miércoles, 17 de abril de 2013

LAS CASTAS FEUDALES DENTRO DE UN ESTADO DEMOCRÁTICO

En la  Edad Media  monarquías feudales, fueron evolucionando a monarquías autoritarias, mientras las estructuras se transformaban en la transición del feudalismo al capitalismo. Se establecía también el predominio social de un clero omnipresente y una poderosa aristocracia o alta nobleza de nuevo cuño (los "grandes"). Ya en la Edad Moderna, España protagonizó una peculiar evolución que, en la coyuntura denominada crisis del siglo XVII, puede entenderse como un proceso de refeudalización, y que determinó su atraso secular respecto a la Europa noroccidental. Hasta bien entrada la Edad Contemporánea la revolución liberal no suprimió las instituciones "feudales" contra las que se definía a sí misma. A pesar de ello, no consiguió suprimir su impronta en las estructuras económicas y sociales, que no terminaron de "modernizarse" hasta la segunda mitad del siglo XX.

 En España se utilizó el termino de "señorío" para denominar el conjunto de territorios vinculados a un señor, que ejercía su jurisdicción sobre sus habitantes y extraía sus rentas sobre su actividad económica. La preferencia por el término "señorío" hace que buena parte de la bibliografía utilice las expresiones sistema o régimen señorial en vez de régimen o sistema feudal español.

  Los señores feudales constituían el grupo privilegiado del sistema feudal (el cual se origina en Europa a partir del siglo XI). Estaba formado por una nobleza de guerreros y de religiosos, miembros destacados (estos últimos) de la Iglesia.

La nobleza guerrera vivía en los castillos (símbolos de su extenso poder) y sus principales ocupaciones eran la guerra y los torneos de combate entre caballeros. Su número era escaso, y algunos poseían extensos latifundios. Sus ingresos procedían de los tributos que les eran pagados por sus siervos por el usufructo de las tierras.

La nobleza fue un estrato social muy jerarquizado: no todos eran iguales. El grupo social más elevado lo ocupaba la aristocracia militar y terrateniente, formada por laicos y religiosos.

La aristocracia terrateniente y los caballeros se diferenciaron por sus propiedades y por su prestigio social. Los miembros de la aristocracia, una minoría, no sólo dominaban el campesinado sino también al resto de la nobleza. Controlaban el poder político heredado de la fragmentación del poder central y tenían las mismas atribuciones que los reyes: cobraban tributos, acuñaban monedas, hacían justicia y formaban ejércitos. (De diversos artículos publicados en internet)

Cataluña aún paga a sus señores feudales

Escribía IVANNA VALLESPÍN el 7 de FEB 2010 en El País

"Para muchos compradores resulta una sorpresa: adquieren una propiedad y se encuentran con que deben abonar un 'peaje' a un noble. Es el derecho real de censo, figura de origen medieval que resiste el paso del tiempo
El censo enfitéutico o marquesado todavía está reconocido por la ley catalana y permanece muy vigente
La mayoría de fincas gravadas pertenecían a los antiguos dominios de familias nobles de Cataluña
Los censos redimidos en 2007 superaron los 27 millones de euros en el ámbito de la provincia de Barcelona.

Y es que el derecho real de censo, también conocido como censo enfitéutico o marquesado, todavía está reconocido por la ley catalana y permanece muy vigente.
El censo enfitéutico es una figura que proviene del derecho romano y que, notablemente modificado, se prolongó durante la época medieval. Entonces era habitual que un señor feudal cediera terrenos a los payeses para que cultivaran y cuidaran las tierras, e incluso se pudieran construir una vivienda. Eso sí, el payés debía pagar una pensión anual (que podía ser dinero, una cabra o una parte de cosecha, etcétera). Si más adelante, el payés decidía venderlos, entonces tenía que pagarle al señor feudal el llamado laudemio. "Como en la época no existían los Registros de la Propiedad, era una forma de que el propietario reconociera que aquellas tierras provenían del señor", comenta la abogada María Dolors Savall, representante de varios titulares de estos derechos reales."

Y digo yo después de leer varios estudios en internet y de este prólogo un poco extenso que sin entrar en la Ley hipotecaria de 1909 que establecía, entre otras muchas cosas, que los señores y marqueses tenían dos años para el traspaso al registro de los censos inscritos en las antiguas Contadurías de Hipotecas, que nos centrásemos en los tiempos actuales e hiciésemos una reflexión,  una comparación o símil con la actualidad y sacásemos nuestras propias conclusiones, porque da la impresión de que el tiempo se ha parado para algunas cosas, que los relojes se han quedado enquistados o encasquillados y que la mente humana es incapaz de evolucionar como requieren los ritmos de los tiempos. Y es que algunas veces he dicho y supongo que escrito, que el Estado actual es un calco del Estado Feudal. Los "Señores" son los políticos y todos los demás somos los vasallos que soportamos los gastos y los impuestos de los Señores Feudales de turno. Cada vez es más complicado formar parte de esta "Casta" que se ha fortificado tras sus propias leyes y se ha blindado de críticas y opiniones. Aplican eso de: "Ojos que no ven, corazón que no siente", pero hay quien lo ha modificado por: "Ojos que no ven, farola que te tragas". A ver si es verdad y primero se iluminan, cambian su sesgo y al final si quieren tragarse la farola que se la traguen. Yo pongo el bicarbonato.

3 comentarios:

Trecce dijo...

Han blindado sus privilegios, en efecto. Cuando hay que reformar leyes que pueden mermar sus derechos, la cosa va lenta, porque hace falta un amplio consenso y, en el camino, todo queda como estaba. Sin embargo, cuando de protegerse o ampliar prebendas se trata, legislan que da gusto, a veces por sorpresa, el consenso se lo pasan por el forro y nosotros nos quedamos con la boca abierta, el bolsillo mermado y los derechos sociales recortados.
Y aún hay quien les defiende en un ejercicio máximo de estulticia.

Paco dijo...

Querido amigo Trecce. Has captado el mensaje claramente y lo has comentado perfectamente.
Un saludo

Wafah dijo...

Vuelvo por aquí despues de unos meses en que he estado bastante liada.

Muy interesante tu artículo, Paco. Por desgracia, hay demasiadas castas con privilegios en nuestra sociedad y que hacen todo lo posible para seguir disfrutando de sus prebendas. De nosotros depende que esto cambie.

Un saludo para ti.