martes, 3 de septiembre de 2013

QUE VUESTRO DIOS OS PERDONE



Anduve por los barbechos, por los rastrojos, por las eras, por huertas y por montes de encina. No me libré de andar con pico y pala en cunetas de carreteras ni en canteras de piedra. Siempre digo que la licenciatura de la vida la saqué de una forma prematura, pero jamás me he arrepentido de ello.  Estudié en escuela pública y en colegio de curas. Me formaron los unos y los otros y me inculcaron enseñanzas que perduran en la actualidad. Mis padres, mi entorno, mi familia, implantaron en mi los valores de los que estoy orgulloso y a los que nunca renunciaré. Son mis activos y son mis señas de identidad. La vida no ha sido ni fácil ni difícil, simplemente ha sido mi vida. Nadie ha tenido la culpa, o al menos no quiero saber porqué hace más de 35 años me quedé sólo con dos niños de muy corta edad, pero esto también forma parte del mapa vital individual. Me queda el consuelo de haber cumplido con lo que era mi obligación y haber cumplido mis deberes como correspondía. Seguir enumerando datos de mi vida sería desnudarme demasiado pronto ante tanto desconocido que me abruma con sus visitas y hasta con comentarios. Sois extraordinarios, de verdad. A veces hasta me sonrojáis.

Pero la cuestión que me hace escribir lo que he escrito no es para encumbrarme a los altares sin pasar por la "Gloria de Bernini". Ni me lo merezco ni lo quiero. Últimamente está barato lo de las beatificaciones y esas cosas de santos y yo no soy nada de ello. Bastante tengo con ser como soy y no hacer daño a nadie, si puede ser. La cuestión es el estado en el que vi como se desenvolvía este País hace muchos años con una dictadura, que no voy a calificar porque eso lo haces tú mejor que yo con toda seguridad. Como lo vi resurgir e incluso encabezar algunos indicadores europeos y como veo de nuevo su decadencia ante la apatía generalizada o la impotencia de los Ciudadanos. Es posible que a lo mejor ahora seas capaz de enlazar lo primero que escribí con lo actual y es que no puedo por menos de rebelarme contra la injusticia, la cerrazón y la sinrazón de los que nos gobiernan. Mis esquema me lo impiden. 


No hay derecho que estén dejando como una era lo que si no era un Paraíso, al menos tenía amapolas y flores silvestres. Me duele que se comparen a tres de los seis Presidentes habidos y haya quien diga que Aznar ha sido el mejor o que Zapatero el peor. Y yo me pregunto ¿por qué?. ¿En qué se basan?. ¿Y cuando podremos calificar al actual?. Al paso que va seguro que bate todos los récords aunque tenga la cara dura de seguir martilleándonos con sus muletillas sobre la "herencia recibida". Vaya Vd, o Vds. a tomar vientos, por ser suave. Lo triste de todo esto es que a base de tanto repetirlo hay un nutrido grupo de indocumentados que se lo creen y digo indocumentados, porque si se documentasen llegarían a otras conclusiones diferentes. O son ciegos políticos, enfermedad esta muy de moda y que como sigamos así se convierte en una epidemia o enfermedad, cuando menos crónica, o el odio y el rencor hacia los que piensan de diferente forma se les ha convertido en una metástasis imposible de atajar con un razonamiento elemental. Tampoco este es el tema. 

Hoy va a salir esto un poco deslavazado, pero al final seguro que llegaremos a alguna conclusión. A veces me da por pensar esas cosas que no quieres escribir y no es malo hacerlo, pero plasmarlas por escrito es diferente. El título tiene que ver con los que nos están haciendo padecer lo indecible e impertérritos siguen "erre que erre" sin variar un ápice el guión que tienen establecido ni importarles para nada los sufridos Ciudadanos, acogotados y aborregados ante la impotencia que les proporciona una clase política acomodada y apoltronada. Es desalentador, es inhumano lo que están haciendo. No tienen derecho y ni las urnas me sirven como excusa. Los derechos no pueden confundirse con favores. No tienen nada que ver. Los derechos ya se han pagado y se siguen pagando, los favores se hacen, se agradecen y listo y yo no quiero sus favores. En verdad no quiero nada suyo, pero exijo mis derechos, los que me he ganado a pulso en los rastrojos, en la era o en  las cunetas con el sudor de mi frente y no con el sudor de el de enfrente. No nos equivoquemos o mejor no se equivoquen. 

Cuando uno se encuentra en la cima, no piensa más que en la bajada y no me refiero a cimas políticas, sino vitales. Me encuentro en esa cima desde donde puedo otear grandes horizontes y la bajada no tengo ni idea si será rápida, precipitada o lenta, pero de lo que estoy seguro es que se producirá y quiero dejar plasmada mi idea, mis ideas, mis propias conclusiones y opiniones y manifestar mi desacuerdo con los que se afanan día tras día en hundirnos en el fango de la usura y la corrupción más absoluta y descarnada. Nos tenéis hasta el gorro y solamente se me ocurre pedir que vuestro dios os perdone, porque yo no lo haré. 

3 comentarios:

MARÍA FERNANDA Terzi dijo...

Coincido en todo! El daño que están haciendo no lo quiero perdonar. Lo que quiero es que respondan ante la justicia y paguen.

Paco dijo...

La inmunidad parlamentaria les blinda de todas estas barbaridades y ellos mejor que nadie lo saben. Actúan de una forma abusiva y desproporcionada contra los demás porque saben que la Justicia no les va a hacer nada y los Ciudadanos solamente "cacareamos". Por eso es necesaria una regeneración total y un análisis profundo de la situación.
Saludos Mª Fernanda

Trecce dijo...

El desaliento ha tomado carta de naturaleza entre una ciudadanía decepcionada, exprimida, que ha perdido la fe en quienes deberían ser ejemplo a seguir y son, en realidad, casta ruín y egocéntrica, mal preparada e incapaz de admitir uno sólo de sus errores, mucho menos aprender de ellos.