martes, 8 de agosto de 2017

TRANSICION O REVOLUCION

Pues pasado el tiempo desde que todo aquello pasó es posible que haya que cambiar de opinión y que lo que en principio estuvo muy bien e incluso pudo ser envidia del mundo hoy se piense de forma diferente y lo que fue llamada una "Transición" de régimen modélica,  hoy pudiese pensarse que mejor hubiese sido una "revolución", a ser posible incruenta. 


No soy ni experto en el tema ni lo pretendo, simplemente voy desgranando mis pensamientos según me van viniendo y los escribo y con toda seguridad me equivoco en mis apreciaciones más de lo debido, pero la cuenta que me echo es que al final el que se equivoca soy yo solo ya que tu seguramente tienes más capacidad de análisis que yo, que no tengo ninguna.

Allá por el año 1976 murió un tal Franco, que durante muchos años nos tuvo bajo un régimen dictatorial y que con toda sinceridad a mi no me afectó para nada porque no tenía tampoco los medios necesarios como para hacer ni decir lo que pensaba. Eso estaba anulado de tal forma que ni sabía que existía y cuando entonces comenzaron a aparecer demócratas por todas partes y asistentes al "mayo del 68" me sentí hasta mal porque yo ni sabía que era la democracia, ni un sindicato ni había estado en el Mayo ese que todo el mundo parecía que había ido. Luego con el transcurso de los años me he ido dando cuenta que cuentistas había y hay muchos y que lo mismo le "han bailado el agua a unos que a otros" y entonces me doy cuenta que donde he estado es donde debía estar. Es decir al lado de la lealtad y dentro de la ley. Y eso no hay quien me lo pueda discutir.

A partir de aquel momento se sucedieron los hechos a una velocidad tal que difícilmente podían asimilarse, porque no había apenas había sucedido uno cuando ya estaba el otro en la prensa. Que no voy a hacer yo ahora de Victoria Prego para relataros los hechos de aquellas fechas, sino para dejar plasmadas mis opiniones y la forma en que viví aquellos días o años.


Se nombró a Juan Carlos como sucesor de Franco y poco después éste vuelve a ser Rey y Presidente del Gobierno Adolfo Suárez.

 "Adolfo Suárez, un anónimo funcionario franquista con pinta de jefe de planta de El Corte Inglés, ministro en el gabiente de Arias, espera impaciente la llamada de Su Majestad desde mediodía de ese mismo sábado: las voces de Palacio y algunas alusiones de Su Majestad le dan como candidato a sustituir a Arias Navarro. Así es que cuando poco después de las cinco de la tarde suena el teléfono y el Rey le dice: "Adolfo, ¿qué haces? ¿Quieres venir a tomar café?", él acepta, con serenidad viste un traje azul oscuro y conduce su Seat 127 hasta la Zarzuela, residencia del Rey, el cual le recibe al instante y pronuncia otra célebre frase:
    —Adolfo, te quiero pedir un favor. Acepta la Presidencia del Gobierno—.
    —Ya era hora— contesta Suárez"

La Oposición formada principalmente por el PSOE y al frente de este, la bicefalia Felipe González-Alfonso Guerra. Los demás estaban pero... en fin no es el momento de hablar de aquellos que formaban minorías, ni siquiera de los que descendían y predicaban el socialismo más puro como el PSP y al frente del mismo Enrique Tierno Galván. Quizá en este enlace puedes encontrar algunos datos más sobre el particular. La Constitución de 1978 y los que la redactaron jugaron un papel importante en la tan ansiada, por la mayoría, reconciliación. 


Las luchas internas después de muchos altibajos en el fortalecimiento de una democracia, hicieron que Adolfo Suárez en aquella tarde del 28 de Enero de 1981 anunciara su cese como Presidente del Gobierno. El resto y lo que sucedió durante la época de Suárez la conoces o la has escuchado o vivido y ahora no pretendo ser yo el crítico a toro pasado.

Comenzaba diciendo o haciendo mis reflexiones sobre si en aquella ocasión de la muerte de un dictador había sido bueno o menos buena una Transición sin haber hecho una revolución que eliminase de una vez todos los cargos, carguillos y monaguillos del franquismo y ahora nos podíamos ahorrar el tener que andar todos los días con eso de que para qué se hizo la mal llamada "Cruz de los Caídos" o si el Pazo de Meirás debe o no ser de la familia o herederos del dictador, por ejemplo, pero lo hecho hecho está y ahora elucubrar sobre si son "galgos o podencos" quizá sea cuestión de análisis por Iriarte, pero claro, creo que se murió. Los hijos o nietos de aquellos que fueron fusilados por no pensar como los seguidores del dictador siguen llorando por las esquinas, porque nadie o casi nadie les ayuda a buscar a sus seres queridos que tiraban en las cunetas una vez muertos o los abandonaban en las paredes de los cementerios y es que a veces la historia es tan cruel como real. 


Actualmente tenemos un régimen democrático, dicen, porque no siempre lo parece y el Pueblo cuenta el día de las elecciones y nada más. A partir de ahí depende de los resultados de las mismas, porque si sale algún partido con mayoría absoluta, lo que debería ser una democracia se convierte en una dictadura de una minoría, que mandan sobre los demás que somos los que pagamos. No parece que a muchos les importe que esa minoría que nos gobierna nos robe, nos mienta, nos apriete el cinturón de tal forma que nos deje sin aire, no. No les importa a algunos  y siguen "erre que erre" votando a los de siempre y luego nos quejamos. ¿De qué?.

Expuesto lo expuesto y dicho lo dicho es posible que tú mismo seas más crítico con las decisiones de los que te gobiernan y pienses un poco más a quien votas o debes votar. Lo que no es de recibo es que en un País donde durante 40 años hubo una dictadura no exista un partido de ultraderecha ni siquiera se diga abiertamente que exista o se pertenezca a un partido o ideología de derechas y así nos va. De vez en cuando sale algún descerebrado diciendo que es seguidor de Franco..... ¡¡¡ Tócame los coj......s anda!.  A buenas horas mangas verdes.

1 comentario:

Trecce dijo...

Los que están son los que estaban y si alguno nuevo hay, o dura poco, o es que le viene de maravilla que las cosas sigan igual que siempre, con una monarquía heredera directa del Régimen, que se debe estar descojonando (con perdón) de nosotros, por haberle puesto en bandeja su modus vivendi a costa del erario público, o sea, de nosotros.