domingo, 24 de mayo de 2020

EN SALAMANCA SON NORMALES (SER)

Cuando una crisis de enorme calado asola a un país, los ciudadanos miran habitualmente a sus representantes políticos con mayor interés que nunca, pendientes de que estos les ofrezcan soluciones o, al menos, planteen medidas que alivien los efectos devastadores que, según qué circunstancias, pueden darse en la sociedad.
En esta tesitura se apela, habitualmente, al denominado como ''sentido de Estado''. Dejar a un lado las rencillas ideológicas que separan a los distintos partidos para centrarse en dotar al país de políticas que ayuden a salir del peligroso atolladero que ha provocado la expansión del coronavirus es algo que, hoy por hoy, se demanda por parte de la ciudadanía en distintos foros, tanto en la calle, como en las redes sociales, por ejemplo.
La COVID-19 ha provocado una emergencia sanitaria en España y ha enfrentado a los principales partidos del Congreso de los Diputados en disputas verbales que exasperan a la ciudadanía. Las consecuencias de la propagación del covid se comienzan a atisbar y, una vez más, serán los trabajadores, los empresarios y los autónomos los que tendrán que hacer frente al mayor desgaste económico y psicológico con una situación absoluta de incertidumbre en el horizonte.
Sin embargo, pese a la falta de acuerdos globales entre los políticos nacionales, los cinco partidos representados en el pleno del Ayuntamiento de Salamanca han logrado suscribir un acuerdo histórico que, según algunos de los firmantes, no tiene comparación posible en el Consistorio salmantino, si acaso al inicio de los años 80 cuando Jesús Málaga gobernaba, por parte del PSOE, y el partido de gobierno alcanzó acuerdos con la UCD.
Historia en un momento clave para una capital cuya economía está íntimamente ligada a dos de los sectores más azotados por la crisis del coronavirus: el turismo y la hostelería. El alcalde de Salamanca, Carlos Carbayo (PP); el líder de la oposición, José Luis Mateos (PSOE); la teniente de alcalde, Ana Suárez (Ciudadanos); y las dos ediles del Grupo Mixto, Virginia Carrera por parte de Izquierda Unida, y Carmen Díez por parte de Unidas Podemos, presentaron el acuerdo este viernes en el Salón de Recepciones. Acto ceremonioso, con rúbricas del propio documento en el momento, y con fotografías para el recuerdo. Pero, ¿cómo se gestó el acuerdo?
La Cadena SER ha conversado con algunos de los participantes en las negociaciones de este acuerdo que, además, ha logrado unir a todas las izquierdas y las derechas del Consistorio, y también a los agentes económicos y sociales de Salamanca, como sindicatos y organizaciones representantes de los empresarios. Otras organizaciones dedicadas a los sectores más desfavorecidos de la sociedad, como Cáritas, también han participado en esta unión nunca antes conocida.
Lo primero a lo que aluden algunos de los participantes en este proceso es el hermetismo absoluto con el que se han llevado las negociaciones. Todo comenzó el pasado 3 de abril cuando, en el pleno del Ayuntamiento de Salamanca, el Partido Socialista propuso un acuerdo común para hacer frente a las consecuencias derivadas de la COVID-19. A partir de ese momento, se comenzó a trabajar. Durante casi dos meses ha habido ‘’llamadas todos los días, incluyendo fines de semana’’, explican fuentes del gran pacto a la SER. La sintonía que ha habido entre el PP y el PSOE, por ejemplo, ha sido absoluta. Se han llevado a cabo análisis pormenorizados del presupuesto previsto para este 2020 en Salamanca -que contaba solo con el apoyo de la coalición de gobierno del PP y de Ciudadanos-.
En este sentido, lo que se ha buscado ha sido saber si era posible priorizar algunas medidas sobre otras, para favorecer a los ciudadanos con menos recursos. Se han celebrado múltiples reuniones tanto de manera presencial como telemáticamente y, en este sentido, los portavoces de los partidos han sido fundamentales. Y según las distintas fuentes con las que ha conversado la Cadena SER, por parte del Partido Popular aluden a un hombre: Fernando Rodríguez, portavoz del Grupo municipal Popular y concejal de Hacienda.
Rodríguez es sempiterno. Ha trabajado con los tres últimos alcaldes de Salamanca, Julián Lanzarote, Alfonso Fernández Mañueco (actual presidente de la Junta de Castilla y León), y con Carlos Carbayo. Él ha sido quien ha llevado el peso por parte del equipo de Gobierno para cuadrar las distintas propuestas llegadas desde los partidos políticos de la oposición. Buen tono por las distintas partes, mucho diálogo y, sobre todo… mucha política.
El equipo de Gobierno no ha cuestionado apenas las propuestas llegadas desde sus compañeros de corporación, y no ha habido 'noes'; en cambio, la 'flexibilidad'' sí ha sido un término muy empleado en las negociaciones. Se le ha dado la oportunidad al PSOE, Izquierda Unida y Unidas Podemos (la oposición en Salamanca) de que plantearan sus medidas para ayudar a dibujar un nuevo futuro para Salamanca tras la explosión del covid.
En medio de este clima agradable, la sensación entre los conocedores de la intrahistoria del gran acuerdo de ciudad, contactados por esta emisora, coinciden en valorar positivamente la experiencia: ‘’hemos disfrutado, pese a la situación’’, se atreven a indicar algunos.
Las medidas son variadas y tratan de llegar a todos los sectores. El acuerdo se selló primero con el primer partido de la oposición, el PSOE, y después con Izquierda Unida y Unidas Podemos, el Grupo Mixto.
Según las cifras oficiales aportadas por el Consistorio a los medios de comunicación, en el gran pacto de ciudad se recogen 33 medidas que suponen una inversión de más de 28,2 millones de euros, a los que hay que añadir los 40 millones de euros previstos en los presupuestos en materia de inversión.
Las izquierdas y las derechas han sellado un pacto del que buena parte de los más de 140.000 habitantes de Salamanca se siente orgullosos. Han hecho política. Con los sectores sociales y económicos incluidos. Que en España se puede pactar, es posible. Salamanca es el ejemplo.

LA GUERRA DE LAS VACUNAS Y ¿LA DE LA MALARIA PARA CUANDO? EFE (Diario.es)

La primera vacuna contra la COVID-19 que ha llegado a la fase 1 del ensayo clínico es segura, bien tolerada y capaz de generar una respuesta inmunológica contra el SARS-CoV-2 en los humanos, según una nueva investigación publicada en la revista The Lancet. El ensayo, realizado por el Instituto de Biotecnología de Pekín junto con el laboratorio chino CanSino Bio, fue abierto en 108 adultos sanos y demuestra resultados prometedores después de 28 días.
Los resultado finales serán evaluados en seis meses. En cualquier caso, se necesitan más ensayos para saber si la respuesta inmune que provoca protege eficazmente contra la infección del SARS-CoV-2.
"Estos resultados representan un hito importante. El ensayo demuestra que una sola dosis de la nueva vacuna COVID-19 vectorizada por adenovirus tipo 5 (Ad5-nCoV) produce anticuerpos específicos contra el virus y células T en 14 días, lo que la convierte en una candidata potencial para una mayor investigación", explica el responsable del trabajo, Wei Chen.
"Sin embargo, estos resultados deben ser interpretados con cautela. Los desafíos en el desarrollo de una vacuna COVD-19 no tienen precedentes, y la capacidad de desencadenar estas respuestas inmunológicas no indica necesariamente que la vacuna protegerá a los humanos de la COVID-19. Este resultado muestra una visión prometedora para el desarrollo de las vacunas COVID-19, pero todavía estamos muy lejos de que esta vacuna esté disponible para todos", puntualiza el científico. Actualmente, hay más de 100 vacunas candidatas para la COVID-19 en desarrollo en todo el mundo.
La nueva vacuna COVID-19 vectorizada por Ad5 evaluada en este ensayo es la primera en ser probada en humanos. Utiliza un virus del resfriado común debilitado (adenovirus, que infecta fácilmente las células humanas pero es incapaz de causar la enfermedad) para entregar material genético que codifica la proteína de punta del SARS-CoV-2 a las células. Estas células producen la proteína de punta y viajan a los ganglios linfáticos, donde el sistema inmunológico crea anticuerpos que reconoce esa proteína de punta y combaten el coronavirus.
En el ensayo se evaluó la seguridad y la capacidad de generar una respuesta inmunológica de diferentes dosis de la nueva vacuna Ad5-nCoV en 108 adultos sanos de entre 18 y 60 años de edad que no estaban infectados por el SARS-CoV-2. Se inscribió a voluntarios de un centro de Wuhan (China) y se les asignó una única inyección intramuscular de la nueva vacuna Ad5 a una dosis baja, media o alta.
Los investigadores analizaron la sangre de los voluntarios a intervalos regulares después de la vacunación para ver si la vacuna estimulaba ambos brazos del sistema inmunológico: la "respuesta humoral" del cuerpo (la parte del sistema inmunológico que produce anticuerpos neutralizantes que pueden combatir la infección y que podría ofrecer un nivel de inmunidad), y el brazo mediado por células del cuerpo (que depende de un grupo de células T, en lugar de anticuerpos, para combatir el virus). La vacuna ideal podría generar respuestas tanto de anticuerpos como de células T para defenderse del SARS-CoV-2.
El candidato a la vacuna fue bien tolerado en todas las dosis, sin que se notificaran eventos adversos graves en los 28 días posteriores a la vacunación. La mayoría de los eventos adversos fueron leves o moderados, con el 83 por ciento (30/36) de los que recibieron dosis bajas y medias de la vacuna y el 75 por ciento (27/36) en el grupo de dosis altas que reportaron al menos una reacción adversa dentro de los 7 días de la vacunación.
A las dos semanas de la vacunación, todos los niveles de dosis de la vacuna desencadenaron algún nivel de respuesta inmunológica en forma de anticuerpos aglutinantes (que pueden unirse al coronavirus pero no necesariamente lo atacan -grupo de dosis baja 16/36, 44%; dosis media 18/36, 50%; dosis alta 22/36, 61%), y algunos participantes tenían anticuerpos neutralizantes detectables contra el SARS-CoV-2 (grupo de dosis baja 10/36, 28%; dosis media 11/36, 31%; dosis alta 15/36, 42%).
Al cabo de 28 días, la mayoría de los participantes cuadruplicaron los anticuerpos aglutinantes (35/36, 97% del grupo de dosis baja; 34/36 (94%) del grupo de dosis media, y 36/36, 100% del grupo de dosis alta), y la mitad (18/36) de los participantes de los grupos de dosis baja y media y tres cuartas partes (27/36) de los del grupo de dosis alta mostraron anticuerpos neutralizantes contra el SARS-CoV-2.
La vacuna Ad5-nCoV también estimuló una rápida respuesta de las células T en la mayoría de los voluntarios, que fue mayor en los que recibieron las dosis más altas y medias de la vacuna, con niveles que alcanzaron su punto máximo a los 14 días de la vacunación (grupo de dosis bajas (30/36; 83,3%), grupo de dosis medias (35/36, 97,2%) y grupo de dosis altas (35/36, 97,2%) a los 14 días).
Otros análisis mostraron que 28 días después de la vacunación, la mayoría de los receptores mostraron una respuesta positiva de las células T o tenían anticuerpos neutralizantes detectables contra el SARS-CoV-2 (grupo de dosis baja 28/36, 78%; grupo de dosis media 33/36, 92%; grupo de dosis alta 36/36, 100%).
Sin embargo, los autores puntuamunológicas al SARS-CoV-2 y también reducir el nivel máximo de las respuestas. Además, la elevada inmunidad preexistente a los Ad5 también podría tener un efecto negativo en la persistencia de las respuestas inmunitarias provocadas por la vacuna", comenta Feng-Cai Zhu, del Centro Provincial de Jiangsu para el Control y la Prevención de Enfermedades de China, que dirigió el estudio.
Los autores señalan que las principales limitaciones del ensayo son el pequeño tamaño de la muestra, la duración relativamente corta y la falta de un grupo de control aleatorio, lo que limita la capacidad de detectar reacciones adversas más raras a la vacuna o de proporcionar pruebas sólidas de su capacidad para generar una reacción inmunológica. Se necesitarán más investigaciones antes de que esta vacuna de prueba esté disponible para todos.
Se ha iniciado en Wuhan un ensayo aleatorio, doble ciego y controlado por placebo de la fase 2 de la vacuna Ad5-nCoV para determinar si los resultados pueden reproducirse, y si hay algún evento adverso hasta 6 meses después de la vacunación, en 500 adultos sanos, 250 voluntarios a los que se les administró una dosis media, 125 a los que se les administró una dosis baja y 125 a los que se les administró un placebo como control. Por primera vez, esto incluirá a participantes mayores de 60 años, una importante población objetivo de la vacuna.lizan que tanto la respuesta de los anticuerpos como la de las células T podría verse reducida por la elevada inmunidad preexistente al adenovirus tipo 5 (el vector/portador del virus del resfriado común); en el estudio, entre el 44 y el 56 por ciento de los participantes en el ensayo tenían una elevada inmunidad preexistente al adenovirus tipo 5 y tenían una respuesta menos positiva de los anticuerpos y las células T a la vacuna.
"Nuestro estudio encontró que la inmunidad preexistente al Ad5 podía ralentizar las rápidas respuestas in

viernes, 22 de mayo de 2020

VA DE FUTBOL

Hay algo peor que sentir nostalgia del pasado y es, como canta el maestro Sabina, añorar lo que nunca jamás sucedió. El corazón se rompe y sufres, claro. Ese primer revés que padeces lo recuerdas de por vida. A mí me sucedió en 1996. Todo encajaba, los caminos se dirigían a un destino que no admitía dudas, la situación era perfecta en mi cabeza, pero… Al final Thierry Henry no fichó por el Madrid, se quedó en el Mónaco y un servidor, chafado. Pese a los reproches públicos que hubo nunca perdí la esperanza de verle de blanco. Él tenía 19 años y mucho tiempo por delante. La ilusión me duró 11 años, hasta que le contrató el Barça. Aquello fue la confirmación de que es mejor vivir el presente, con las expectativas justas y así ahorrarte sufrimientos. Después tuve más desengaños (Vieira, Rui Costa, Zanetti, Gerrard, Agüero, Luis Suárez…), pero los gestioné con una mayor filosofía.
Cuestión de experiencia, supongo, que nos prepara para las vueltas que da la vida y el fútbol. Por eso, uno se ilusiona al conocer las intenciones del Real Madrid con Mbappé, se frota las manos al ver que el nombre de Haaland se toma en serio en el Bernabéu de cara a un futuro a largo plazo (tiene 19 años) y confía en que Camavinga o Fabián terminen fichando y rejuveneciendo un centro del campo con muchas horas de vuelo. Sin embargo, lo hago con prudencia. Reconozco que no están los tiempos para regatear esperanzas, pero me he vuelto un tipo cauto, que pretende anclarse en el presente y no a saltarse ni una sola fase, lo que me lleva a sostener que el Real Madrid no necesita ahora a Mbappé. Ni a Haaland. Tampoco a Camavinga. Ni a Upamecano ni a Gabriel. Ya habrá tiempo para cambios y mejoras y el club aún debe ponerse a hacer cuentas porque el escenario de mercado que se presenta es una incertidumbre.
Lo que precisa el Madrid ahora mismo es que el equipo vuelva a ser, a ponerse a tono después de dos meses confinado en casa, entre ejercicios de pesas y sesiones interminables de series y videojuegos, a mirarse al espejo y reconocerse para pelearle la Liga al Barça en las once jornadas que quedan y gastar todas las balas para remontar la eliminatoria de Champions contra el City. El Madrid necesita que Zidane se reencuentre con su plan; que Courtois recupere bajo los palos la solvencia que ha demostrado en este parón en los torneos virtuales; que Ramos sea Ramos; que Marcelo esté fino; que Casemiro continue barriendo; que Modric y Kroos hayan llenado el depósito de gasolina; que Fede Valverde siga siendo uruguayo; que Hazard y Asensio sean los verdaderos fichajes, que Benzema recupere afinidad con el gol, que Vinicius y Rodrygo alboroten como siempre... Nos gusta lo que está por venir porque aún no ha venido, pero el futuro no gana partidos. Y eso, en el Real Madrid, es lo más frustrante de todo.

jueves, 21 de mayo de 2020

¡¡¡ESPÉRATE !!! (Juan Tortosa) Diario PUBLICO

…¿qué quiso decir exactamente?
Levantarse a las seis de la mañana ya es una putada en sí mismo. Pero levantarse a las seis de la mañana, buscar una emisora que te acompañe en la ducha o mientras te afeitas y tropezar con un radiopredicador, o radiopredicadora, cabreados con el mundo ya de buena mañana y echando espumarajos por la boca cuando todavía ni han puesto las calles, es para volver a meterse en la cama, taparse con el edredón hasta arriba del todo y dimitir del mundo que nos estamos dando en estos tiempos de coronavirus y odio.

Hace ya años que Antonio Herrero Federico Jiménez Losantos abrieron la espita del mal rollo radiofónico mañanero, y a fe que ambos se emplearon a fondo para ser sintonizados por oyentes ávidos de inyectarse adrenalina en vena, ya desde primera hora. En realidad, lo que hizo Herrero fue copiar la mala leche que se gastaba José María García en su histórico y revoltoso programa nocturno de deportes, y aplicar el mismo cliché para la información política.
Tiempo más tarde Losantos llegaría a bordar tanto la finura en el insulto y la originalidad en la provocación que su club de fans fue creciendo hasta que ocurrió algo insólito: gentes en las antípodas ideológicas del polémico locutor confesaban escucharlo cuando se metía con los políticos (de la izquierda, claro, aunque a Mariano Rajoy le llamaba "maricomplejines") con la excusa de que había que conocer los argumentos del adversario pero no, sintonizaban la Cope porque les iba la marcha y les producía morbo la osadía y el desahogo del cultivado provocador.
Luis del Olmo se jubiló sin entrar demasiado en estos lodos, aunque hubo tiempos en que apuntó maneras, y Carlos Herrera aterrizó en Onda Cero poco después de que una caja de puros estuviera a punto de estallarle en la cara cuando intentó abrirla en un ascensor sevillano de Radio Nacional: era un paquete bomba remitido por ETA. Tras haber velado armas también en la Ser, Canal Sur la Cope Herrera se convirtió pues a principios de siglo, fichado por la cadena de emisoras que en su día fundara la ONCE, en conductor de un magazine mañanero donde se dispuso a romper la pana compitiendo con Iñaki Gabilondo y Julio César Iglesias.
Debió romperla, porque cuando en 2015 los obispos echaron a Losantos de la Cope cansados ya de sus excesos, recuperaron a Herrera Carlos que regresó a la emisora propiedad de la Conferencia Episcopal veinte años después, con más desparpajo y mucho más suelto. Con homilías matutinas de ocho-diez minutos donde se recrea en la suerte y se le nota que se gusta más a sí mismo cada día que pasa. A las seis, a las siete repite, y remata a las ocho, como hacen Carlos Alsina, su sustituto en Onda Cero, y Ángels Barceló en la Cadena Ser, que cada vez parecen querer imitarlo más. A él o a Losantos, que por ahí sigue dando la brasa.
Hay que echarle bemoles para tener ganas de pelea ya desde tan temprano. Te dan el buenos días, te dicen la temperatura y acto seguido… ¡leña al mono! Mono que en los últimos años suele ser Podemos, saco de boxeo favorito en el dial completo, ya sea de radio o televisión. Y desde que esta formación política cuenta con cinco ministros en el Gobierno de coalición, ya no te quiero ni contar: insultos, descalificaciones, diatribas furibundas a cual más desaforada… Solo faltaba la amenaza y, salvo error u omisión, diría que tiene toda la pinta de haber llegado. Fue este lunes 18 de mayo en la Cope, con esta frase textual pronunciada por Herrera Carlos a propósito de las caceroladas de las derechas a las puertas del domicilio del vicepresidente segundo del Gobierno: "…acuérdate, Pablete, ¡jarabe democrático!... cuando mandabais gente a la vivienda de Soraya… y se ponían allí a chillar, ¡jarabe democrático! Bien, pues ve tomando jarabe democrático. Y espérate, ¿eh? Espérate!" ¡Uf! qué querría insinuar Herrera con ese colofón, pronunciado ¡a las seis y diez de la mañana!
La radio, esa bendita radio, que tantas veces hemos encendido en nuestra vida para relajarnos, nos mete ahora veneno en el cuerpo sin anestesia desde antes del amanecer. ¿También quiere meternos miedo? No, ¿verdad, Carlos? Anda, dinos que no quisiste amenazar a Pablo Iglesias, que somos unos mal pensados y que esa no fue tu intención, venga!
Menos mal que estos horribles tiempos que estamos viviendo nos iban a hacer mejores a todos.
J.T.

miércoles, 20 de mayo de 2020

HARTO Y CABREADO

Cada día me estoy volviendo más radical en cuanto a ideología política, pero no por gusto, sino porque analizando lo que dicen y hacen los demás me creo más en mi lugar y mejor ciudadano que los que publican o dicen, o se dicen, que son de tal o cual partido. 

Me da lo mismo las derechas que las izquierdas. En estos momentos no soy de ninguno. No puedo ayudar a nadie y cada día estoy más convencido de que hago lo correcto cuando hay elecciones, ya sean municipales, Autonómicas o Generales. Lo que me hace sentir así, no es tener una ideología identificada en ninguna parte, sino que es el análisis de lo que hacen los demás y por desgracia no me convencen, ni los unos ni los otros. 

Ni me convencen las frases hechas de otros, porque eso no enriquece nada los discursos, porque ni ellos saben lo que estás diciendo ni están en las cabezas de quienes dijeron lo que dijeron y en qué momentos lo dijeron. Es importante que cada uno sepa y se haga una idea propia que una cosa es lo que dicen cuando las teles, les enfocan y otra diferente lo que piensan en cada momento. Cada uno a su bola y a decir tonterías porque hay que comer y dar de comer y vivir lo mejor posible, a cambio si es necesario de alojarse gratis o a bajo precio en mansiones de lujo.

Ni es correcto, ni se puede vivir así, porque al final hay que pagar, pero claro, ya lo pagarán los de siempre. Ha pasado siempre y volverá a pasar ahora donde no tienen escrúpulos y en lugar de dedicarse a cuidar, e incluso en la situación actual a salvar, a los que con sus cabezas de una u otra forma les han puesto ahí. Defender ahora a su autonomía, no me parece ni medio normal. Tiempo habrá de que debatan de política y ahora lo que importa es salvar a la gente que para eso están principalmente. Quien no entienda esto lo mejor que puede hacer es dejar su escaño a otro, porque no tiene sentido que mientras a unos les proteja la Guardia Civil o la Policía, a otros simplemente nos multan o sancionan. Es curioso ver o votar a quien hace unos meses hablaba de socialismo o comunismo y ahora lo protegen de un forma, poco menos que inusual y además nos da ejemplo de como comprar una casa de cientos de metros porque los hijos tienen que correr. ¡Vivir para ver!. 

Cambian los socios del Gobierno, pero eso no quiere decir que se hayan terminado los problemas y debería pensar que los ciudadanos son solidarios siempre que tengan necesidades que cubrir los ciudadanos del mismo barrio o vecinos de toda la vida y todos se ayudarán, ¡¡¡vaya ejemplo que nos dan!!!, no en los barrios o calles donde las rentas son más altas ¿por qué? pues hay varias razones. 

domingo, 26 de abril de 2020

SALIDA DE LOS NIÑOS A LA CALLE. (Por Chema Diez Juan) La Crónica de Salamanca)


El Gobierno ha suavizado algunos aspectos del confinamiento y permite salir de casa a los menores de 14 años. Te contamos cómo deben hacerlo los padres

Los menores de 14 años verán un poco la luz al final del túnel del actual confinamiento. Tal es así que el Gobierno ha suavizado las medidas que les mantenían encerrados en sus casas y ha establecido criterios y normas a cumplir por parte de los adultos.

Según publica el Boletín Oficial del Estado (BOE), éstas son todas las normas:
Se habilita a los niños y niñas, y a un adulto responsable, a circular por las vías o espacios de uso público, de acuerdo con lo previsto en el artículo 7.1, párrafos e), g) y h), del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, respecto a la circulación permitida por causas de asistencia y cuidado de personas menores, situación de necesidad y cualquier otra actividad de análoga naturaleza, siempre y cuando se respeten los requisitos establecidos en esta orden para evitar el contagio.
1. Dicha circulación queda limitada a la realización de un paseo diario, de máximo una hora de duración y a una distancia no superior a un kilómetro con respecto al domicilio del menor, entre las 9:00 horas y las 21:00 horas.
2. No podrán hacer uso de la habilitación contenida en el apartado anterior los niños y niñas que presenten síntomas o estén en aislamiento domiciliario debido a un diagnóstico por COVID-19, o que se encuentren en periodo de cuarentena domiciliaria por haber tenido contacto con alguna persona con síntomas o diagnosticado de COVID-19.
3. Los desplazamientos a los que se refiere este artículo se entienden sin perjuicio de los permitidos para las personas menores de 14 años en el artículo 7.2 del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo.
4. El paseo diario deberá realizarse como máximo en grupos formados por un adulto responsable y hasta tres niños o niñas.
5. Durante el paseo diario deberá mantenerse una distancia interpersonal con terceros de al menos dos metros.

madre hijo confinamiento paseo coronavirus (1)
Una madre con su hijo provisto de mascarilla, esta semana en Salamanca.

Asimismo, deberá cumplirse con las medidas de prevención e higiene frente al COVID-19 indicadas por las autoridades sanitarias.
1. Se podrá circular por cualquier vía o espacio de uso público, incluidos los espacios naturales y zonas verdes autorizadas, siempre que se respete el límite máximo de un kilómetro con respecto al domicilio del menor.
2. No estará permitido el acceso a espacios recreativos infantiles al aire libre, así como a instalaciones deportivas.
3. A los efectos de lo previsto en esta orden, se entiende por adulto responsable aquella persona mayor de edad que conviva en el mismo domicilio con el niño o niña actualmente, o se trate de un empleado de hogar a cargo del menor.
4. Cuando el adulto responsable sea una persona diferente de los progenitores, tutores, curadores, acogedores o guardadores legales o de hecho, deberá contar con una autorización previa de estos.
5.  responsabilidad del adulto acompañante garantizar que se cumplen durante la realización del paseo diario los requisitos para evitar el contagio previstos en el artículo 3.
Medidas en relación con los niños y niñas que residan en centros de protección de menores, centros habitacionales sociales de apoyo para personas con discapacidad u otros servicios residenciales análogos.
Las comunidades autónomas, respetando en todo caso lo regulado en esta orden, podrán, en el ejercicio de sus competencias en materia de protección y tutela de personas menores de edad, adoptar las medidas necesarias para adecuar la aplicación de lo dispuesto en la misma, en relación con los niños y niñas que residan en centros de protección de menores, centros habitacionales sociales de apoyo para personas con discapacidad u otros servicios residenciales análogos.
La presente orden surtirá plenos efectos desde las 00:00 horas del día 26 de abril de 2020 y mantendrá su eficacia durante toda la vigencia del estado de alarma y sus posibles prórrogas.

GATOPARDISMO


E
l análisis político de las últimas décadas se resume en un anagrama: “PPSOE”.
En cuanto al panorama político español, ese anagrama lo dice todo o casi todo. Entre otras cosas nos explica nuestra deriva hacia un estado del bienestar en ruina, al que se ha dejado tiritando a golpe de tijera.


Ahora que el Coronavirus nos trajo el frío, ese temblor lo sentimos todos.
Para empezar, conviene no confundir austericidio con austeridad.
El primero tiene un efecto letal, como ahora comprobamos. La segunda tiene un efecto saludable. El primero tiene un origen ideológico que se nutre de extremismo. La segunda tiene un origen higiénico que se alimenta de prudencia.
El austericidio impuesto por los bancos alemanes en nuestro país durante la crisis del 2008 (fíjense en el carácter antidemocrático de dicha imposición), fue implementado por el neoliberalismo rampante simbolizado en dicho anagrama: PPSOE.
No obstante, ese invento analítico de la alta y sobre todo la baja política no ilustra solo el caso patrio. Si algo se ha fabricado en serie en estos últimos decenios de pensamiento único y excluyente, es ese centro dícese «moderado», esa “gran coalición” patrocinada por el poder financiero, donde el dogmatismo económico de origen selvático y el extremismo político de carácter totalitario anidan.
No es casual que la dictadura china, tan compatible con el capitalismo neoliberal que se nos vende, esté recolectando últimamente tantos elogios entre nuestros centristas “moderados” de Occidente. Que por lo que se ve aspiran al partido único concentrado en esas escuetas siglas: PPSOE.
Mucha paciencia budista va a necesitar el Dalai Lama ante estos hijos de Maquiavelo que se venden por un plato de lentejas.
Podemos interpretar por tanto el éxito de esas siglas como un amplio consenso en cuanto a su significado explícito.
¿Y cuál es ese significado que a nadie se le oculta?
En este sentido, dicho tándem político, PPSOE, donde el poder financiero viaja cómodamente en sidecar, es el máximo exponente del «gatopardismo», si así podemos decirlo, y por consiguiente de la hipocresía del orden neoliberal, o lo que es lo mismo: el instrumento preciso y bien ensayado para que tal y como señalaba Giuseppe Tomasi di Lampedusa en su conocida obra «El Gatopardo», todo cambie para que no cambie nada. Algo así como una pirueta ilusoria o acto de magia para embaucar a los más inocentes. Juego de trileros.Se sobreentiende que el término «PPSOE» resume y concreta el convencimiento mayoritario según el cual lo mismo o da lo mismo que nos gobierne el PP o nos gobierne el PSOE, tanto monta, pues ambos, según demuestra la experiencia cansina de estos últimos treinta años, se deben a un poder superior que les sobrepasa y ordena: el de los dueños del dinero. Eso que los griegos clásicos llamaban plutocracia para distinguir su civilización de la barbarie.
Habrán visto que estos días sobresalen dos interpretaciones contrapuestas sobre las consecuencias que la crisis pandémica del coronavirus ha de traer consigo.

Por tanto, hay quien está convencido que la furia destructora con que el mercado intentaba completar su globalización, no hay quien la pare, y hay quien piensa que esta crisis demuestra que todo se para, si o si, cuando la muerte y la destrucción abunda. Pura ecología.
Hay quien considera que a partir de ahora nada será igual, y que las transformaciones que nos esperan serán radicales. Y hay quien piensa -quizás más pesimista, quizás más escéptico- que los malos hábitos no se corrigen tan fácilmente, ni tampoco de un día para otro, sino que fruto de una inercia natural se mantienen impertérritos aunque el daño ocasionado sea terrible: en este caso dicho daño supone miles o cientos de miles de muertos (si no más) considerando que a esta mortandad aún no le hemos visto el fin ni conocemos sus cifras reales.
El no entender esta evidencia, que todo fuego destructor se detiene allí donde el material de combustión se acaba (sea este humano o material), es lo que nos conduce al siguiente capítulo de esta historia del absurdo, en que se intenta, bajo presión de la patronal, poner en marcha el sistema a toda prisa sin rediseñar antes la máquina o sin reflexionar sobre sus objetivos. ¡Como si nada hubiera pasado!
Que sean contagiados, convalecientes, o asintomáticos contagiosos, los encargados de activar y contagiar esa danza al sistema, es lo que la define propiamente como «danza macabra».
Veamos otros aspectos significativos de esta crisis.
Pareciera que con ella el prestigio de lo público y solidario hubiera ganado puntos frente a la mojiganga suicida del mercado descontrolado y autista.
La competencia selvática por hacerse con respiradores entre los  diferentes estados de USA, que hemos visto en vivo y en directo estos días batirse a porrazo limpio de talonario («Es el mercado, amigo»), es toda una metáfora y pone en evidencia la insensatez suicida del modelo oficial. Ese que con sobrada imprudencia, nuestros dirigentes de otrora hicieron suyo, o sea, que lo hicieron nuestro.

Esta posible inversión de valores por la que el mercado ciego y desregulado queda a la altura del betún de las fosas comunes excavadas en una isla del primer mundo estadounidense, preocupa a los “círculos del poder” financiero con sus anexos políticos, los cuales desde el minuto cero ensayan a la desesperada un «relato» que les exculpe por los antiguos y constantes tijeretazos a los servicios públicos, y por ese asedio al Estado de todos, tan bien visto en otro tiempo como mal visto ahora. Más que nada por la consecuencia objetiva y comprobable de los miles o cientos de miles de muertos, muchos de ellos evitables de haber contado con un sistema público íntegro y en condiciones óptimas. La apología de la selva neoliberal se les ha puesto un poco más difícil.
Una de las polémicas más animadas de esta crisis es el papel que han jugado o deben jugar en ella los potentados filantrópicos, fauna habitual de los paraísos fiscales. Y no solo en esta crisis, sino en las que han de venir, empezando por la crisis climática, que engloba dentro de ella toda una gama multiforme de crisis en racimo, por utilizar terminología balística.
Por ejemplo, nuevas pandemias por virus y bacterias, conocidas o por conocer, consecuencia del calentamiento y deshielo de la tundra y el permafrost, donde tales amenazas permanecen silentes y aletargadas gracias al hielo, a la espera de acciones insensatas por nuestra parte.
La mayor insensatez en este sentido sería continuar alimentando el calentamiento global.
A su vez el papel a desempeñar por los potentados filantrópicos se relaciona muy directamente con el tema de los impuestos. Y esto, sabiendo que el gobierno actual tenía intención manifiesta de hacer efectivo el mandato constitucional de una fiscalidad progresiva, no es un tema menor, sino que al contrario es objetivo a batir para aquellos que no necesitan servicios públicos porque ya los tienen privados.
¿Habrán entendido que ni siquiera sus privilegios privados les libra de un virus letal para el que no hay fronteras ni clases sociales? ¿Y habrán entendido que esto no se soluciona con caridad repentina sino con ciencia sostenida y medios, es decir, con impuestos?
Dado que el principal obstáculo para reactivar «la maquinaria» del sistema como si aquí no hubiera pasado nada (es decir, sin analizar lo ocurrido y reformular los objetivos, y casi sin contar los muertos) es PODEMOS, asistimos a una campaña compacta y sincrónica por parte de la ultraderecha para sacar del gobierno a esta formación política. O dicho de otro modo: les estorba cualquier amago de pensamiento y solución socialdemócrata a la actual crisis.
Como no es cierto que aquí no ha pasado nada, habrá que pensar despacio si PODEMOS es el problema o por el contrario es la última barrera contra la aplicación de las soluciones que ya vimos en acción en la crisis de 2008. Aún no nos hemos recuperado de esas “soluciones”.
Efectivamente, hablamos de esas soluciones de inspiración neoliberal que prolongaron y profundizaron la crisis y pasaron la factura de la estafa a sus víctimas.
Los mismos que defraudaron patrimonio público a mansalva, y saquearon sin escrúpulos el sistema sanitario y educativo de todos, son los mismos que hoy piden a Sánchez que rompa con PODEMOS. ¿Por qué será?
Esta crisis pandémica, como prólogo, más la crisis climática y ecológica que se avecina como epílogo, nos debieran hacer recuperar una lección olvidada y siempre presente en las culturas más sabías: nuestro verdadero lugar en la naturaleza.
La conclusión inteligente que debemos extraer de este drama es que la competencia salvaje no es la que determina el éxito de nuestra especie, sino la cooperación solidaria y la simbiosis con el entorno natural.
¿De qué hablamos entonces cuando hablamos de solidaridad y cooperación?

Observamos estupefactos, por consiguiente, como ante este drama la orden prioritaria y urgente que ha descendido desde las alturas del poder invisible (cada vez lo es menos), poder que no conceden las urnas sino el dinero, dice así: hay que sacar a PODEMOS del gobierno. No quieren testigos ni obstáculos para sus “soluciones”.
Voy a ponerles un ejemplo muy próximo: los tres últimos compañeros médicos fallecidos por Coronavirus de los que he tenido noticia (fallecidos en los dos últimos días) Cesar, Samir, y Héctor, procedían de la inmigración. He ahí un ejemplo de valor y solidaridad, también de heroísmo, que debiera avergonzar a esos grupos políticos que utilizan el odio a los inmigrantes para vender su mercancía averiada.
En la baja edad media, durante la peste bubónica, los ignorantes manipulados por los “listos” creían que la solución a la plaga que padecían pasaba por expulsar o masacrar a los judíos de su comunidad.
Hay en todo esto un cierto paralelismo histórico.
A esta campaña, claramente antidemocrática, animan los de siempre: los consabidos expresidentes de gobierno, González y Aznar, el dúo adinámico (el primero reconoció al menos que cobraba mucho, incluso demasiado, por rascarse las narices, cosas de las puertas giratorias). Y también contribuyen esos medios omnipresentes que la plutocracia financia generosamente y dirige a golpe de talonario. Que no son pocos.
La razón es obvia: la plutocracia (recuerden a los griegos) quiere a PODEMOS fuera del gobierno porque es el obstáculo y el impedimento para que la factura de esta crisis la paguen los de siempre: los asalariados y los servicios públicos: sanidad, educación, etcétera.
Es decir, quieren que a esta crisis (aleatoria, contingente, universal, de origen vírico) se le de la misma respuesta y solución que a la crisis de 2008, crisis tan prevista que fue propiamente una estafa de matriz ideológica.
Sobra decir que la mano de Casado la mueve Aznar, y que la mano de Felipe González la mueve el poder financiero. Es decir, aquellos que siempre engordan con las crisis y medran con las hambrunas. Solidaridad cero salvo que el momento publicitario lo aconseje.
Ocurre que esta jugada ya nos la conocemos, y que PODEMOS representa a unos cuantos millones de españoles cuyo voto merece un respeto. Así es la democracia.
Y ocurre que otros tantos millones de ciudadanos votaron al PSOE en la esperanza fundada de que pactaría con PODEMOS. Eso es lo que representa (y no es poco) la actual composición del gobierno. La esperanza socialdemócrata.
Sin duda la más favorable para que la respuesta a la actual crisis sea solidaria, social, y progresista, y por tanto la más propicia a un sistema público potente y bien restaurado. Más que nada por si viene otra pandemia o un desastre climático, que todo puede ser.
No estamos pues ante un gobierno fallido como dice Aznar, el oscuro, sino ante un gobierno recién aterrizado que se ha topado con la mayor crisis «global» desde la segunda guerra mundial.
Esta “gripe” tampoco es “española”, como no lo era la de 1918, y el gobierno se ha tenido que enfrentar a ella con unos medios precarios consecuencia de la acción extremista y escorada a la ultraderecha de los gobiernos anteriores. Es decir, los gobiernos del PPSOE.
No es por tanto eso lo que necesitamos ahora, otra vez.
Lo que se precisa con urgencia es el renacer de una política socialdemócrata que salvó a Europa después de la segunda guerra mundial y si la dejan lo hará de nuevo.
Y eso es lo que representa el actual gobierno, cuyo planteamiento previo (defensa del trabajador, política social, fiscalidad progresiva…) no debe cambiar, sino que hoy es más necesario que nunca.

jueves, 23 de abril de 2020

HOMENAJES Y POSTUREO ( Por Anibal Malvar) Rosas y Espinas publicado en Diario Público

por Anibal Malvar
Ha insistido tanto el Partido Popular en su empeño de que se combata el coronavirus con banderas a media asta y homenajes y lutos por las víctimas que, al final, el atribulado Pedro Sánchez ha tenido que ceder, y acaba de anunciar que sí, que habrá homenaje, que se callen de una vez. El PP ya puede presumir de que ha impuesto al gobierno la totalidad de las medidas que llevaba en su programa virtual para enfrentar la pandemia. No se le conocen otras.
He trabajado con muchas víctimas del terrorismo y de accidentes como el Alvia o el Yak-42, y no conozco a ninguna cuya preocupación consista en recibir un homenaje, una medalla o un doctorado honoris causa en Heroicidad. Las víctimas, en el fondo, ya no quieren nada, salvo recuperar su vida anterior. Ser dueños del día antes. Y, como mucho, que algo así no vuelva a ocurrir. Esa sí es una frase que he escuchado a muchas víctimas y familiares: que no vuelva a ocurrir algo así. Y eso no se conjura con las banderas cabizbajas y los crespones que ha impuesto el PP a este Gobierno con su continua pataleta.
Frente a lo que consideran otros más sesudos analistas, yo le reprocho a este gobierno que no muestre un poco más de arrogancia, e incluso de desprecio, hacia las delirantes proposiciones de una derecha española solo empeñada en dinamitar sus propias, nuestras propias trincheras, ya que tan contentos os veo con el bombardeo de símiles militares que estamos oyendo desde que nos invadió el ejército de bichitos.
Érase una vez un mando militar que durante años privó a sus soldados de uniformes, armas, alimentos y dignidad. Cuando estalló la guerra, esos soldados desabastecidos y desmoralizados fueron abatidos fácil y previsiblemente. Pero, en una pirueta de gran fantasía intelectual, el mando militar convenció a los mutilados y a las familias de los muertos de que no eran víctimas, sino héroes. Y, tras los grandes funerales de Estado y los discursos lacrimógenos y épicos, nos volvimos todos contentos a casa y la historia se pudo recomenzar. No. Me parece que cuando esto termine no nos debemos conformar con el abalorio de unos cresponcillos negros. Ni con salvas militares.
Que en unos tiempos de tanta urgencia ejecutiva nos estemos distrayendo con estas chorradas de los lutos y las heroicidades es un insulto a la inteligencia que ningún gobierno debería consentir. Para mí, insisto, el ejecutivo sociocomunista, ya que suena tan fiero, debería despachar estas sandeces con menos prosopopeya y educación. Ya los han bajado al barro. Es hora de empezar a pelear con las técnicas y tácticas de la lucha en barro. Si no, estamos perdidos.
Dirán los buenistas misacantanos de la izquierda, quizá con razón, que eso sería ponerse a su altura, y que la situación ya está lo suficientemente crispada por la diestra como para dinamitarla también por la siniestra. Es cierto. Hay tanta crispación que hasta parece una suerte que estén cerrados los bares. Serían todos una estampa de los salones más mamporreros del far west. Un chollo para los fabricantes de sillas y de vidrios.
También es cierto que la gente, el populacho, nosotros, no non cansamos de dejarnos crispar. Qué ansia enfermiza, madre. Y en esto observamos que el goyesco tópico español del auto-odio era cierto. Mientras en el resto de países de nuestro entorno van simulando cierta unidad o cortesía ante la crisis, aquí salimos a diario en los más prestigiosos periódicos internacionales como la gran excepción casi planetaria a cualquier posibilidad de consenso político y social. Por eso es incluso más hiriente este único e inútil acuerdo del homenaje de Estado a las víctimas. Este querer convertir la piel de toro en un arlington de gestas bélicas inventadas. Este necrofílico postureo. Quizá va siendo hora de dar la batalla del diálogo por perdida y empezar a ignorar los aullidos que emergen de la caverna. Aunque sea solo para honrar, al menos, a Platón.

lunes, 20 de abril de 2020

ESTADO DE ALARMA-ALIMENTOS

Desde que se decretó el estado de alarma, gran parte del sector de la hostelería ha echado el cierre. Desde entonces, son muchos los restaurantes que llevan cinco semanas sin servir un sólo plato de comida, pero algunas cadenas de comida rápida siguen repartiendo a domicilio, aunque sus locales se encuentran cerrados de cara al público.
Es el caso de Telepizza, Burger King, Domino´s o Vips, entre otros, que siguen repartiendo comida a particulares durante el confinamiento.
Los usuarios pueden llamar al establecimiento o meterse en la app de Glovo o Deliveroo para encargar lo que deseen, dependiendo de si los locales utilizan repartidores internos o riders externos.
El hecho de que haya particulares pidiendo comida rápida sin ninguna necesidad urgente, más allá de satisfacer una apetencia individual, no sienta demasiado bien a algunos repartidores de comida que critican la "hipocresía" de estas personas.
Martín es repartidor de Burguer King y explica a Mierda Jobs que, tanto él como sus compañeros, comentan la "doble cara" de los clientes a la hora de pedir una hamburguesa.
"Es increíble, porque tienen en sus casas carteles en los que pone #TodoSaldráBien y #QuédateEnTuCasa, pero luego piden una hamburguesa. Te dicen que tengas cuidado y te abren la puerta como si fueras un apestado para no contagiarse. Les da igual que tú te contagies o no", explica.
Aún así, añade que está acostumbrado a esta forma de proceder. "Es como cuando piden lloviendo, o te hacen subir 8 pisos por la escalera y ni se inmutan cuando no puedes ni respirar", concluye.
Raúl trabaja como repartidor en Telepizza y también denuncia que hay "hipocresía" entre las personas que piden una pizza, pero que "proclaman que debemos quedarnos en casa".
Como él, Iván trabaja en la misma empresa y explica que entiende que haya gente que un día esté cansada y pida una pizza. "Lo que no logro entender son a aquellas personas que piden cada semana y tienen un cartel en la puerta diciendo que nos quedemos en casa. Parece que creen que la comida llega en dron", finaliza.
A Rubén le han llegado a tirar el dinero mientras abrían la puerta con la boca tapada para no contagiarse. Y pone de manifiesto el "egoísmo" de estas personas que "no reparan en los repartidores ni por un momento".
Las denuncias también se están dejando ver en redes sociales, donde los repartidores han subido, a modo de ejemplo, los tickets que reciben con mensajes de ánimo tras pedir una pizza familiar a domicilio.

domingo, 12 de abril de 2020

Y LO SABIAN,,,,,

Me ha parecido muy interesante el artículo que publica hoy el Diario.es en connivencia con el diario  (The guardian) y cuyo autor se nombra a continuación. 

Creo en casi todo lo que se dice y he extraído parte de él, para su publicación aquí. Quizá nos aclare las ideas a más de uno sobre lo que está pasando. 


Richard Horton - (Director de la revista científica The Lancet29 )

En 1994 Laurie Garret publicó un libro clarividente, un aviso, The Coming
Plague [La próxima plaga]. Su conclusión era: "Mientras el género humano se pelea entre sí, la partida cae del lado de los microbios, que ganan terreno. Son nuestros depredadores y vencerán si nosotros, homo sapiens, no aprendemos a vivir en una aldea global que deje pocas oportunidades para los microbios".

Estados Unidos en 2004. Se evaluaban las lecciones del brote de Sars de 2003 citando a Goethe: "Saber no es suficiente; debemos aplicar. Querer no es suficiente, debemos actuar". Concluía que "la veloz contención del Sars es un éxito de la salud pública pero también una advertencia… si el Sars sucede de nuevo… los sistemas sanitarios de todo el planeta recibirán una presión extrema… una vigilancia continua es de vital importancia".

Ian Boyd, quien fuera asesor científico del gobierno británico entre 2012 y 2019 recordó recientemente que "un entrenamiento realizado para un escenario de pandemia de gripe en el que morían alrededor de 200.000 personas me dejó hecho trizas". ¿Sirvió para que algún gobierno tomara medidas? "Aprendimos lo que funcionaría en caso de tener que aplicarlo, pero no necesariamente se pusieron en marcha las lecciones aprendidas".

La respuesta global al Sars-CoV-2 es el mayor fracaso de la política científica de nuestra generación. Las señales estaban ahí. Hendra en 1994, Nipah en 1998, Sars in 2003, Mers en 2012 y Ébola en 2014; todas esas grandes epidemias que afectaron a los humanos fueron causadas por virus que nacen en los animales y luego saltan al ser humano. El Covid-19 lo causa una nueva variante del virus que causó el Sars.

la sismóloga Lucy Jones en su libro de 2018 The Big Ones,"los riesgos naturales son inevitables, el desastre no lo es".

El primer deber de un gobierno es proteger a sus ciudadanos. Los riesgos de una pandemia pueden medirse y cuantificarse. Como han demostrado Garret y el Instituto de Medicina, los peligros de una nueva epidemia se sabían y comprendían desde la aparición del VIH en la década de los 80. Desde entonces, al menos 75 millones de personas se han contagiado de ese virus y han muerto 32 millones de personas. Puede que no se haya extendido por el planeta a la velocidad del Sars-CoV-2 pero su alargada sombra debería haber puesto sobre alerta a los gobiernos para que tomaran las medidas necesarias ante el estallido de un nuevo virus.

Reino Unido. "El agotamiento del personal de enfermería nunca ha sido tan alto y muchas de nuestras heroicas enfermeras están al borde de un ataque de nervios". "Enferma ver que esto sucede y que, de algún modo, el país, cree que es lo correcto permitir que algunos trabajadores enfermen, reciban ventilación y mueran". "Me siento como un soldado que va a la guerra desarmado". "Es un suicidio". "Estoy harto de que me llamen héroe porque si tuviera opción no vendría a trabajar".

 Los políticos sabían que el sistema de salud no estaba preparado. 

 "Parece que nadie quisiera aprender de la tragedia humana de Italia, China, España… Es realmente triste… Los médicos y los científicos no han sido capaces de aprender los unos de los otros".

Se supone que vivimos en el 'antropoceno', una era en la que la actividad humana  impone su influencia sobre el medioambiente. El concepto de antropoceno conjura una cierta idea de omnipotencia humana. Pero el Covid-19 revela la sorprendente fragilidad de nuestras sociedades. Ha expuesto nuestra incapacidad para cooperar, coordinarnos y actuar juntos. Quizás no podamos controlar el ámbito de lo natural en absoluto. Quizás no tengamos la capacidad de control que alguna vez creímos tener.