Henrique Capriles y, además, con una participación récord del 81 por ciento del censo. Chávez, en un ambiente de expectación internacional, obtuvo su cuarta victoria que le permitirá, si su salud no se lo impide, gobernar hasta 2019.


Si se recuerda que Chávez solo ha perdido una elección en su vida (el primer intento de reforma constitucional en 2007) su victoria ahora no debería sorprender. Pero sí ha sido más costosa que de ordinario y le ha obligado a él y a su Partido Socialista Unido, de eco bolivariano, a un gran esfuerzo.

La oposición, que había cosechado un gran fracaso en 2006 cuando su candidato Manuel Rosales perdió frente a Chávez nada menos que por 32 puntos aprendió la lección y consiguió unirse en febrero pasado en la llamada, y por primera vez muy disciplinada, “Mesa de Unidad Democrática” tras un joven candidato, el ex –gobernador del Estado de Miranda Henrique Capriles que ha dado pruebas de inteligencia y habilidad políticas.

La apuesta de la oposición, que ha dispuesto de una financiación más que generosa, ha obligado a un esfuerzo grande al campo oficial, que supo ganar allí donde estaba el peligro en una sociedad muy polarizada y en la que los perdedores parecían más motivados: la eventual apatía de la izquierda. De hecho ésta ha sido la menor ventaja electoral de las cosechadas por el líder bolivariano desde su irrupción en la política.

Esta vez el éxito del gobierno y de Hugo Chávez reside en haber suscitado el voto del 81 por ciento del censo, una cifra envidiable en medio mundo. Una victoria, pues, trabajada y en seguida reconocida por Capriles, quien hizo un llamamiento a mantener la unidad opositora… sugiriendo así indirectamente el temor a la desintegración.

Venezuela, un caso de estudio

La cuarta victoria electoral de Hugo Chávez con una línea tan resueltamente hostil a la apoteosis internacional que vive el ultraliberalismo económico y su versión política llama la atención. Es el clásico “caso de estudio” que exige explicaciones un poco más elaboradas que las de atribuirlo meramente a la suficiencia económica y financiera que provee el petróleo.

Chávez – y esto lo ha reconocido con inteligencia el mismo Capriles – pasó a la acción insurreccional contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez en 1992 para oponerse a la corrupción e injusticia entonces imperantes. De hecho el sucesor de Pérez, el honorable cristianodemócrata Rafael Caldera, supo en seguida que la rebelión de Chávez había sido derrotada militarmente, pero había ganado políticamente. Y amnistió a Chávez y los suyos en marzo de 1994.

Un escenario específico

Es útil recordar siempre estos hechos porque Chávez y el “chavismo”, un movimiento con acentos populistas y una vocación estatalista más que propiamente socialista, no han caído del cielo como una trasnochada operación golpista. Son parte e hijos de la muy reciente historia de Venezuela.

Chávez no es un extraterrestre sobrevenido y lo que sucede tiene explicaciones racionales, la principal de las cuales es que el régimen democrático, es decir, formalmente elegido en elecciones fue incapaz de asegurar con la gran renta petrolera un mínimo de dignidad económica y social a una mayoría del pueblo.

Así las cosas, y confortado como están el gobierno, su jefe y su partido, vienen tiempos arduos, aunque en la gran vecindad latinoamericana, como prueba el ingreso del país en MERCOSUR con la anuencia de los grandes, Brasil y Argentina, la aceptación de la institucionalidad venezolana y su legitimidad no provocan duda alguna.

La dificultad está en salvaguardar el porvenir en una situación tan fuertemente dependiente del trabajo, el estilo y la persona de su jefe. Hugo Chávez, cuya salud además da ciertas preocupaciones, hará bien en institucionalizar al máximo el partido, modular el ejercicio de su autoridad legal y legítima y ser lo más inclusivo que pueda. O que le dejen, que no es lo mismo.

Elena Marti es periodista y analista politico

VIDEO DENUNCIA DE JAIME BAYLEY SOBRE LAS ELECCIONES EN VENEZUELA

http://www.youtube.com/embed/X44_3zxpC_U
 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Que pesadezzzzzzzzzz........por Dioss

trillian dijo...

Chavez sigue...si pero veremos si la enfermedad lo deja, un par de años,lo qué querría decir que volvería haber elecciones de nuevo,y ahi si que ganaría Enrrique Capriles, siempre y cuando no se junte con los de antes (AD, y COPEI).

Yó lo dije va volver a ganar, y me decían no... este chico arrasa, por donde va.

¿Porqué volvió a ganar?, porqué el 70% de la población Venezolana vive ó vivia en la mas pura miseria, y por contra estaban los ricos que lo tenian todo a mansalva.y cuando llegó este Sr. despues de dar un golpe de estado fallido, e ir a parar a la carcel, a los dos años lo soltaron, vinieron las elecciones se presento, y emele aquí.

Su gobierno será muy malo, pero ha echo mas por los pobres él en 14 años, que los otros toda la vida.

Lo qué no ha mejorado nada ó quízas esté peor es la inseguridad, la delincuencia es tremenda, las casas, los pisos parecen cárceles con tantas rejas. y puertas dobles blindadas, en fín da dolor, porqué un país con tantos recursos un clima de 30 gdos. todo el año debería ser una tacita" de plata.

Saludítos.

MaryC.

Paco10 dijo...

La inútil esta, "anónima", engreída y prepotente a más no poder había dejado una temporada de molestar y esta vez le he publicado sus sandeces. No me gustaría tener que tomar otras medidas, pero lo mismo hay que tomar otro camino

Paco10 dijo...

Ya iremos viendo como se suceden los acontecimientos en Venezuela, pero tú de allí sabes bastante más de lo que puedo saber yo.
Un saludo