sábado, 26 de enero de 2013

RAMON Y CAJAL DENUNCIA EN 1934 A VASCOS Y CATALANES

"No me explico esta desafección a España de vascos y catalanes"

Santiago Ramón y Cajal

"Deprime y entristece el ánimo, el considerar la ingratitud de los vascos, cuya gran mayoría desea separarse de la Patria común. Hasta en la noble Navarra existe un partido separatista o nacionalista, robusto y bien organizado, junto con el Tradicionalista que enarbola todavía la vieja bandera de Dios, Patria y Rey.

En la Facultad de Medicina de Barcelona, todos los profesores, menos dos, son catalanes nacionalistas; por donde se explica la emigración de catedráticos y de estudiantes, que no llega hoy, según mis informes, al tercio de los matriculados en años anteriores. Casi todos los maestros dan la enseñanza en catalán con acuerdo y consejo tácitos del consabido Patronato, empeñado en catalanizar a todo trance una institución costeada por el Estado.

A guisa de explicaciones del desvío actual de las regiones periféricas, se han imaginado varias hipótesis, algunas con ínfulas filosóficas. No nos hagamos ilusiones. La causa real carece de idealidad y es puramente económica. El movimiento desintegrador surgió en 1900, y tuvo por causa principal, aunque no exclusiva, con relación a Cataluña, la pérdida irreparable del espléndido mercado colonial. En cuanto a los vascos, proceden por imitación gregaria. Resignémonos los idealistas impenitentes a soslayar raíces raciales o incompatibilidades ideológicas profundas, para contraernos a motivos prosaicos y circunstanciales.

¡Pobre Madrid, la supuesta aborrecida sede del imperialismo castellano! ¡Y pobre Castilla, la eterna abandonada por reyes y gobiernos! Ella, despojada primeramente de sus libertades, bajo el odioso despotismo de Carlos V, ayudado por los vascos, sufre ahora la amargura de ver cómo las provincias más vivas, mimadas y privilegiadas por el Estado, le echan en cara su centralismo avasallador.


No me explico este desafecto a España de Cataluña y Vasconia. Si recordaran la Historia y juzgaran imparcialmente a los castellanos, caerían en la cuenta de que su despego carece de fundamento moral, ni cabe explicarlo por móviles utilitarios. A este respecto, la amnesia de los vizcaitarras es algo incomprensible. Los cacareados Fueros, cuyo fundamento histórico es harto problemático, fueron ratificados por Carlos V en pago de la ayuda que le habían prestado los vizcaínos en Villalar, ¡estrangulando las libertades castellanas! ¡Cuánta ingratitud tendenciosa alberga el alma primitiva y sugestionable de los secuaces del vacuo y jactancioso Sabino Arana y del descomedido hermano que lo representa!

La lista interminable de subvenciones generosamente otorgadas a las provincias vascas constituye algo indignante. Las cifras globales son aterradoras. Y todo para congraciarse con una raza (sic) que corresponde a la magnanimidad castellana (los despreciables «maketos») con la más negra ingratitud.


A pesar de todo lo dicho, esperamos que en las regiones favorecidas por los Estatutos, prevalezca el buen sentido, sin llegar a situaciones de violencia y desmembraciones fatales para todos. Estamos convencidos de la sensatez catalana, aunque no se nos oculte que en los pueblos envenenados sistemáticamente durante más de tres decenios por la pasión o prejuicios seculares, son difíciles las actitudes ecuánimes y serenas.


No soy adversario, en principio, de la concesión de privilegios regionales, pero a condición de que no rocen en lo más mínimo el sagrado principio de la Unidad Nacional. Sean autónomas las regiones, mas sin comprometer la Hacienda del Estado. Sufráguese el costo de los servicios cedidos, sin menoscabo de un excedente razonable para los inexcusables gastos de soberanía.


La sinceridad me obliga a confesar que este movimiento centrífugo es peligroso, más que en sí mismo, en relación con la especial psicología de los pueblos hispanos. Preciso es recordar –así lo proclama toda nuestra Historia– que somos incoherentes, indisciplinados, apasionadamente localistas, amén de tornadizos e imprevisores. El todo o nada es nuestra divisa. Nos falta el culto de la Patria Grande. Si España estuviera poblada de franceses e italianos, alemanes o británicos, mis alarmas por el futuro de España se disiparían. Porque estos pueblos sensatos saben sacrificar sus pequeñas querellas de campanario en aras de la concordia y del provecho común.

El dicho siempre es el mismo: "Aquellos que se olvidan de la historia están obligados a repetirla"

9 comentarios:

Trecce dijo...

Es curioso que esta manera de pensar, meridianamente clara, de uno de nuestros más prestigiosos científicos de todos los tiempos, sea desconocida, cuando no silenciada.

Paco Diez dijo...

Amigo Trecce, no estamos en tiempos en que lo que no se considera "políticamente correcto" se divulgue. Para ello tendríamos que entender la libertad como algo mucho más preciado y no como algo que se nos presta como un favor.
Un abrazo

trillian dijo...

Está claro qué todo es por intereses económicos, lo ha sido siempre y siempre lo será, imagínate ya desde 1934, qué empezaron, y suma y sigue, yó creo qué son los qué menos deberían de quejarse porqué son los si no los mas unos de los mas favorecidos instalandoles industrias aves etc.
Creo que pocos paises tienen tan poco amor a la patria como España de sus ciudadanos.

Saluditos Paco

flori dijo...

Que interesante!!!!! tambien hay que tener en cuenta en el momento de la historia en que se dice esto , y en que momento nos encontramos ahora, politicamente hablando, mi opinion personal es todo "histrionismo de politicos ".

Paco Diez dijo...

En mi opinión no solamente es "histrionismo" o ganas de "dar la nota", sino una falta de responsabilidad total amparándose en aquello de que "nos han elegido en las urnas".
Un saludo Flori

o blog de xesús lópez dijo...

Hola, amigo:
Concuerdo con Ramón y Cajal. He remitido este post vía facebook y twitter, seguro de que a muchos les hará bien leerlo.
Un cordial saludo,

Anónimo dijo...

Yo creo que al margen de actitudes radicals históricas ahora lo que interesa es distraer, creaar una cortina de humo para mantenerse en el poder y tener al pueblo entretenido sin mirar más allá, haciéndoles creer que con la independencia llegaría una bonanza económica que no es real. Como siempre el engaño para conseguir objetivos económicos o de poder.
Un saludo de Marisa

Jaime dijo...

Sobre nacionalismos y separatismos, me imagino que un poco de sentido común contemporáneo de una autoridad en materia de historia y política actual,Ramón Cotaruelo Catedrático de Ciencias Políticas de la UNED, más calificado en ese dominio que Ramón y Cajal, puede ser un buen contrapunto a los comentarios que he leido. Dura sólo unos 12m. https://www.youtube.com/watch?v=ylQFZZMHOxk

La Curación Natural dijo...

Todo el mundo quiere la independencia galicia tambien está entrando en esta moda.
Los matrimonios tambien quieren la independencia por esto se separan, y hoy nadie quiere depender de nadie, es el viento de la moda actual que sopla.

Deshabilite usted los codigos para comentar que son un coñazo y tendra mas exito su blog, le dejo un ejemplo http://lacuracionnatural.blogspot.com.es/