martes, 26 de noviembre de 2013

LA TARJETA SANITARIA Y LOS 3 €UROS DEL CONSELLER


Como si fuese la propia canción "Son las 5 la mañana", pero sin música, despierto y pienso que a las 7:15 me tengo que  levantar. Queda mucho tiempo, pero no será fácil que me vuelva a dormir. Un lastre que arrastro toda mi vida y que ya conozco todas las facetas del maldito insomnio. Debe hacer un frío del diablo fuera, porque hasta en la cama se nota. No merece la pena conectar ya nada.

... Ya estoy cansado de esperar el aviso  del despertador. Son las 7:10, así que un empujón a las mantas y pies al suelo. Efectivamente hace frío y se nota. Ya hacía algún tiempo que no experimentaba estas sensaciones; los madrugones, los fríos, la oscuridad todavía mientras empieza a amanecer... La verdad que no las echaba de menos en absoluto, pero hoy  había que hacer un esfuerzo y dirigirse al hospital en ayunas. Entrar en el coche y sentir el calor de la calefacción es como "un chute", así que en marcha y a buscar donde dejar el vehículo. Dos grados de temperatura es mucho frío y la ideas hasta se congelan, pero era lo que tocaba. No ha habido problemas para el aparcamiento. Era pronto todavía y los cambios de turno del Centro hospitalario no se habían llevado a cabo.

Mucha gente en la sala de espera del Laboratorio y eso que no se veía movimiento fuera. La calefacción también estaba haciendo su función. Menos mal que los recortes no habían llegado por allí y que no lleguen. Media hora después y con la extracción realizada asunto concluído. He aprovechado para pasar por el punto donde se controlan las citas de los TAC para interesarme por el que me deben hacer en los próximos días.

- Ya te llamaremos.

Pues a esperar y como la tarjeta sanitaria la tengo un poco deteriorada pues me paso por el lugar donde se hacen y se gestionan. Le enseño la mía, le digo que está partida y en las farmacias tienen algunos problemas para que sus aparatos efectúen la lectura y una vez examinada por el administrativo? me indica que si quiero que me haga la hoja para solicitar una nueva y recogerla después de llevar el resguardo del pago de la misma.

-¿Cómo dices?
-Que tiene que ir al Banco pagar 3 €uros y volver con el resguardo
-Perdona que se me salte la risa. No es por ti. Es porque me hace gracia que tenga que pagar 3 €uros por renovar la tarjeta. 
-Yo hago lo que me dicen. 
-¿Y de quien es la feliz idea?
-Pues del Conseller
-Pues es un h............ por decirlo suavemente. 
-¿Entonces le hago la hoja o no?
-Pues no. A ver si me busco la vida y no me cuesta nada. Gracias

Ya han pasado varias horas y sigue dándome vueltas en la cabeza la conversación esta o mejor dicho hasta donde podemos llegar para justificar una actuación política tan absurda como es cobrar 3 €uros por renovar una tarjeta sanitaria. ¿Con ello van a solucionar los problemas sanitarios? ¿Con ello mejoran la asistencia sanitaria? ¿Con ello mejoran la salud de los enfermos?........ Si no se mejora nada, ni la recaudación va a solucionar ningún problema ¿por qué se sigue machacando al ciudadano de a pie?. Como no lo entiendo tampoco le voy a dar más vueltas. Me parece una aberración y una estúpida medida que no puede ser disuasoria, porque la acción de renovar o solicitar la expedición de una tarjeta sanitaria es obligada.

Ya por dentro, en Admisión, he charlado con una antigua compañera y en la puerta de entrada me he entretenido un buen rato en amena charla con mi paisano y amigo desde hace muchos años, el Jefe del Servicio de Hematología. Hemos recordado algunas cosas y a algún amigo en común y hemos comentado asuntos relacionados con su profesión y que de alguna manera me afectan directamente. 

Con el mismo frío de la entrada a casa después de desayunar. De momento los 3 €uros están conmigo. A ver si los salvo

3 comentarios:

maribel dijo...

Jo! ni que fueras catalán...jeje mareta meva...
Un besito y espero que todo salga bien.
Buen finde...

Paco dijo...

Aunque eso de "La pela es la pela" es la realidad y yo ejerzo de tal, hay cosas que sobrepasan lo normal y esta me puede. Mi dignidad está por encima de estas cosas y me siento agredido con este tipo de actuaciones. Esa es la cuestión.
Un abrazo Maribel y encantado de verte por aquí

Anónimo dijo...

uffffff...ufffffff