RINCÓN POÉTICO


El rincón poético del Bisturí 

A través de los poemas de Francisco Alvarez, podemos hacer un recorrido por la poesía erótica más actual, con un tratamiento delicado y lleno de sensibilidad. Te deseo un pleno disfrute con ellos (Paco10)



Avanzo lenta, alternativamente,
por la doble avenida
de tus muslos abiertos. Inminente
se anuncia mi llegada. Me convida
tu propia invitación, y estremecida,
qué largo te parece
el momento tan breve de la espera.
Tu ruta se humedece,
mi ritmo se acelera,
tú, mi enramada, yo, tu enredadera.

Brevería Nº 1604 de Francisco Alvarez Hidalgo



ENTRE LOS TIBIOS MUSLOS
 

Entre los tibios muslos te palpita
un negro corazón febril y hendido
de remoto y sonámbulo latido
que entre oscuras raíces se suscita;
un corazón velludo que me invita,
más que el otro cordial y estremecido,
a entrar como en mi casa o en mi nido
hasta tocar el grito que te habita.
Cuando yaces desnuda toda, cuando
te abres de piernas ávida y temblando
y hasta tu fondo frente a mí te hiendes,
un corazón puedes abrir, y si entro
con la lengua en la entrada que me tiendes,
puedo besar tu corazón por dentro.



Llévame, gira, cíñeme y extiende
tus miembros a lo largo de los míos,
sin pausa, como el agua de dos ríos
confluyendo en un cauce. Se me enciende
la piel a tu contacto, el alma grita,
se me enrosca en los muslos el instinto,
esta danza se me hace un laberinto,
y eres tú el minotauro que lo habita.

Brevería Nº 1777, de Francisco Alvarez Hidalgo                
Un momento estoy solo




Un momento estoy solo: tú allá abajo
te ajetreas en torno de mi cosa,
delicada y voraz, dulce y fogosa,
embebida en tu trémulo trabajo.
Toda fervor y beso y agasajo
toda salivas suaves y jugosa
calentura carnal, abres la rosa
de los vientos de vértigo en que viajo.
Mas la brecha entre el goce y la demencia,
a medida que apuras la cadencia,
intolerablemente me disloca,
y al fin me rompe, y soy ya puro embate,
y un yo sin mí ya tuyo a ciegas late
gestándose la noche de tu boca.



TUS PECHOS


 
Tus pechos se dormían en sosiego
entre mis manos, recobrando nido,
fatalmente obedientes al que ha sido
el amor que una vez los marcó al fuego;
tu lengua agraz bebía al fin el riego
de mi saliva, aún ayer prohibido,
y mi cuerpo arrancaba del olvido
el tempo de tu ronco espasmo ciego.
Qué paz... Tu sexo agreste aún apresaba
gloriosamente el mío. Todo estaba
en su sitio otra vez, pues que eras mía.
Afuera revivía un alba enferma.
Devastada y nupcial, la cama olía
a carne exhausta y ácida y a esperma.



SI TE BUSCO

 
Si te busco y te sueño y te persigo,
y deseo tu cuerpo de tal suerte
que tan sólo aborrezco ya la muerte
porque no me podré acostar contigo;
si tantos sueños lúbricos abrigo;
si ardiente, y sin pudor, y en celo, y fuerte
te quiero ver, dejándome morderte
el pecho, el muslo, el sensitivo ombligo;
si quiero que conmigo, enloquecida
goces tanto que estés avergonzada,
no es sólo por codicia de tus prendas:
es para que conmigo, en esta vida,
compartas la impureza, y que manchada,
pero conmovedora, al fin me entiendas.




RECORRIÉNDOTE


Quiero morder tu carne,
salada y fuerte,
empezar por tus brazos hermosos
como ramas de ceibo,
seguir por ese pecho con el que sueñan mis sueños
ese pecho-cueva donde se esconde mi cabeza
hurgando la ternura,
ese pecho que suena a tambores y vida continuada.
Quedarme allí un rato largo
enredando mis manos
en ese bosquecito de arbustos que te crece
suave y negro bajo mi piel desnuda
seguir después hacia tu ombligo
hacia ese centro donde te empieza el cosquilleo,
irte besando, mordiendo,
hasta llegar allí
a ese lugarcito
-apretado y secreto-
que se alegra ante mi presencia
que se adelanta a recibirme
y viene a mí
en toda su dureza de macho enardecido.
Bajar luego a tus piernas
firmes como tus convicciones guerrilleras,
esas piernas donde tu estatura se asienta
con las que vienes a mí
con las que me sostienes,
las que enredas en la noche entre las mías
blandas y femeninas.
Besar tus pies, amor,
que tanto tienen aun que recorrer sin mí
y volver a escalarte
hasta apretar tu boca con la mía,
hasta llenarme toda de tu saliva y tu aliento
hasta que entres en mí
con la fuerza de la marea
y me invadas con tu ir y venir
de mar furioso
y quedemos los dos tendidos y sudados
en la arena de las sábanas.





La máscara tal vez de una pantera
que no puede ocultar su fiero instinto.
Oh, la belleza inmóvil de la fiera,
y su agresividad, que bien pudiera
unir amor y muerte en su recinto.

Brevería Nº 540, de FAH             


COMO GATA BOCA ARRIBA



Te quiero como gata boca arriba,
panza arriba te quiero,
maullando a través de tu mirada,
de este amor-jaula
violento,
lleno de zarpazos
como una noche de luna
y dos gatos enamorados
discutiendo su amor en los tejados,
amándose a gritos y llantos,
a maldiciones, lagrimas y sonrisas
(de esas que hacen temblar el cuerpo de alegría)
Te quiero como gata panza arriba
y me defiendo de huir,
de dejar esta pelea
de callejones y noches sin hablarnos,
este amor que me marea,
que me llena de polen,
de fertilidad
y me anda en el día por la espalda
haciéndome cosquillas.
No me voy, no quiero irme, dejarte,
te busco agazapada
ronroneando,
te busco saliendo detrás del sofá,
brincando sobre tu cama,
pasándote la cola por los ojos,
te busco desperezándome en la alfombra,
poniéndome los anteojos para leer
libros de educación del hogar
y no andar chiflada y saber manejar la casa,
poner la comida,
asear los cuartos,
amarte sin polvo y sin desorden,
amarte organizadamente,
poniéndole orden a este alboroto
de revolución y trabajo y amor
a tiempo y destiempo,
de noche, de madrugada,
en el baño,
riéndonos como gatos mansos,
lamiéndonos la cara como gatos viejos y cansados
a los pies del sofá de leer el periódico.
Te quiero como gata agradecida,
gorda de estar mimada,
te quiero como gata flaca
perseguida y llorona,
te quiero como gata, mi amor,
como gata, Gioconda,
como mujer,
te quiero.




www.poesiadelomomento.com (F. Alvarez)





 


Con jirones de nube adormecida
e hilos de luna en luz de fría plata,
teje sobre mis ojos densa venda
y sumérgeme en sombra la mirada.Quiero encerrarme al mundo, despertando 
mis sentidos a ti, sobre mi espalda,
prisionera en muñecas y tobillos
de los cuatro puntales de la cama;
equis de piel vibrante, temblorosa,
de mente libre y voluntad de esclava.
Mi oscuridad amplía los sonidos,
viéndote mis oídos cuando avanzas,
y al detenerte, se me vuelven ciegos, 
y tu inmovilidad me despedaza.
Este aire fresco eriza mis pezones,
y en ansiedad irreprimible aguardan;
parecen percibir tu cercanía,
mas no el tacto febril. ¿Qué te retarda?
Oh el estremecimiento de los muslos
cuando tu mano en ellos se adelanta, 
y yo sin responder a la caricia,
mientras imperceptiblemente avanzas.
El retozo gentil de tibios dedos
que en los senos en círculo resbala,
cede el paso al zarpazo de la fiera,
de la entrañable fiera que avasalla.
Si apresurado, detenerte quiero;
si en lentitud, acelerar la marcha;
si en gentileza, brusquedad exijo;
si en arrebato, rogaré la calma.
Ciérnase sobre mí provocadora
el ave de rapiña que levanta
su rígida cabeza amenazante, 
y penetre en el fondo de mi entraña.
No te puedo abrazar, fuérzame fiero,
sin escuchar gemidos ni demandas, 
al galope, al galope, mi jinete,
mi jinete de intrépida jornada.
Intimo surtidor inaplazable,
tu estertor inequívoco presagia
blanca erupción. ¿Vendrá en mi subterráneo, 
irrigará mi superficie pálida,
o inyectará su extracto intermitente
en la concavidad de la garganta?
Oh, qué abandono en mí, qué insuficiencia;
cuánta anticipación se me derrama,
sin libertad de acción; quiero y no puedo,
tensas las ligaduras que me amarran,
tensa la piel, manos y pies crispados,
y mi lascivia un tren a toda marcha.
A bordo, compañero, amante, a bordo,
ignorando estaciones y paradas,
nocturna travesía al infinito,
anégate y anúdate a mi alma.












ALLENDE

Para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que congregar todos los odios
y además los aviones y los tanques
para batir al hombre de la paz
tuvieron que bombardearlo hacerlo llama
porque el hombre de la paz era una fortaleza

para matar al hombre de la paz
tuvieron que desatar la guerra turbia
para vencer al hombre de la paz
y acallar su voz modesta y taladrante
tuvieron que empujar el terror hasta el abismo
y matar más para seguir matando
para batir al hombre de la paz
tuvieron que asesinarlo muchas veces
porque el hombre de la paz era una fortaleza

para matar al hombre de la paz
tuvieron que imaginar que era una tropa
una armada una hueste una brigada
tuvieron que creer que era otro ejército
pero el hombre de la paz era tan sólo un pueblo
y tenía en sus manos un fusil y un mandato
y eran necesarios más tanques más rencores
más bombas más aviones más oprobios
porque el hombre del paz era una fortaleza

para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que afiliarse para siempre a la muerte
matar y matar más para seguir matando
y condenarse a la blindada soledad
para matar al hombre que era un pueblo
tuvieron que quedarse sin el pueblo
.


Mario Benedetti

TE QUIERO

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
Mario Benedetti




NO TE RINDAS

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti


"Esta poesía es el homenaje que Viviana, hace a su Padre a quien sigue queriendo con todas sus fuerzas esté donde esté, se encuentre donde se encuentre".

La Perrilla 

José Manuel Marroquín


 Es flaca sobremanera

toda humana previsión,
pues en más de una ocasión      
sale lo que no se espera.         


Salió al campo una mañana 
un experto cazador,
el más hábil y el mejor
alumno que tuvo Diana.



Seguíale gran cuadrilla
de ejercitados monteros,
de ojeadores, ballesteros
y de mozos de traílla.



Van todos apercibidos
con las armas necesarias,
y llevan de castas varias
perros diestros y atrevidos,



caballos de noble raza,
cornetas de monte, en fin,
cuanto exige Moratin
en su poema La Caza.



Levantan pronto una pieza,
un jabalí corpulento,
que huye veloz, rabo al viento,
y rompiendo la maleza.



Todos siguen con gran bulla
tras la cerdosa alimaña;
pero ella se da tal maña
que a todos los aturulla;



y aunque gastan todo el día
en paradas, idas, vueltas,
y carreras y revueltas,
es vana tanta porfía.



Ahora que los lectores
han visto de qué manera
pudo burlarse la fiera
de los tales cazadores,



oigan lo que aconteció,
y aunque es suceso que admira,
no piensen, no, que es mentira,
que lo cuenta quien lo vio,



Al pie de uno de los cerros
que batieron aquel día,
una viejilla vivía,
que oyó ladrar a los perros;



y con gana de saber
en qué paraba la fiesta,
iba subiendo la cuesta
a eso del anochecer.




Con ella iba una perrilla,
mas, sin pasar adelante,
es preciso que un instante
gastemos en describilla:




perra de canes decana
y entre perras protoperra,
era tenida en su tierra
por perra antediluviana;




flaco era el animalejo,
el más flaco de los canes,
era el rastro, eran los manes
de un cuasi-semi-ex-gozquejo;



sarnosa era, digo mal,
no era una perra sarnosa,
era una sarna perrosa,
y en figura de animal;



era, otrosí, derrengada;
la derribaba un resuello;
puede decirse que aquello
no era perra ni era nada.



A ver pues la batahola
la vieja al cerro subía,
de la perra en compañía,
que era lo mismo que ir sola.



Por donde iba, hizo la suerte
que se hubiese el jabalí
escondido, por si así
se libraba de la muerte.



Empero, sintiendo luégo
que por ahí andaba gente,
tuvo por cosa prudente
tomar las de Villadiego.



La vieja entonces, al ver
que escapaba por la loma,
¡sus! dijo por pura broma,
y la perra echó a correr.



Y aquella perra extenuada,
sombra de perra que fue,
de la cual se dijo que
no era perra ni era nada,



aquella perrilla, sí,
cosa es de volverse loco,
no pudo coger tampoco
al maldito jabalí.







 





 

Desnudez

Sigue hablando, te escucho, amada mía;
cada palabra tuya te desnuda
un poco más; al fin quedarás muda
en tu sensual, radiante mediodía,

sólo de luz vestida y de alegría,
y de este abrazo audaz que se te anuda,
huérfano de disfraz, temor y duda,
como el agua del mar te ceñiría.

Como el agua del mar, libre, desnudo,
suave unas veces, otras veces rudo,
sabré mecerte, lograré agitarte.

Desnudez absoluta, silenciosa,
sobre la mía tu esplendor reposa,
y no me canso, sin hablar, de hablarte.

Los Angeles, 6 de agosto de 2007

Soneto Nº  1736 de FAH
 
 
 




 
 

             Embriaguez

Me buscas en el fondo de tu vaso,
y estoy dentro de ti, pues me has bebido;
consumes tu cerveza, y consumido
me siento de esperar, pues traes retraso.

Te deseo hoy y aquí, no paso a paso,
desnuda junto a mí, yo desvestido,
presta a jugar cualquier juego prohibido
desde la madrugada hasta el ocaso.

Y del ocaso hasta la madrugada;
tu cabeza y mis pies sobre la almohada,
en sensual y recíproca embriaguez.

No necesitarás botella o copa,
pues beberás de mí, mientras arropa
la extensión de mi piel tu desnudez.
Los Angeles, 15 de noviembre de 2001

Soneto Nº  541 de FAH

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EL IDIOMA CASTELLANO
En relación con el segundo párrafo del comentario de Paco, no puedo resistirme a dejaros el poema completo:
Señores un servidor:
Pedro Pérez Baticola,
cual la Academia Española,
«limpia, fija y da esplendor».

Pero yo lo hago mejor;
y no son ganas de hablar,
pues les voy a demostrar
que es preciso meter mano
al idioma castellano
donde hay mucho que arreglar.

¿Me quieren decir por qué,
en tamaño y en esencia,
hay esa gran diferencia
entre un buque y un buqué?

¿Por el acento? Pues yo,
por esa insignificancia,
no concibo la distancia
de un presidio a presidió.

Ni de tomas a Tomás,
de un paleto a paletó
ni de topo al que topó
ni de colas a Colás.

Mas dejemos el acento
que convierte, como veis,
las ingles en un inglés
y vamos con otro cuento.

¿A ustedes no les asombra
que diciendo chico y chica,
majo y maja, rico y rica
no digamos hombre y hombra?

Y la frase tan oída
del marido y la mujer
¿por qué no tiene que ser
el marido y la marida?

El sexo a hablar nos obliga
a cada cual como digo;
si es hombre, me voy contigo;
si es mujer, me voy contiga.

¿Por qué llamamos tortero
al que elabora una torta
y al sastre que ternos corta
no le llamamos ternero?

Como tampoco imagino
ni el diccionario me explica
por qué al que gorros fabrica
no se le llama gorrino.

¿Por qué las Josefas son
por Pepitas conocidas,
como si fueran salidas
de las tripas de un melón?

¿Por qué el de Cuenca no es cuenco,
bodoque el que va de boda,
y al que los árboles poda
no se le llama podenco?

Cometa está mal escrito
y por eso no me peta;
¿hay en el cielo un cometa
que cometa algún delito?

Y no habrá quien no conciba
que llamarle firmamento
al cielo, es un esperpento;
¿quién va a firmar allá arriba?

¿Y es posible que persona
alguna acepte el criterio
de que llamen monasterio
donde no hay ninguna mona?

De igual manera me quejo
al ver que un libro es un tomo;
será un tomo si lo tomo
y si no lo tomo, un dejo.

De largo sacan largueza
en lugar de larguedad;
y de corto, cortedad,
en vez de sacar corteza.

Si el que bebe es bebedor,
el sitio es el bebedero,
y hay que llamar comedero
a lo que hoy es comedor.

Comedor será quien coma,
como es bebedor quien bebe:
y de esta manera debe
modificarse el idioma.

¿Y vuestra vista no mira
lo mismo que yo lo miro,
que quien descerreja un tiro
dispara, pero no tira?

Este verbo y más de mil
en nuestro idioma es un barro;
tira el que tira del carro,
no quien dispara un fusil.

Si se le llama mirón
al que está mirando mucho,
cuando ladre mucho un chucho,
hay que llamarle ladrón;

porque la sílaba –on
indica aumento, y extraño
que a un ramo de gran tamaño
no se le llame Ramón.

Y, por la misma razón,
si los que estáis escuchando
un buen rato estáis pasando,
estáis pasando un ratón.

¿Y no es tremenda gansada
en los teatros que sea
denominada platea
lo que nunca platea nada?

De la cárcel al rector
se le llama carcelero;
luego a quien es director
de una prisión, ¡por favor!
Hay que llamar prisionero.

Ya basta para quedar
convencido el más profano
que el idioma castellano
tiene mucho que arreglar.

Aquí se acaba la historia.
Si ahora, para terminar,
unas palmadas me dan,
ustedes no extrañarán
que les llame palmatorias.

Autor: Pablo Parellada, ”Melitón González”



Me miro en el espejo,
Las canas llenan mi cabeza,
Compongo una sonrisa
Sin reconocer mi cara en el reflejo.

Tantos años y aun te echo de menos,
Desde aquel último día,
En que lo arriesgué todo,
En que arriesgué mi corazón y lo perdí.

Por qué duele tanto amar,
Me pregunto amargamente,
Dándome cuenta de que todavía te quiero.

Pienso si en algún lugar, muy lejos de aquí,
Hay alguien atesorando los sentimientos
Que una vez entregué.

Porque yo sé que aún guardo
Las bellas mentiras que creí.

Lluna


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EQUIS - SONETO




Letra sensual, en amplio ofrecimiento,
la equis no se mueve, está y espera;
yace sobre su espalda; el movimiento
se iniciará después, si decidiera
buscar la y griega firme acoplamiento
en superposición de acto y manera.
Se cerrarán seis rasgos, y atrapadas
dos letras quedarán, enamoradas.

Brevería Nº 2245




Atada de muñecas y tobillos
tú, cruz de San Andrés, equis gigante,
intersección de rutas, y yo andante
legión de ciegos, mas sin lazarillos.

Sólo me guía el tacto, y mis nudillos
aldabean tus puertas; caminante
voy por tu piel, no sé si mendicante
o de amor rebosando los bolsillos.

Pugnas por deshacerte de los lazos,
suplicas libertad, pero a zarpazos
de blanda intimidad te tiranizo.

De pronto eres la cera derretida
resbalando en la vela, y enseguida
soy sobre ti terreno movedizo.

Los Angeles, 4 de octubre de 2009

Soneto Nº 2223 de FAH




Equis

PLEITO DE AMAR Y QUERER

"Me muero por preguntarte
si es igual o es diferente
querer y amar, y si es cierto
que yo te amo y tu me quieres.

Amar y querer se igualan
cuando se ponen parejos
el que quiere y el que ama.

Pero es que no da lo mismo.....?
Dicen que el querer se acaba
y el amar es infinito;
amar es hasta la muerte,
y querer, hasta el olvido.

Dile al que te cuente historias
que el mundo es para querer,
y amar es la misma cosa.

Querer no es amar. Amando
hay tiempo de amarlo todo:
a Dios, al Esposo, al mundo;
tocar el borde y el fondo
y amar al hijo del Pueblo
como al hijo del Esposo.

Querer es ser para uno
y amar es ser para todos?

No; amar es amar, y amar
es como amar de dos modos:
a unos como hijos de Dios,
y como a Dios, a uno solo.

Amar y querer? Parece
que amar es lo que abotona
y querer lo que florece.

Dicen que amar no hace daño
donde querer deja huella.

_Si querer es con la uña
donde amar es con la yema...

Querer es lo del deseo
y amar es lo del servicio;
querer puebla los rincones,
amar puebla los caminos;
queriendo se tiene un gozo
y amando se tiene un hijo.

Amar es con luz prendida;
querer, con luz apagada;
en amar hay mas desfile,
y en querer hay mas batalla.

Luego querer no es amar.
querer es guerra con guerra
y amar es guerra con paz...

Querer no es lo que tu sientes,
querer no es lo que tu piensas.
tu querer de agua tranquila
ni bulle ni arrastra piedras.

Querer no es esa apacible
ternura que no hace huella.

Querer es querer mil veces
en cada vez que se quiera.

Querer es tener la vida
repartida por igual
entre el amor que sentimos
y la plenitud de amar;

es no dormir por las noches,
es no ver de día el sol,
es amar sin dejar sitio
ni para el amor de Dios;

es tener el corazón
entre las manos guardado,
y si ella pasa, sentir
que se nos abren las manos;

es tener un niño preso
y envejecido en la cuna;
querer es brasa que vive
de la propia quemadura;

es no reír, porque hay algo
de lagrima en la sonrisa;
es no comer, porque sabe
a corazón la comida;

es haber amanecido
sin habernos explicados
como sin haber dormido
pudimos haber sonado.

Todo eso es querer y amar,
y amar es mas todavía,
porque amar es la alegría
de crearse y de crear.

Es algo como una idea
que inventa lo que se quiere,
porque al quererlo lo crea.

No hay hombre que supere
a la versión que de ese hombre
da la mujer que lo quiere;

ni existe mujer tan bella,
ni existe mujer tan pura
como la que se figura
el hombre que piensa en ella.

Por eso, al estarte amando,
si con un amor te quiero,
con otro te estoy creando.

y tu, en el querer que sientas,
si con un querer me quieres,
con otro querer me inventas.

Pero allí no se detiene
la creación del amor
e inventas un mundo mejor
para el que ni mundo tiene.

Y el amor se vuelve afán
de gritarle al pordiosero:
Quiero, y porque quiero, quiero
que nadie te quite el pan;

que nadie te quite el vino,
que no te duela en los pies
la limosna del camino;

que te alces, alzado y frío
el puno de tu derecho,
prestado en rabia a tu pecho
el amor que hay en el mío.

Del obrero y sus quereres
todo el recoldo se vea
cuando haga la chimenea
suspirar a los talleres,

y en la voz del campesino
vaya un poco de mi amor,
como de savia en la flor,
como de agua en el molino;

y así el amor es caricia
que se nos va de las manos
para servicios humanos
en comisión de justicia.

Amar es querer mejor,
y si les pones medida,
te resulta que el amor
es más ancho que la vida.

Amar es amar de suerte
que al ponerle medidor
te encuentras con que el amor
es mas largo que la muerte.

Y en el querer lo estupendo,
y en el amar lo profundo,
es que algo le toque al mundo
de lo que estamos queriendo

Autor: Andrés Eloy Blanco








     
 





 

Bronce, sándalo y llama

Vienes del bronce, el sándalo y la llama,
toda tañido, aroma y vehemencia,
precipitada sobre mi existencia,
que sobre ti instantánea se derrama.

Una vida a otra vida se encarama,
jinete azul en cabalgar de urgencia,
que en relación de doble dependencia
tejen desnudos lazos en la cama.

Te percibe, zumbido de colmenas,
mi sangre galopándome en las venas,
y sobre ti en vaivén me desbarato.

La brasa de tu instinto se me ofrece,
tu agreste aroma me rejuvenece,
y tus campanas tocan a rebato.

Los Angeles, 3 de octubre de 2009

Soneto Nº  2220 de FAH
 


Autor: Francisco Alvarez Hidalgo






QUE IMPORTA SI LA LIBERTAD MUERE



Que importa si la libertad muere
en grandes batallas de desdenes.
Que importa si los sueños que eran ciegos
viven de avaricia, vilmente cegados.
Que importa si el amor habita
entre montones de codicia,
Si la manipulación y la mentira,
son cada mañana descafeinadas,
Si los valores que eran altos.
bucean ahora las alcantarillas.
Que importa si el odio se apodera
de almas otrora amuralladas.
Si muerte y vida confunden el camino
para el que fueron designadas.
Que ocurrirá cuando nadie luche
porque los víveres se hayan agotado,
Si la justa y comedida ambición
se multiplica en avara proporción.
Si los que ayer por mezquinos eran despreciados
hoy se sirven banquetes de necesitados.
Si los que predicaban con fe ciega
violan a diario las mentes más bellas.
Que ocurrirá cuando las ilusiones
sean de esperanza desarmadas;
Cuando la mentira sea convertida en cierta,
y la verdad mentirosamente negada.
A que juego jugarán los niños
cuando cambien alegría por tristeza,
Cuando el aire sea medicina irrespirable
y los colores, grises se hayan tornado.
Cuando los musculosos corazones
sean duramente acorazados.
Que sucederá cuando la memoria olvide.
donde y por qué sus muertos fueron enterrados....







 


Bécquer “Cuánta nota dormía en sus cuerdas,
como el pájaro duerme en la rama...”
El arpa en el salón no durmió oscura.
ni él la dejó olvidada o silenciosa,
porque instaló un suspiro en cada rosa,
y habló a cada mujer de su hermosura.

Dulce dolor y tierna desventura
le anegaron el alma luminosa,
pero no la cadencia rumorosa
que tembló en su canción sin amargura.

Sembró su íntimo huerto con amores,
los unos, florecidos y vibrantes,
los otros, desgarrados por espinas.

Y obtuvo una legión de admiradores
retornando a sus versos anhelantes,
como tropel de oscuras golondrinas.

                   
Los Angeles, 9 de Noviembre de 1997
 
 

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"Despunta el día, y en olor despierto
de tu piel, si distante, tan cercana,
como si un ventanal se hubiera abierto
sobre tu exquisitez de porcelana;
o como si las rosas de mi huerto
se abrieran a la vez cada mañana.
Y es este marco, únicamente mío,
por el que siempre, al despertar, sonrío."
  
  
Brevería Nº 2303

www.poesiadelmomento.com
In Repose Suite by Steve Hanks






Las luces del crepúsculo engalanan
la desnudez serena de los senos,
y son mis ojos, de tus formas llenos,
manos fantásticas que la profanan.






 
Acóplate


 



Llueven tus senos sobre mí oscilantes,
resbalando en la cuenca de los muslos.
El placer, de puntillas sobre el cuerpo,
quema un sendero oculto.
Hay un sueño de labios sobre el vientre,
de labios vagabundos,
frescos de sombra y humedad, como alas
de rosas deshojadas al crepúsculo.
Y remolcas cerezas ya maduras
por invisibles surcos,
sobre la piel del pecho,
hasta el cuello desnudo,
paréntesis de nardo en las mejillas,
para la boca alternativo fruto.
Se aglomeran en súbita cadencia
latidos en tumulto,
rojos de sangre en corazón inquieto,
convulsivos en torno al sexo duro.
Acóplate, mujer, en fluctuantes,
recíprocos impulsos,
que en tus entrañas he de atrincherarme,
y a ti, en cautividad, me catapulto.
 



 
 


oooooo00000000oooooo

Pena y Alegría del Amor
Autor: Rafael de León

 

Mira cómo se me pone
la piel, cuando te recuerdo...

Por la garganta me sube
un río de sangre fresco,
de la herida que atraviesa,
de parte a parte mi cuerpo.
Tengo clavos en las manos,
y cuchillos en los dedos,
y en mi sien, una corona
hecha de alfileres negros.

Mira cómo se me pone
la piel ca vez que me acuerdo
que soy un hombre casao
¡y sin embargo, te quiero!

Entre tu casa y mi casa
hay un muro de silencio;
de ortigas y de chumberas,
de cal de arenas y de viento,
de madreselvas oscuras
y de vidrios en acecho.
Un muro para que nunca
lo pueda saltar el pueblo,
que anda rondando la llave
que guarda nuestro secreto.
Y yo bien sé que me quieres,
y tú sabes que te quiero,
y lo sabemos los dos,
y nadie puede saberlo...

¡Ay, pena, penita, pena
de nuestro amor en silencio!
¡Ay, qué alegría, alegría
quererte como te quiero!

Cuando por la noche a solas,
me quedo con tu recuerdo,
derribaría la pared
que separa nuestro sueño.
Rompería con mis manos
de tu cancela los hierros
con tal de verme a tu vera,
tormento de mis tormentos,
y te estaría besando
hasta quitarte el aliento.
Y luego... ¡qué se me da
quedarme en tus brazos, muerto!...

¡Ay, qué alegría y qué pena
quererte como te quiero!
Nuestro amor es agonía,
luto, angustia, llanto, miedo,
muerte, pena, sangre, vida,
luna, rosa, sol y viento.
Es morirse a cada paso
y seguir viviendo, luego,
con una espada de punta
siempre pendiente del techo.

Salgo de mi casa al campo
sólo con tu pensamiento,
por acariciar a solas
la tela de aquel pañuelo
que se te cayó un domingo
cuando venías del pueblo,
y que no te he dicho nunca,
mi vida, que yo lo tengo;
y lo estrujo entre mis manos
lo mismo que un limón nuevo,
y miro tus iniciales,
y las repito en silencio
para que ni el campo sepa
lo que yo te estoy queriendo...

Ayer, en la Plaza Nueva,
- vida, no vuelvas a hacerlo-
te vi besar a mi niño,
a mi niño, el más pequeño,
y cómo lo besarías,
¡ay, Virgen de los Remedios!
que fue la primera vez
que a mí distes un beso.
Llegué corriendo a mi casa
alcé mi niño del suelo
y, sin que nadie me viera,
como un ladrón en acecho,
en su cara de amapola
mordió mi boca tu beso,

¡Ay, qué alegría y qué pena
quererte como te quiero!

Mira: pase lo que pase,
aunque se hunda el firmamento,
aunque tu nombre y el mío
lo pisoteen por el suelo,
y aunque la tierra se abra,
aun cuando lo sepa el pueblo
y pongan nuestra bandera
de amor a los cuatro vientos,
¡sígueme queriendo así
tormento de mis tormentos!

¡Ay, qué alegría y qué pena
quererte como te quiero!


ooooo00000ooooo




ROMANCE DE LA VIUDA ENAMORADA

Siempre pegada a tu muro y al filo de tus almenas;
siempre rondando el castillo de tu amor; siempre sedienta
de una sed mala y amarga de desengaño y arena.

Por qué te querré tanto? Por qué viniste a mi senda?
Quién hizo brillar tus ojos en la noche de mi pena?
Qué lluvia de mal cariño quiso convertirme en yedra,
que va creciendo y creciendo pegada a tu primavera?

Ay, que montaña de amor tengo sobre mi cabeza!
Ay, que rio de suspiros pasa y pasa por mi lengua!

Yo estaba en mis campos hondos, allí en Castilla la Vieja
durmiéndome entre molinos y coplas rubias de siega,
y era mi vida una noria monótona y polvorienta.
Mis hijos venían del campo, con sus camisas abiertas,
y en el pulso de sus hombros reclinaba mi cabeza.

Así un día y otro día, allí en Castilla la Vieja...
Una tarde (por los nardos subía la primavera)
Una tarde, vi tu sombra que venía por la senda
dentro de un traje de pana, tres vueltas de faja negra
y una voz dura y redonda lo mismo que una pulsera.

Buenas tardes, ¿Hay trabajo? -Sí- le dije toda llena
de un escalofrío lento que me sacudió las venas
y me quitó de encima diez años de vida muerta,
bordando en mi enagua oscura una rosa dulce y tierna,
-Está bien- fueron tus gracias y, doblando la chaqueta
te sentaste a mi lado en el borde de la senda.

Vive este amor de silencio y entre silencio se quema,
en una angustia de horas y en un siglo de puertas,
El pueblo ya lo murmura en una copla que rueda
todo el día  por el campo y de noche en la taberna.

Dicen que si soy viuda y sacan el muerto a cuentas;
dicen que si por mis hijos me debía dar vergüenza...
Dicen, tantas cosas, tantas, que las paredes se llenan
de vidrios y maldiciones y hasta a veces de blasfemias.

Mi hijo, el mayor (veinte años, dulce y moreno), con pena
me habló esta mañana: -Madre, ese traje no te sienta,
ni esas flores, ni ese pelo, ni ese pañuelo de hierbas...
Yo no me atreví a mirarlo, y me sentí muy pequeña,
como si fuese mi madre la que hablándome estuviera.

Por nosotros, tu no debes vestirte de esa manera...
Ay, por vosotros!. Os di todo el trigo de mi era;
todavía de vosotros mi cintura tiene huellas.
Sangre mía que anda y vive y a mi me va haciendo vieja!

Pero es que yo no tengo derecho a querer?
que ciega ley me prohibe que al sol
deje mis rosas abiertas? Y que me mire al espejo,
y que me vista de fiesta, y que en mi jardín antiguo
florezca la primavera? Quiero, y quiero!
Quiero y quiero!. Están en flor mis macetas;
diez ruiseñores heridos cantan amor en mis venas,
y me duele la garganta y está mi voz hecha piedra
de tanto decir: "Te quiero como a ninguno quisiera!

Ay, que montaña de amor tengo sobre la cabeza!
Ay, que río de suspiros pasa y pasa por mi lengua!
Canten, hablen, cuenten, digan; pueblo, niños, hombres,
viejas... Que yo de tanto quererle
no sé si estoy viva o muerta!

                                                                       Rafael de León

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"Despunta el día, y en olor despierto
de tu piel, si distante, tan cercana,
como si un ventanal se hubiera abierto
sobre tu exquisitez de porcelana;
o como si las rosas de mi huerto
se abrieran a la vez cada mañana.
Y es este marco, únicamente mío,
por el que siempre, al despertar, sonrío."
  
  
Brevería Nº 2303
AUTOR: Francisco Alvarez Hidalgo


!Que doloroso es Amar!

Que doloroso es amar y no poderlo decir.
Si es doloroso saber que va marchando la vida
como una mujer querida que jamás ha de volver.
Si es doloroso ignorar donde vamos al morir,
más doloroso es amar y no poderlo decir.

Triste es ver que la mirada
hacia el sol levanta el ciego,
y el sol la envuelve en su fuego
y el ciego no siente nada;
Ver su mirada tranquila a la luz indiferente,
y saber que eternamente la noche va en su púpila
bajo el docel de su frente.

Pero sí es triste mirar y la luz no percibir,
más doloroso es amar y no poderlo decir.

Conocer que caminamos bajo la fuerza del sino,
recorrer nuestro camino y no saber donde vamos,
ser un triste peregrino de la vida,
en el sendero no podernos detener,
Por ir siempre prisionero del amor o del deber

Mas si es triste caminar y no poder descansar
mas que al tiempo de morir,
Más doloroso es amar y no poderlo decir.

Vivir como yo soñando con cosas que nunca vi,
Y seguir, seguir andando sin saber porque motivo ni hasta cuando,
tener fantasía y vuelo que pongan al cielo escalas,
Y ver, que nos faltan alas que nos remonten al cielo.
Mas si es triste no gozar lo que podemos soñar,
No hay más amargo dolor que ver el alma morir
Prisionera de un amor y no poderlo decir.
- Leonor de Aquitania


                MI DESTINO

Que tus ojos me recuerdan la miel.
Que tu boca agua clara del río.
Que tus manos los campos de algodón.
Que tu cuerpo un volcán donde se calma mi frío.

Que llegaste de pronto a mi vida.
Y te fuiste adentrando en mi alma
y como aquél pajarillo que alegre canta
me llenaste la vida de amor.

Mil veces daré las gracias.
Mil veces si existe un Dios.
Mil veces seguiré viviendo.
Mientras te tenga en mi corazón.


                                          Autora: Piedad García.
Un poema que compuse en un momento de inspiración, sin métrica y sin reglas, pero os aseguro que las palabras me salieron de el corazón.
Quiero compartirla con todos vosotros y dedicársela a una persona muy inportante de mi vida.




        SALAMANCA (1)

Niña nacida ayer, la primavera
da sus primeros pasos por la orilla
rufianesca del Tormes; En Castilla
la tierra, sin embargo, es siempre austera

Ni verdea el alcor ni la pradera
su piel, arena seca, parda arcilla;
pero el azul del cielo, y el sol brilla
terso sobre el pinar y la chopera

Cuando tu mano roce Salamanca
sus piedras de oro, vuélvete y arranca
las huellas por mis manos allí impresas

Han esperado tanto tu llegada
de ferviente mujer enamorada...
bésalas, que al hacerlo, a mi me besas

Los Angeles 30 de marzo de 2005
Soneto Nº 1259

                                 Autor: Francisco Alvarez Hidalgo
                                 http://www.poesiadelmomento.com/

La Sombra de un Sueño (AUTORA: Lluna Triste)

Desde el balcón veo cómo te alejas,
tu frágil figura se recorta entre los árboles,
cierro los ojos e imagino que tus brazos aún me rodean,
detrás en la habitación, todo me recuerda a ti.

Si oculto las heridas tu tambien desaparecerás,
y no quiero que eso ocurra,
aguantaré cualquier dolor si tu imagen sigue conmigo,
si tu olor permanece a mi lado para siempre.

Sueño que tus labios rozan los míos,
pero al abrir los ojos te desvaneces de nuevo,
estoy solo otra vez, tal vez esperando que te des la vuelta,
pero hace mucho que tu sombra se extinguió.

Puedo recordar aquel día,
envuelto en la neblina dorada de un sueño,
en que tu sonrisa iluminó mi corazón curando mis heridas
pero ahora has dejado una mucho más dolorosa.

Y sonrío tocando mi pecho vacío,
ya nada late, ha desaparecido junto a ti,
pero quiero que duela, que el dolor me rompa por completo,
porque si duele, es que no fuiste un sueño.

Lluna






 

Son tus muslos vestíbulos abiertos
del hambre sensorial que les anuda;
dos largos sueños ávidos, despiertos,
y un amplio abrazo hacia mi piel desnuda.


AUTOR: Francisco Alvarez
www.poesiadelmomento.com
 
Brevería Nº 1503 de FAH            
Al descubierto

Sólo vestida de tu piel, no tienes
que disfrazarte de mujer mundana;
eres quien eres, noble cortesana
o doncella vestal, o te mantienes

en equilibrio entre ambas. Cuando vienes
hacia mí puedo ver a la sultana
señorial de Estambul, o a la serrana
que al Arcipreste ofrece parabienes.

Pero te veo a ti, vital, primaria,
más allá de barniz e indumentaria,
sin forma ni color artificiales.

Desnuda eres auténtica, más viva,
y a la vez más sensual, más impulsiva,
despojada de efectos teatrales.

Los Angeles, 18 de junio de 2006
Soneto Nº 1487
 Autor: Francisco Alvarez Hidalgo







  




 
Un beso
Un beso entre las sábanas perdido:
¡Qué revuelo de amor!, ¡qué jugueteo!
Pájaro cuyo errático aleteo
roza mis ramas de álamo caído.

Ni color, ni presteza, ni chasquido,
lasciva pluma en leve serpenteo,
silencioso, invisible, en merodeo
de las oscuras zonas del sentido.

No sé quién lo soltó, mas lo sospecho
por las rutas que sigue sobre el lecho,
las mismas que alguien recorriera un día.

Improvisado mapa que este beso
repite hoy con espíritu travieso…,
¿o es mi deseo envuelto en picardía?

Los Angeles, 16 de junio de 2006
Soneto Nº 1485 de FAH
 



1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias Paco. Viviana