lunes, 26 de noviembre de 2018

UNA SENTENCIA TARDIA NO SIRVE PARA NADA CASI NUNCA

LA POLÉMICA DEL DÍA

¿Para qué sirve una sentencia tardía?
Lo que sucede es que el reproche llega a un gobierno que no está y ampara a una oposición que ya no es

ISAÍAS LAFUENTE (Cadena SER)

"El Tribunal Constitucional ha sentenciado que cuando el gobierno de Mariano Rajoy se negó a someterse al control parlamentario durante los 10 meses en que estuvo en funciones tras las elecciones de 2015, vulneró la Constitución. Sostenía el gobierno entonces que como el Congreso no le había otorgado su confianza no tenía por qué someterse su control. El Constitucional sostiene que la función de control es “consustancial a la forma de gobierno parlamentaria” y no se extingue aunque el ejecutivo esté en funciones.

La sentencia está muy bien porque aclara cómo deberá comportarse un gobierno en el futuro. Lo que sucede es que el reproche llega a un gobierno que no está y ampara a una oposición que ya no es, algo que sonaría a chiste si no fuera asunto tan grave. Porque es grave que un gobierno se salte la ley y que quien tiene que velar por hacer que se cumpla llegue tan tarde que su resolución sea poco más que un pellizco de monja al registrador."

Pero no necesita un "pellizco de monja" ni él ni los que le votan sin más y sin analizar ni pensar el daño que nos hacen a los demás. Por supuesto que nunca votaré a un partido corrupto ni siquiera sé si votaré a alguien, pero quien les vota y les ampara es corresponsable de los hechos que pudiesen cometer los gobernantes, aunque eso de gobernar les quede grande.  Lo que necesitan esta gente es echarles como les han echado pero durante unos cuantos años para que no se constituyan en una fuerza tal que se piense como se han pensado que esto es un cortijo exclusivo de ellos y alguna vez quizá cuente como son los cortijos que proliferan por la Andalucia de la llamada Susana o de sus votantes. Y es que cada día que pasa me vuelvo más rebelde. ¡qué le vamos a hacer! Espero que al menos pueda opinar y pensar lo que me da la real gana y de verdad que me gustaría que los demás analizasen las cosas como intento hacerlo yo y luego actuar. Que salga una sentencia ahora sobre algo que ocurrió hace un año me parece un insulto a la poca inteligencia de los demás y un disparate judicial que no tenemos porqué aguantar. Ya vale de amparar a quien delinque desde el Gobierno y no amparar  o no proteger suficientemente a quien no puede ni pagarse su propia defensa.
No pienso estar de acuerdo con que ganen o pierdan mientras saquen un solo voto porque ese o esa votante debería responder por lo que está haciendo de la misma forma que ellos.






domingo, 25 de noviembre de 2018

MOVAMOS FICHA LOS HOMBRES. NOS TOCA

Nos toca mover ficha a los hombres: hacia los “nuevos pactos por la igualdad”
Carles Fons
Miembro del colectivo 'Homes Valencians per la Igualtat'.

 Deciden que la mujer sufra
Soltad las pancartas, sinvergüenzas
Ver el derecho con gafas feministas
Formación especializada en violencia de género para los jueces
El 76% de la población española cree que la discriminación de género es muy baja o inexistente

25/11/2018
Son pocas las reflexiones y conversaciones que tenemos los hombres que participamos de forma activa en política, en cualquiera de los tres espacios ciudadano, sindical o partidista, sobre el ejercicio de nuestra acción política pública en relación con nuestras responsabilidades en el ámbito personal, en tanto que hombres.
Y esto es así por la forma en que hemos aprendido los hombres a ser hombres. Hemos desarrollado masculinidades que tienen en común la exención de la responsabilidad de la gestión y ejecución de los trabajos reproductivos (cuidar y educar a nuestras pequeñas y pequeños, cuidar de nuestras personas mayores, atender las tareas domésticas, …) y que además nos ciegan ante esta falta de asunción de responsabilidad.

Y es que el mandato social incorporado en esas masculinidades comunes nos viene a decir que esas tareas no son cosa nuestra, que nosotros podemos ocupar el tiempo que estimemos oportuno en “arreglar el mundo”, sin que necesariamente eso nos obligue a cuidar a los y las nuestras. Y esto lo hacemos así, porque contamos con el privilegio de que existe otro mandato social y fáctico, en este caso incorporado en la feminidad patriarcal, que determina que esas tareas son responsabilidad de las mujeres.
Y así funcionamos, con discursos emancipatorios, que apelan a la justicia social , pero sin caer en la cuenta de que ni los platos en que comemos la cena, ni las sábanas con que nos cubrimos por la noche, ni los calzoncillos que usamos no los lavamos nosotros, sino que nos los lavan y encima no nos damos cuenta de ello.
Y esto, como todo, tiene otra lamentable cara. La otra cara de una moneda injusta. Se denomina desigualdad estructural, y la padecen las mujeres. Esta desigualdad se concreta en las “dobles y triples jornadas”, en los “techos de cristal” o en los “suelos pegajosos” y también se expresa en todas y cada una de las estadísticas de todo tipo de materias: laborales, económicas, de salud…

Para dimensionar globalmente el fenómeno que estoy queriendo señalar basta con leer a la economista Carmen Castro, cuando señala que este trabajo no remunerado (y por tanto invisibilizado y no reconocido) supone cerca del 40% del Producto Interior Bruto. Dicho de otra forma: de toda la riqueza producida en esta sociedad, sólo es reconocida dos terceras partes de ella, y además se sustenta sobre la gratuidad de la tercera, que es soportada por las mujeres. Porque no nos engañemos, nadie podría salir a trabajar fuera de casa y producir bienes o servicios, sin tener ropa limpia que ponerse, estar bien alimentado o tener a sus hijos o hijas atendidas.

Por todo ello, pienso que hemos de poner sobre la mesa una idea de justicia e igualdad que supere el paradigma de la revolución francesa de una vez. Ese paradigma en el que desde la fraternidad –complicidad entre iguales hombres- sólo se reconocía la libertad e igualdad a los hombres y no a las mujeres y, por tanto, no es realmente ni libertad ni igualdad. En este momento, en esta España del 8M, lo mínimo que podemos hacer es obligarnos a cuestionar una idea de justicia e igualdad que supere el paradigma de la revolución francesa (de una vez por todas) en el que desde la fraternidad -complicidad entre iguales hombres- sólo se reconocía la libertad y la igualdad a los hombres, nos vemos obligados a cuestionar esos modelos de división sexual del trabajo que han vertebrado nuestras sociedades desde el neolítico. Ello nos lleva necesariamente a los hombres a asumir nuestro 50% de responsabilidad en los trabajos reproductivos, es decir a asumir la corresponsabilidad de ese trabajo no remunerado necesario para que se pueda dar la producción.

Y tal vez sea una tarea muy compleja de acometer de forma global (no más que la maniobra injustamente “contorsionista” de las mujeres de salir espacio público, manteniendo, a su vez, el peso de los trabajos reproductivos en el ámbito doméstico), pero hemos de tener claro nuestro objetivo y no desviarnos, hacerlo sin prisa, pero sin pausa, no sea que nos disloquemos alguna articulación por nuestra rigidez aprendida.
De los muchos que hemos de abordar, uno de los elementos es cómo participamos de los espacios públicos, cómo se concreta nuestra acción política y ejercemos de forma coherente nuestra corresponsabilidad para con los trabajos reproductivos.
Seguramente la respuesta a estas preguntas pase por la implicación en los espacios domésticos, y necesariamente esto conlleve una retirada parcial de los espacios públicos. Compañeros ha llegado el momento histórico. No hay escapatoria, no tenemos la responsabilidad del peso histórico de la masculinidad individualmente cada uno de nosotros, pero tenemos la obligación de generar otros modelos, y esto pasa necesariamente por renunciar a espacios de poder e implicarnos en los espacios invisibilizados.

Hay quienes se pueden asustar con estos planteamientos, hay quienes ven en el empoderamiento de nuestras compañeras una amenaza. Pues, les digo, el temor no tiene sentido. No nos asustemos, que no cunda el pánico, que no cunda el pánico, la propuesta no pasa por retirarnos de forma absoluta, pero si reformular nuestra manera de estar.

El reto que tenemos planteado como generación es comenzar a elaborar esas praxis políticas igualitarias desde la masculinidad. Esas que, a partir de renunciar a nuestros privilegios, nos situarán en relación entre iguales con nuestras compañeras, tanto en los espacios públicos, como en los espacios privados. Porque si detonamos estos procesos de cambio, de forma progresiva desaparecerán las dobles y triples jornadas, por la asunción de nuestra parte de la corresponsabilidad, desaparecerán por tanto los “suelos pegajosos”, desaparecerá la infrarrepresentación de las mujeres en lugares de representación colectiva o dirección, porque ellas dejaran de concurrir en condiciones de desigualdad a estos espacios,…

Y esto necesariamente hemos de hacerlo de forma colectiva, porque si sólo nos limitamos a cambios individuales, la lógica patriarcal de la competencia nos situara a quienes elijamos estas fórmulas de praxis política, fuera del tablero de juego. Es necesario un compromiso pactado entre políticos y políticas, ciudadanos y ciudadanas, y entre sindicalistas hombres y mujeres, que nos sitúe en relación de igualdad. Y en esta tarea seguramente no estaremos solos, contaremos con la complicidad de quien ya soporta el peso de los cuidados de esta sociedad. Contaremos, como siempre, con la complicidad de nuestras compañeras.

Porque hemos de ir hacia la negociación de “Nuevos pactos por la Igualdad” en todos y cada uno de los ámbitos de nuestra sociedad, en los que regulemos nuestros compromisos y responsabilidades desde la igualdad. Ya existen modelos, no partimos de cero, muestra de ello es el trabajo que realizaron entre otros, el compañero Ritxar Bacete, en el ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, cuando desarrollaron la “Declaración de sentimientos y compromiso por una paternidad positiva, corresponsable, consciente y activa”, en la que hombres y mujeres en el ejercicio de la paternidad y maternidad se comprometían entre iguales a asumir la corresponsabilidad derivada de esa condición.

Las masculinidades en la era del feminismo, han de reubicarse desde la igualdad de forma activa en conversación permanente con las feminidades igualitarias, para superar las barreras no visibles que existen y explican que una sociedad con igualdad normativa como la nuestra se constate un fracaso generalizado en el plano de la igualdad real.

Se trata, en definitiva, de despatriarcalizar la política, las organizaciones y las relaciones afectivas para construir colectivamente una sociedad entre iguales.
Otras masculinidades son posibles y necesarias, es el momento de hacerlas realidad!


domingo, 4 de noviembre de 2018

SE DICE QUE... AGENTES DE LA AUTORIDAD... GOBIERNO-OPOSICION

Seguimos con lo mismo desde hace ya ni sé el tiempo, pero es lo que toca. 

Me estoy refiriendo a lo mal que han asumido los partidos de la derecha que tengamos ahora un gobierno en España que trata de hacer lo que puede con los temas sociales porque no debemos olvidar que los presupuestos generales del Estado son del PP y que muy posiblemente este Gobierno o no pueda aprobar los suyos o tenga que prorrogar los anteriores con las consecuencias nefastas del presupuesto anterior en materias sociales. 

No deberían olvidar algunos que una cosa es el Poder Judicial y otra muy diferente lo Político y que nada deberían tener en común y ahora me refiero a aquellos partidos que apoyaron la Moción de Censura y que sin ellos no se aprobaran los presupuestos. Los perjudicados... pues los de siempre. Los ciudadanos de a pie que solamente son utilizados para ir en vanguardia de las "manifas" y para que los que se dedican a estas cosas de la política digan después de las elecciones que han sido legitimados por ellos.

Mientras la Democracia no exija a los políticos llevar sus propuestas hasta el final, no es Democracia o es una endeble democracia o ni siquiera eso. Ni los políticos tienen legitimidad alguna, una vez que incumplen sistemáticamente las promesas que hacen que los de siempre paguen las consecuencias y engañados acudan a las urnas y se acabó su participación. Eso es importante que se explique porque tu voto vale dinero y bastante según qué casos.

Si se dice que un dictador tiene que salir de una basílica hay que cumplir, pero sin miramientos de ningún tipo o hay que estudiarlo previamente.
Si se dice que no se van a tocar las pensiones, la sanidad, la educación, etc Hay que cumplirlo pero también hasta el final y no tocarlas.
Si se dice que el IVA no se toca... pues no se toca
Si se dice que se van a poner los medios para que las fosas de los asesinados  que permanecen en las cunetas sin identificar mientras sus familiares los buscan, hay que poner esos medios pero sin falta
Si se dice... Tantas cosas se prometen y luego no se hacen...


Los policías locales, como la guardia civil o la policía nacional deben tener "Derecho de pernada" de lo contrario no me explico ciertas actitudes de ellos. Ser "Agente de la Autoridad" no da derecho, creo yo, a hacer lo que uno quiera ni denunciar sin tener responsabilidad de nada. Todo lo contrario. Supongo que ser Policía es algo muy importante pero encaminado a ayudar a los ciudadanos y no todo lo contrario. Parece que esto no lo han asumido o no lo tienen claro. No sé si quienes les mandan tienen este mismo concepto o yo estoy equivocado del todo.

Si alguien recibe un documento en el que se le dice que se le va a sancionar por algo que no solamente no ha cometido sino que es imposible porque ni siquiera ha estado allí, no puede ser que eso sea motivo para que el que NO ha estado demuestre que no ha estado. Supongo que quien tiene que demostrar es el que acusa y no el acusado, pero esto es así y si quieres te defiendes o pagas ¿Esta es la democracia que queremos? ¿Este es el cometido de las policías en España? Pues por mi ... en su casa están mucho mejor. No necesito a policías así para nada. Procuro no meterme con nadie y cumplir con la Ley siempre. ¿por qué tienen que molestarme?. Si estoy en mi casa precisamente porque no me atrevo a salir mucho por si acaso y menos tocar el coche ¿por qué se empeñan en darme por ahí?

Un Ex-dirigente político, muy importante en su día, ayer dijo que el nuevo Secretario Gral. o Presidente del PP "iba a hacer bueno a su antecesor"... Pues digo lo mismo. Ya es difícil hacer bueno a un tal Mariano Rajoy que hundió a este País aunque la culpa digan que es de otros. Nos sacrificó sin piedad. Miró hacia otro lado cuando debería haber puesto orden en su propia Sede y no lo hizo y de verdad.; no me creo que él sea inocente de la corrupción habida durante su mandato en el PP. Ya sé que es presunto o ni eso siquiera, pero si mintió en un tribunal de justicia y no se enteró de las reformas de su propia sede, si se destruyen pruebas durante su largo tiempo en primera linea de la política y de ser el máximo responsable de su partido... Bueno pues yo pienso como pienso pero es que lo mismo soy muy mal pensado