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domingo, 26 de abril de 2020

SALIDA DE LOS NIÑOS A LA CALLE. (Por Chema Diez Juan) La Crónica de Salamanca)


El Gobierno ha suavizado algunos aspectos del confinamiento y permite salir de casa a los menores de 14 años. Te contamos cómo deben hacerlo los padres

Los menores de 14 años verán un poco la luz al final del túnel del actual confinamiento. Tal es así que el Gobierno ha suavizado las medidas que les mantenían encerrados en sus casas y ha establecido criterios y normas a cumplir por parte de los adultos.

Según publica el Boletín Oficial del Estado (BOE), éstas son todas las normas:
Se habilita a los niños y niñas, y a un adulto responsable, a circular por las vías o espacios de uso público, de acuerdo con lo previsto en el artículo 7.1, párrafos e), g) y h), del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, respecto a la circulación permitida por causas de asistencia y cuidado de personas menores, situación de necesidad y cualquier otra actividad de análoga naturaleza, siempre y cuando se respeten los requisitos establecidos en esta orden para evitar el contagio.
1. Dicha circulación queda limitada a la realización de un paseo diario, de máximo una hora de duración y a una distancia no superior a un kilómetro con respecto al domicilio del menor, entre las 9:00 horas y las 21:00 horas.
2. No podrán hacer uso de la habilitación contenida en el apartado anterior los niños y niñas que presenten síntomas o estén en aislamiento domiciliario debido a un diagnóstico por COVID-19, o que se encuentren en periodo de cuarentena domiciliaria por haber tenido contacto con alguna persona con síntomas o diagnosticado de COVID-19.
3. Los desplazamientos a los que se refiere este artículo se entienden sin perjuicio de los permitidos para las personas menores de 14 años en el artículo 7.2 del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo.
4. El paseo diario deberá realizarse como máximo en grupos formados por un adulto responsable y hasta tres niños o niñas.
5. Durante el paseo diario deberá mantenerse una distancia interpersonal con terceros de al menos dos metros.

madre hijo confinamiento paseo coronavirus (1)
Una madre con su hijo provisto de mascarilla, esta semana en Salamanca.

Asimismo, deberá cumplirse con las medidas de prevención e higiene frente al COVID-19 indicadas por las autoridades sanitarias.
1. Se podrá circular por cualquier vía o espacio de uso público, incluidos los espacios naturales y zonas verdes autorizadas, siempre que se respete el límite máximo de un kilómetro con respecto al domicilio del menor.
2. No estará permitido el acceso a espacios recreativos infantiles al aire libre, así como a instalaciones deportivas.
3. A los efectos de lo previsto en esta orden, se entiende por adulto responsable aquella persona mayor de edad que conviva en el mismo domicilio con el niño o niña actualmente, o se trate de un empleado de hogar a cargo del menor.
4. Cuando el adulto responsable sea una persona diferente de los progenitores, tutores, curadores, acogedores o guardadores legales o de hecho, deberá contar con una autorización previa de estos.
5.  responsabilidad del adulto acompañante garantizar que se cumplen durante la realización del paseo diario los requisitos para evitar el contagio previstos en el artículo 3.
Medidas en relación con los niños y niñas que residan en centros de protección de menores, centros habitacionales sociales de apoyo para personas con discapacidad u otros servicios residenciales análogos.
Las comunidades autónomas, respetando en todo caso lo regulado en esta orden, podrán, en el ejercicio de sus competencias en materia de protección y tutela de personas menores de edad, adoptar las medidas necesarias para adecuar la aplicación de lo dispuesto en la misma, en relación con los niños y niñas que residan en centros de protección de menores, centros habitacionales sociales de apoyo para personas con discapacidad u otros servicios residenciales análogos.
La presente orden surtirá plenos efectos desde las 00:00 horas del día 26 de abril de 2020 y mantendrá su eficacia durante toda la vigencia del estado de alarma y sus posibles prórrogas.

GATOPARDISMO


E
l análisis político de las últimas décadas se resume en un anagrama: “PPSOE”.
En cuanto al panorama político español, ese anagrama lo dice todo o casi todo. Entre otras cosas nos explica nuestra deriva hacia un estado del bienestar en ruina, al que se ha dejado tiritando a golpe de tijera.


Ahora que el Coronavirus nos trajo el frío, ese temblor lo sentimos todos.
Para empezar, conviene no confundir austericidio con austeridad.
El primero tiene un efecto letal, como ahora comprobamos. La segunda tiene un efecto saludable. El primero tiene un origen ideológico que se nutre de extremismo. La segunda tiene un origen higiénico que se alimenta de prudencia.
El austericidio impuesto por los bancos alemanes en nuestro país durante la crisis del 2008 (fíjense en el carácter antidemocrático de dicha imposición), fue implementado por el neoliberalismo rampante simbolizado en dicho anagrama: PPSOE.
No obstante, ese invento analítico de la alta y sobre todo la baja política no ilustra solo el caso patrio. Si algo se ha fabricado en serie en estos últimos decenios de pensamiento único y excluyente, es ese centro dícese «moderado», esa “gran coalición” patrocinada por el poder financiero, donde el dogmatismo económico de origen selvático y el extremismo político de carácter totalitario anidan.
No es casual que la dictadura china, tan compatible con el capitalismo neoliberal que se nos vende, esté recolectando últimamente tantos elogios entre nuestros centristas “moderados” de Occidente. Que por lo que se ve aspiran al partido único concentrado en esas escuetas siglas: PPSOE.
Mucha paciencia budista va a necesitar el Dalai Lama ante estos hijos de Maquiavelo que se venden por un plato de lentejas.
Podemos interpretar por tanto el éxito de esas siglas como un amplio consenso en cuanto a su significado explícito.
¿Y cuál es ese significado que a nadie se le oculta?
En este sentido, dicho tándem político, PPSOE, donde el poder financiero viaja cómodamente en sidecar, es el máximo exponente del «gatopardismo», si así podemos decirlo, y por consiguiente de la hipocresía del orden neoliberal, o lo que es lo mismo: el instrumento preciso y bien ensayado para que tal y como señalaba Giuseppe Tomasi di Lampedusa en su conocida obra «El Gatopardo», todo cambie para que no cambie nada. Algo así como una pirueta ilusoria o acto de magia para embaucar a los más inocentes. Juego de trileros.Se sobreentiende que el término «PPSOE» resume y concreta el convencimiento mayoritario según el cual lo mismo o da lo mismo que nos gobierne el PP o nos gobierne el PSOE, tanto monta, pues ambos, según demuestra la experiencia cansina de estos últimos treinta años, se deben a un poder superior que les sobrepasa y ordena: el de los dueños del dinero. Eso que los griegos clásicos llamaban plutocracia para distinguir su civilización de la barbarie.
Habrán visto que estos días sobresalen dos interpretaciones contrapuestas sobre las consecuencias que la crisis pandémica del coronavirus ha de traer consigo.

Por tanto, hay quien está convencido que la furia destructora con que el mercado intentaba completar su globalización, no hay quien la pare, y hay quien piensa que esta crisis demuestra que todo se para, si o si, cuando la muerte y la destrucción abunda. Pura ecología.
Hay quien considera que a partir de ahora nada será igual, y que las transformaciones que nos esperan serán radicales. Y hay quien piensa -quizás más pesimista, quizás más escéptico- que los malos hábitos no se corrigen tan fácilmente, ni tampoco de un día para otro, sino que fruto de una inercia natural se mantienen impertérritos aunque el daño ocasionado sea terrible: en este caso dicho daño supone miles o cientos de miles de muertos (si no más) considerando que a esta mortandad aún no le hemos visto el fin ni conocemos sus cifras reales.
El no entender esta evidencia, que todo fuego destructor se detiene allí donde el material de combustión se acaba (sea este humano o material), es lo que nos conduce al siguiente capítulo de esta historia del absurdo, en que se intenta, bajo presión de la patronal, poner en marcha el sistema a toda prisa sin rediseñar antes la máquina o sin reflexionar sobre sus objetivos. ¡Como si nada hubiera pasado!
Que sean contagiados, convalecientes, o asintomáticos contagiosos, los encargados de activar y contagiar esa danza al sistema, es lo que la define propiamente como «danza macabra».
Veamos otros aspectos significativos de esta crisis.
Pareciera que con ella el prestigio de lo público y solidario hubiera ganado puntos frente a la mojiganga suicida del mercado descontrolado y autista.
La competencia selvática por hacerse con respiradores entre los  diferentes estados de USA, que hemos visto en vivo y en directo estos días batirse a porrazo limpio de talonario («Es el mercado, amigo»), es toda una metáfora y pone en evidencia la insensatez suicida del modelo oficial. Ese que con sobrada imprudencia, nuestros dirigentes de otrora hicieron suyo, o sea, que lo hicieron nuestro.

Esta posible inversión de valores por la que el mercado ciego y desregulado queda a la altura del betún de las fosas comunes excavadas en una isla del primer mundo estadounidense, preocupa a los “círculos del poder” financiero con sus anexos políticos, los cuales desde el minuto cero ensayan a la desesperada un «relato» que les exculpe por los antiguos y constantes tijeretazos a los servicios públicos, y por ese asedio al Estado de todos, tan bien visto en otro tiempo como mal visto ahora. Más que nada por la consecuencia objetiva y comprobable de los miles o cientos de miles de muertos, muchos de ellos evitables de haber contado con un sistema público íntegro y en condiciones óptimas. La apología de la selva neoliberal se les ha puesto un poco más difícil.
Una de las polémicas más animadas de esta crisis es el papel que han jugado o deben jugar en ella los potentados filantrópicos, fauna habitual de los paraísos fiscales. Y no solo en esta crisis, sino en las que han de venir, empezando por la crisis climática, que engloba dentro de ella toda una gama multiforme de crisis en racimo, por utilizar terminología balística.
Por ejemplo, nuevas pandemias por virus y bacterias, conocidas o por conocer, consecuencia del calentamiento y deshielo de la tundra y el permafrost, donde tales amenazas permanecen silentes y aletargadas gracias al hielo, a la espera de acciones insensatas por nuestra parte.
La mayor insensatez en este sentido sería continuar alimentando el calentamiento global.
A su vez el papel a desempeñar por los potentados filantrópicos se relaciona muy directamente con el tema de los impuestos. Y esto, sabiendo que el gobierno actual tenía intención manifiesta de hacer efectivo el mandato constitucional de una fiscalidad progresiva, no es un tema menor, sino que al contrario es objetivo a batir para aquellos que no necesitan servicios públicos porque ya los tienen privados.
¿Habrán entendido que ni siquiera sus privilegios privados les libra de un virus letal para el que no hay fronteras ni clases sociales? ¿Y habrán entendido que esto no se soluciona con caridad repentina sino con ciencia sostenida y medios, es decir, con impuestos?
Dado que el principal obstáculo para reactivar «la maquinaria» del sistema como si aquí no hubiera pasado nada (es decir, sin analizar lo ocurrido y reformular los objetivos, y casi sin contar los muertos) es PODEMOS, asistimos a una campaña compacta y sincrónica por parte de la ultraderecha para sacar del gobierno a esta formación política. O dicho de otro modo: les estorba cualquier amago de pensamiento y solución socialdemócrata a la actual crisis.
Como no es cierto que aquí no ha pasado nada, habrá que pensar despacio si PODEMOS es el problema o por el contrario es la última barrera contra la aplicación de las soluciones que ya vimos en acción en la crisis de 2008. Aún no nos hemos recuperado de esas “soluciones”.
Efectivamente, hablamos de esas soluciones de inspiración neoliberal que prolongaron y profundizaron la crisis y pasaron la factura de la estafa a sus víctimas.
Los mismos que defraudaron patrimonio público a mansalva, y saquearon sin escrúpulos el sistema sanitario y educativo de todos, son los mismos que hoy piden a Sánchez que rompa con PODEMOS. ¿Por qué será?
Esta crisis pandémica, como prólogo, más la crisis climática y ecológica que se avecina como epílogo, nos debieran hacer recuperar una lección olvidada y siempre presente en las culturas más sabías: nuestro verdadero lugar en la naturaleza.
La conclusión inteligente que debemos extraer de este drama es que la competencia salvaje no es la que determina el éxito de nuestra especie, sino la cooperación solidaria y la simbiosis con el entorno natural.
¿De qué hablamos entonces cuando hablamos de solidaridad y cooperación?

Observamos estupefactos, por consiguiente, como ante este drama la orden prioritaria y urgente que ha descendido desde las alturas del poder invisible (cada vez lo es menos), poder que no conceden las urnas sino el dinero, dice así: hay que sacar a PODEMOS del gobierno. No quieren testigos ni obstáculos para sus “soluciones”.
Voy a ponerles un ejemplo muy próximo: los tres últimos compañeros médicos fallecidos por Coronavirus de los que he tenido noticia (fallecidos en los dos últimos días) Cesar, Samir, y Héctor, procedían de la inmigración. He ahí un ejemplo de valor y solidaridad, también de heroísmo, que debiera avergonzar a esos grupos políticos que utilizan el odio a los inmigrantes para vender su mercancía averiada.
En la baja edad media, durante la peste bubónica, los ignorantes manipulados por los “listos” creían que la solución a la plaga que padecían pasaba por expulsar o masacrar a los judíos de su comunidad.
Hay en todo esto un cierto paralelismo histórico.
A esta campaña, claramente antidemocrática, animan los de siempre: los consabidos expresidentes de gobierno, González y Aznar, el dúo adinámico (el primero reconoció al menos que cobraba mucho, incluso demasiado, por rascarse las narices, cosas de las puertas giratorias). Y también contribuyen esos medios omnipresentes que la plutocracia financia generosamente y dirige a golpe de talonario. Que no son pocos.
La razón es obvia: la plutocracia (recuerden a los griegos) quiere a PODEMOS fuera del gobierno porque es el obstáculo y el impedimento para que la factura de esta crisis la paguen los de siempre: los asalariados y los servicios públicos: sanidad, educación, etcétera.
Es decir, quieren que a esta crisis (aleatoria, contingente, universal, de origen vírico) se le de la misma respuesta y solución que a la crisis de 2008, crisis tan prevista que fue propiamente una estafa de matriz ideológica.
Sobra decir que la mano de Casado la mueve Aznar, y que la mano de Felipe González la mueve el poder financiero. Es decir, aquellos que siempre engordan con las crisis y medran con las hambrunas. Solidaridad cero salvo que el momento publicitario lo aconseje.
Ocurre que esta jugada ya nos la conocemos, y que PODEMOS representa a unos cuantos millones de españoles cuyo voto merece un respeto. Así es la democracia.
Y ocurre que otros tantos millones de ciudadanos votaron al PSOE en la esperanza fundada de que pactaría con PODEMOS. Eso es lo que representa (y no es poco) la actual composición del gobierno. La esperanza socialdemócrata.
Sin duda la más favorable para que la respuesta a la actual crisis sea solidaria, social, y progresista, y por tanto la más propicia a un sistema público potente y bien restaurado. Más que nada por si viene otra pandemia o un desastre climático, que todo puede ser.
No estamos pues ante un gobierno fallido como dice Aznar, el oscuro, sino ante un gobierno recién aterrizado que se ha topado con la mayor crisis «global» desde la segunda guerra mundial.
Esta “gripe” tampoco es “española”, como no lo era la de 1918, y el gobierno se ha tenido que enfrentar a ella con unos medios precarios consecuencia de la acción extremista y escorada a la ultraderecha de los gobiernos anteriores. Es decir, los gobiernos del PPSOE.
No es por tanto eso lo que necesitamos ahora, otra vez.
Lo que se precisa con urgencia es el renacer de una política socialdemócrata que salvó a Europa después de la segunda guerra mundial y si la dejan lo hará de nuevo.
Y eso es lo que representa el actual gobierno, cuyo planteamiento previo (defensa del trabajador, política social, fiscalidad progresiva…) no debe cambiar, sino que hoy es más necesario que nunca.

jueves, 23 de abril de 2020

HOMENAJES Y POSTUREO ( Por Anibal Malvar) Rosas y Espinas publicado en Diario Público

por Anibal Malvar
Ha insistido tanto el Partido Popular en su empeño de que se combata el coronavirus con banderas a media asta y homenajes y lutos por las víctimas que, al final, el atribulado Pedro Sánchez ha tenido que ceder, y acaba de anunciar que sí, que habrá homenaje, que se callen de una vez. El PP ya puede presumir de que ha impuesto al gobierno la totalidad de las medidas que llevaba en su programa virtual para enfrentar la pandemia. No se le conocen otras.
He trabajado con muchas víctimas del terrorismo y de accidentes como el Alvia o el Yak-42, y no conozco a ninguna cuya preocupación consista en recibir un homenaje, una medalla o un doctorado honoris causa en Heroicidad. Las víctimas, en el fondo, ya no quieren nada, salvo recuperar su vida anterior. Ser dueños del día antes. Y, como mucho, que algo así no vuelva a ocurrir. Esa sí es una frase que he escuchado a muchas víctimas y familiares: que no vuelva a ocurrir algo así. Y eso no se conjura con las banderas cabizbajas y los crespones que ha impuesto el PP a este Gobierno con su continua pataleta.
Frente a lo que consideran otros más sesudos analistas, yo le reprocho a este gobierno que no muestre un poco más de arrogancia, e incluso de desprecio, hacia las delirantes proposiciones de una derecha española solo empeñada en dinamitar sus propias, nuestras propias trincheras, ya que tan contentos os veo con el bombardeo de símiles militares que estamos oyendo desde que nos invadió el ejército de bichitos.
Érase una vez un mando militar que durante años privó a sus soldados de uniformes, armas, alimentos y dignidad. Cuando estalló la guerra, esos soldados desabastecidos y desmoralizados fueron abatidos fácil y previsiblemente. Pero, en una pirueta de gran fantasía intelectual, el mando militar convenció a los mutilados y a las familias de los muertos de que no eran víctimas, sino héroes. Y, tras los grandes funerales de Estado y los discursos lacrimógenos y épicos, nos volvimos todos contentos a casa y la historia se pudo recomenzar. No. Me parece que cuando esto termine no nos debemos conformar con el abalorio de unos cresponcillos negros. Ni con salvas militares.
Que en unos tiempos de tanta urgencia ejecutiva nos estemos distrayendo con estas chorradas de los lutos y las heroicidades es un insulto a la inteligencia que ningún gobierno debería consentir. Para mí, insisto, el ejecutivo sociocomunista, ya que suena tan fiero, debería despachar estas sandeces con menos prosopopeya y educación. Ya los han bajado al barro. Es hora de empezar a pelear con las técnicas y tácticas de la lucha en barro. Si no, estamos perdidos.
Dirán los buenistas misacantanos de la izquierda, quizá con razón, que eso sería ponerse a su altura, y que la situación ya está lo suficientemente crispada por la diestra como para dinamitarla también por la siniestra. Es cierto. Hay tanta crispación que hasta parece una suerte que estén cerrados los bares. Serían todos una estampa de los salones más mamporreros del far west. Un chollo para los fabricantes de sillas y de vidrios.
También es cierto que la gente, el populacho, nosotros, no non cansamos de dejarnos crispar. Qué ansia enfermiza, madre. Y en esto observamos que el goyesco tópico español del auto-odio era cierto. Mientras en el resto de países de nuestro entorno van simulando cierta unidad o cortesía ante la crisis, aquí salimos a diario en los más prestigiosos periódicos internacionales como la gran excepción casi planetaria a cualquier posibilidad de consenso político y social. Por eso es incluso más hiriente este único e inútil acuerdo del homenaje de Estado a las víctimas. Este querer convertir la piel de toro en un arlington de gestas bélicas inventadas. Este necrofílico postureo. Quizá va siendo hora de dar la batalla del diálogo por perdida y empezar a ignorar los aullidos que emergen de la caverna. Aunque sea solo para honrar, al menos, a Platón.

lunes, 20 de abril de 2020

ESTADO DE ALARMA-ALIMENTOS

Desde que se decretó el estado de alarma, gran parte del sector de la hostelería ha echado el cierre. Desde entonces, son muchos los restaurantes que llevan cinco semanas sin servir un sólo plato de comida, pero algunas cadenas de comida rápida siguen repartiendo a domicilio, aunque sus locales se encuentran cerrados de cara al público.
Es el caso de Telepizza, Burger King, Domino´s o Vips, entre otros, que siguen repartiendo comida a particulares durante el confinamiento.
Los usuarios pueden llamar al establecimiento o meterse en la app de Glovo o Deliveroo para encargar lo que deseen, dependiendo de si los locales utilizan repartidores internos o riders externos.
El hecho de que haya particulares pidiendo comida rápida sin ninguna necesidad urgente, más allá de satisfacer una apetencia individual, no sienta demasiado bien a algunos repartidores de comida que critican la "hipocresía" de estas personas.
Martín es repartidor de Burguer King y explica a Mierda Jobs que, tanto él como sus compañeros, comentan la "doble cara" de los clientes a la hora de pedir una hamburguesa.
"Es increíble, porque tienen en sus casas carteles en los que pone #TodoSaldráBien y #QuédateEnTuCasa, pero luego piden una hamburguesa. Te dicen que tengas cuidado y te abren la puerta como si fueras un apestado para no contagiarse. Les da igual que tú te contagies o no", explica.
Aún así, añade que está acostumbrado a esta forma de proceder. "Es como cuando piden lloviendo, o te hacen subir 8 pisos por la escalera y ni se inmutan cuando no puedes ni respirar", concluye.
Raúl trabaja como repartidor en Telepizza y también denuncia que hay "hipocresía" entre las personas que piden una pizza, pero que "proclaman que debemos quedarnos en casa".
Como él, Iván trabaja en la misma empresa y explica que entiende que haya gente que un día esté cansada y pida una pizza. "Lo que no logro entender son a aquellas personas que piden cada semana y tienen un cartel en la puerta diciendo que nos quedemos en casa. Parece que creen que la comida llega en dron", finaliza.
A Rubén le han llegado a tirar el dinero mientras abrían la puerta con la boca tapada para no contagiarse. Y pone de manifiesto el "egoísmo" de estas personas que "no reparan en los repartidores ni por un momento".
Las denuncias también se están dejando ver en redes sociales, donde los repartidores han subido, a modo de ejemplo, los tickets que reciben con mensajes de ánimo tras pedir una pizza familiar a domicilio.

domingo, 12 de abril de 2020

Y LO SABIAN,,,,,

Me ha parecido muy interesante el artículo que publica hoy el Diario.es en connivencia con el diario  (The guardian) y cuyo autor se nombra a continuación. 

Creo en casi todo lo que se dice y he extraído parte de él, para su publicación aquí. Quizá nos aclare las ideas a más de uno sobre lo que está pasando. 


Richard Horton - (Director de la revista científica The Lancet29 )

En 1994 Laurie Garret publicó un libro clarividente, un aviso, The Coming
Plague [La próxima plaga]. Su conclusión era: "Mientras el género humano se pelea entre sí, la partida cae del lado de los microbios, que ganan terreno. Son nuestros depredadores y vencerán si nosotros, homo sapiens, no aprendemos a vivir en una aldea global que deje pocas oportunidades para los microbios".

Estados Unidos en 2004. Se evaluaban las lecciones del brote de Sars de 2003 citando a Goethe: "Saber no es suficiente; debemos aplicar. Querer no es suficiente, debemos actuar". Concluía que "la veloz contención del Sars es un éxito de la salud pública pero también una advertencia… si el Sars sucede de nuevo… los sistemas sanitarios de todo el planeta recibirán una presión extrema… una vigilancia continua es de vital importancia".

Ian Boyd, quien fuera asesor científico del gobierno británico entre 2012 y 2019 recordó recientemente que "un entrenamiento realizado para un escenario de pandemia de gripe en el que morían alrededor de 200.000 personas me dejó hecho trizas". ¿Sirvió para que algún gobierno tomara medidas? "Aprendimos lo que funcionaría en caso de tener que aplicarlo, pero no necesariamente se pusieron en marcha las lecciones aprendidas".

La respuesta global al Sars-CoV-2 es el mayor fracaso de la política científica de nuestra generación. Las señales estaban ahí. Hendra en 1994, Nipah en 1998, Sars in 2003, Mers en 2012 y Ébola en 2014; todas esas grandes epidemias que afectaron a los humanos fueron causadas por virus que nacen en los animales y luego saltan al ser humano. El Covid-19 lo causa una nueva variante del virus que causó el Sars.

la sismóloga Lucy Jones en su libro de 2018 The Big Ones,"los riesgos naturales son inevitables, el desastre no lo es".

El primer deber de un gobierno es proteger a sus ciudadanos. Los riesgos de una pandemia pueden medirse y cuantificarse. Como han demostrado Garret y el Instituto de Medicina, los peligros de una nueva epidemia se sabían y comprendían desde la aparición del VIH en la década de los 80. Desde entonces, al menos 75 millones de personas se han contagiado de ese virus y han muerto 32 millones de personas. Puede que no se haya extendido por el planeta a la velocidad del Sars-CoV-2 pero su alargada sombra debería haber puesto sobre alerta a los gobiernos para que tomaran las medidas necesarias ante el estallido de un nuevo virus.

Reino Unido. "El agotamiento del personal de enfermería nunca ha sido tan alto y muchas de nuestras heroicas enfermeras están al borde de un ataque de nervios". "Enferma ver que esto sucede y que, de algún modo, el país, cree que es lo correcto permitir que algunos trabajadores enfermen, reciban ventilación y mueran". "Me siento como un soldado que va a la guerra desarmado". "Es un suicidio". "Estoy harto de que me llamen héroe porque si tuviera opción no vendría a trabajar".

 Los políticos sabían que el sistema de salud no estaba preparado. 

 "Parece que nadie quisiera aprender de la tragedia humana de Italia, China, España… Es realmente triste… Los médicos y los científicos no han sido capaces de aprender los unos de los otros".

Se supone que vivimos en el 'antropoceno', una era en la que la actividad humana  impone su influencia sobre el medioambiente. El concepto de antropoceno conjura una cierta idea de omnipotencia humana. Pero el Covid-19 revela la sorprendente fragilidad de nuestras sociedades. Ha expuesto nuestra incapacidad para cooperar, coordinarnos y actuar juntos. Quizás no podamos controlar el ámbito de lo natural en absoluto. Quizás no tengamos la capacidad de control que alguna vez creímos tener.

viernes, 10 de abril de 2020

SE OPONEN LOS DE SIEMPRE AUNQUE SEAN MEDIDAS QUE NOS BENEFICIEN A TODOS


Diario .es
El Partido Popular y Vox han sido las únicas formaciones políticas mayoritarias que se han posicionado en contra de los reales decretos que avalaban la prohibición de los despidos por causas objetivas relacionados por el coronavirus y el permiso retribuido recuperable, con el objetivo de hibernar al sector productivo no esencial y limitar la movilidad para luchar contra la pandemia. 
A pesar de que se ha encontrado con duras críticas por la imprevisión por el real decreto que reguló la hibernación de los sectores no esenciales, una medida que precisamente terminaba en el día de hoy, la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha conseguido que se apruebe también junto al real decreto con el que se limitaba el despido por causas objetivas en el Congreso. Ahora bien, ambas medidas se tramitarán como proyectos de ley para que las fuerzas políticas pueda proponer cambios y modificaciones. 
La ministra defendió que "el permiso retribuido recuperable permite el reparto del coste de la emergencia sanitaria entre la empresa y las personas trabajadoras". Díaz admitió uno de los principales males del mercado de trabajo español: "Mantener una bolsa de temporalidad de las dimensiones de la española, que no encuentra paragón en Europa, significa que carecemos de instrumentos eficaces para contener una parte de la destrucción de empleo cuando se producen turbulencias", para recordar que un de los puntos del decreto permite a los contratos temporales entrar "en ese paréntesis que ensayamos como respuesta laboral a la crisis sanitaria: sus tiempos se reanudarán una vez concluya esta crisis".
"No es el momento de despedir, sino de aguantar, y el Estado hará todo lo que esté en su mano para ayudar a que empresas y trabajadores aguanten", ha concluido la ministra.
La diputada del PP, Elvira Rodríguez Herrer, acusó a la ministra de utilizar los reales decretos para "amenazar a los empresarios" y de poner en marcha "medidas que hacen más costosa la crisis a las empresas y ponen en grave riesgo el empleo". Rodríguez Herrer señaló que el permiso retribuido recuperable es un "yo invito y tu pagas, porque el coste recae en su totalidad sobre las empresas porque el negocio perdido no se puede recuperar, aunque estamos de acuerdo con el objetivo de la medida, limitar la movilidad ni el modo, deja mucho que desear. Se hizo con imprevisión y solo provocó desconcierto, de manera que el Ministerio de Industria tuvo que salir al quite para aclararlo".
El diputado de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, explicó el voto negativo de su formación a ambos decretos porque siguen "el modelo comunista que quiere castigar y luego expropiar el sector productivo" para después "tratar de comprar a los ciudadanos con una renta básica". El parlamentario de la formación de extrema derecha trató de utilizar los reales decretos para probar la división del Gobierno de coalición: "Toda España sabe que con estos Reales Decretos Pablo Iglesias ganó y Calviño perdió", para terminar pidiendo la dimisión de todo el Ejecutivo. 
Desde el PNV hubo una de cal y otra de arena. Su diputado Aitor Esteban explicó que se abstendrían -"tómenselo como un gesto", avisó- con el real decreto del permiso retribuido recuperable ante la falta de previsión por una medida que "se ha hecho desde la improvisación. No pidieron opinión a las comunidades autónomas. La gente no sabía a las 11 de la noche si tenían que ir a trabajar al día siguiente y tuvieron que rectificar punto a punto porque técnicamente el decreto era un lío".
Los nacionalistas vascos sí votaron a favor del decreto que permitía a la prohibición del despido porque "se podrá  retocar en el futuro, que se tramite como proyecto de ley es importante,. Que nos e pueda despedir puede conducir a situaciones no deseadas, como es el caso de los autónomos que solo llega al 25% de ingresos y si no puede despedir, se le aboca al cierre.
También por parte de Ciudadanos hubo una división en el voto de los reales decretos. Su diputado Edmundo Val anunció el voto a favor del permiso retribuido recuperable porque “si no se aprueba una medida que acaba hoy termina hoy podría queda en suspenso la posibilidad de recuperar esas horas de manera que recaerían sobre los empresarios”, a pesar de que calificaron la medida como improvisada y sin tener en cuenta cómo afectaba a los diferentes sectores. En el caso del otro decreto, el parlamentario de Ciudadanos explicó la abstención de su formación: “No podemos darle un voto de favor al decreto. Ponen a la ideología por encima de la ley. Acabar con el despido por causas objetivas es un objetivo histórico de la izquierda, es una medida ideológica que va a crear más paro pero como estamos a favor de la prorroga de los contratos temporales, nos abstendremos”.
El diputado de ERC Gabriel Rufián explicó que apoyaban ambos decretos, aunque las medidas se quedaban cortas, felicitó a la ministra de Trabajo por “tener corazón” en la gestión de este crisis. También aprovechó su turno de palabra para pedir la regularización de los inmigrantes para que se integren en el mercado laboral y que la prestación de paro se amplíe y no cuente durante el Estado de alarma. 




LOS EFECTOS DE LA PANDEMIA

La pandemia ha tenido un efecto colateral muy curioso (aunque no inesperado): España se ha llenado de profetas. Unos profetas muy, muy listos, que no predicen el futuro sino el pasado. Y saben, con cifras en la mano, lo que hubiera habido que hacer y no se hizo, lo que hubieran hecho ellos de estar al mando. España no solo sufre un virus, también sufre a millones de virólogos que saben exactamente y sin margen de error lo que habría que haber hecho para evitar que España fuera uno de los países afectados por esta pandemia mundial.
Sin sonrojo, sin vergüenza, porque no tienen (echad un vistazo a algún vídeo del tal Spiriman, de lo más cuñao que ha dado esta crisis) comparten bulos, memes, vídeos, fake news y mala baba a destajo, con la única intención de generar pánico e incrementar la alarma, por si fuera poca. Las redes están hasta los topes de expertos y una se pregunta cómo es posible que no seamos la primera potencia mundial, si tenemos listos para exportar al planeta entero y varios planetas limítrofes.
Y luego están los otros, que interactúan con los del párrafo anterior pero que son aún peores porque estos tiran a dar. Me refiero a los que aprovechan la ocasión para hacer política rastrera. También son un virus. Para este no sé si se inventará vacuna. Casado en particular junto con algún otro dirigente regional (Teodoro García culpando a Pedro Sánchez de cada contagio…) y Vox en general, encabezan el pelotón de las pedradas.
No es todo el PP, afortunadamente. Feijóo por ejemplo, se distancia de Casado: "El mercado está complicadísimo, entiendo las dificultades del Gobierno de España para comprar tests". Almeida se pone a las órdenes del gobierno. Sentido común y altura de miras, eso es lo que necesitamos ahora, eso es lo que esperamos de nuestros gobernantes. Lo de Casado acusando al gobierno de parapetarse en la ciencia y en la técnica no tuvo precio. ¿Qué parapeto propondría él, la Virgen del Pilar?
El objetivo no es tanto hacer caer el gobierno (ni ellos son tan tontos) como aprovechar la pandemia para desgastarlo. Un descerebrado ha llevado al Supremo una denuncia contra el presidente, denuncia admitida por un juez que debería hacerse mirar lo suyo. Han llegado a pedir la dimisión de Pedro Sánchez. ¿Os imagináis por un momento la dimisión del Ejecutivo en medio de esta pandemia? ¿Se puede ser más irresponsable? ¿A quién ponemos al mando? ¿A los de Vox, que piden que se les retire la sanidad a los inmigrantes sin papeles? Sería perfecto para que el contagio se universalizara.
Habrá tiempo de sobra hasta las próximas elecciones para poner de manifiesto las legítimas discrepancias con el ejecutivo, para denunciar los errores que sin duda ha habido, para expresar opiniones y críticas en cuanto a la gestión de esta crisis. Pero lo que no se puede hacer es agravarla con la disidencia y el mal ejemplo para la ciudadanía, contribuyendo al desánimo de una población con la moral a media asta debido al confinamiento. Ellos, que dicen ser partidarios de la unidad, deberían hacer uso de ese valioso concepto. Es más: ellos, que han contribuido al desmantelamiento de la sanidad pública, no están facultados ahora más que para callarse.
Es imprescindible recordar que este gobierno lleva menos de cinco meses al mando y que la pandemia nos ha pillado con una sanidad mermada por los recortes llevados a cabo durante el mandato del PP. Paradójicamente los que contribuyeron al deterioro de la sanidad pública son los que ahora exigen milagros de este ejecutivo. Pretenden de forma consciente y torticera añadir una crisis de confianza a la crisis sanitaria y a la crisis económica. Y estos son los que se autodenominan patriotas. No sé qué entienden ellos por patriotismo aparte del "a por ellos, oe" y de banderas a todo trapo. Porque patriotismo es esperar lo mejor para tu patria y contribuir a ello en la medida de las posibilidades de cada uno, dejando de lado intereses partidistas. Patriotismo es responsabilidad

jueves, 9 de abril de 2020

LAS DESIGUALDADES

E
n el mundo de las organizaciones, todo lo que no mejora está condenado a degradarse. Así de simple, así de real.

En nuestro entorno sanitario público llevamos mucho tiempo recreándonos en que es uno de los mejores del mundo; llevamos demasiado tiempo festejando que es eficaz y eficiente, llevamos excesivo tiempo rechazando todo tipo de propuestas de modificación. Argumentado que se trata de propuestas con fines privatizadores. Y posiblemente algunas de estas propuestas pueden tener tal finalidad o quizás facilitarla, pero todas no. Al menos es mi modesta opinión.
Este rechazo a abordar abiertamente reformas profundas del sistema nacional de salud (SNS) está provocando que languidezca, que se vaya gestionando tristemente y sin rumbo fijo, que no se aborde una nueva propuesta de ordenación sanitaria que plantee objetivos ambiciosos y supere radicalmente los muchos problemas y vicios que ha ido cogiendo el sistema. O sus olvidos históricos.
La Ley General de Sanidad y el consecuente desarrollo de nuestro SNS surgía como solución drástica a una nefasta organización sanitaria, especialmente en todo lo extrahospitalario. Había unos ejes fundamentales, ideas que hemos defendido con pasión, con implicación personal y firmemente convencidos de que representaban un avance social. Dos de estas grandes ideas eran la equidad del sistema, y la eliminación de los desequilibrios territoriales.
El tiempo ha ido pasando, se han ido desarrollando y creciendo los Servicios Regionales de Salud, y puede constatarse que estas dos aspiraciones no se ven satisfechas. No solo eso, de cualquiera de los estudios sobre el estado de los distintos SRS, y me puedo referir a uno de los más relevantes, como el publicado anualmente por nuestra FADSP, se desprenden fuertes desigualdades, tanto en el acceso a los servicios de salud como a la disposición de recursos.
Este incremento de las desigualdades y desequilibrios es el mejor caldo de cultivo para aquellos que quieren desacreditar el sistema mismo. Pero también es la argumentación que puede sostener una parte importante de la población como una muestra de injusticia, de insatisfacción, de poca calidad.
Una de las claves para que el SNS sea uno de los puntales de nuestro país, es la legitimación del mismo ante la sociedad. Su descrédito o su puesta en cuestión lo puede abocar al fracaso, al rechazo y a posibles soluciones fáciles e interesadas.
Cuando hace pocas fechas algunas personas de relieve calificaron que gestionar el Ministerio de Sanidad era una oferta ornamental, se puso de manifiesto no sé si tanto la incompetencia, como la falta de visión política.
Es precisamente esta función reordenadora de desequilibrios lo que falta en el SNS.
La fórmula no la puedo apuntar a título personal, entiendo que debe ser fruto de un consenso amplio y siempre que haya voluntad firme de eliminar estos desequilibrios. Pero si apunto algo que debe reintroducirse de forma contundente: la incompatibilidad publico-privado en el sector sanitario. Difícilmente puede gestionarse con éxito un sistema trufado de intereses ajenos al mismo.
Salud.

martes, 7 de abril de 2020

EL PRECIO DE LA VIVIENDA EN SALAMANCA (Chema )


Comprar o no comprar, ésa es la cuestión… y dónde. El precio de la vivienda en la capital salmantina, lejos de haberse venido abajo o ser más económico para los ciudadanos, sigue en una situación alcista en la mayoría de los barrios de la ciudad del Tormes, que se mantiene entre las más caras del país.

No en vano, y según los datos de Fotocasa referentes al mes de diciembre de 2019, el precio medio de la vivienda en la capital fue de 1.899 euros por metro cuadrado, con una subida del 1,75% en relación el mismo mes del año 2016, cuando su valor era de 1.854 euros.
 Ante este panorama económico, ¿qué barrio es el más económico y cuál el más barato para adquirir una vivienda? ¿Qué zona de la capital se ha depreciado más y cuál ha experimentado un mayor aumento de precio?
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Viviendas en el barrio de delicias.
Los mencionados datos de Fotocasa revelan que el centro de Salamanca es el lugar en el que el precio de la vivienda es más elevado, con 2.993 euros por metro cuadrado, mientras que el más económico es San José – El Montalvo, con 931 euros, o lo que es lo mismo, 2.062 euros de diferencia por metro cuadrado. En el centro cuesta el triple que en San José.
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La zona de Santa Eulalia.
Tomando como referencia un inmueble de 90 metros cuadrados, la abismal diferencia quedaría en casi 186.000 euros, merced a los 270.000 euros de la media del centro y los casi 84.000 del barrio de San José.
Ante este panorama económico, ¿qué barrios se han depreciado con el paso del tiempo y cuáles han logrado mantener o aumentar el precio del metro cuadrado? Comparando los datos de diciembre de 2016 con los del mismo mes en 2019, se observa que El Zurguén, Vistahermosa, Tormes – La Vega, San José – El Montalvo,  y Capuchinos – La Glorieta han mantenido el precio de los inmuebles.
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La zona de Canalejas.
 Por el contrario, los barrios en los que más ha subido el valor de una casa son Hospitales – Campus (+10,4%), Vidal (+8,6%), Teso de la Feria Arrabal (+8,2%) o Universidad – Dominicos (+6,1%), mientras que las zonas de la ciudad que han experimentado una mayor bajada del precio se refieren a Tejares – Chamberí – Alcaldes (-6,3%), Prosperidad – Camino de las Aguas (-5,9%), Garrido Norte – Chinchibarra (-1,7%) y Garrido Sur – Estación Sur (-1,6%), siendo las únicas zonas de Salamanca en negativo.
PRECIO DE LA VIVIENDA, BARRIO A BARRIO: 
              1. Centro: 2.993 euros/metro cuadrado
              2. Universidad – Dominicos: 2.585 euros/metro cuadrado
              3. Carmelitas – San Marcos – Campillo: 2.399 euros/metro cuadrado
              4. Canalejas – Gran Vía: 2.207 euros/metro cuadrado
              5. Salesas – Labradores: 2.151 euros/metro cuadrado
              6. Hospitales – Campus: 2.133 euros/metro cuadrado
              7. Capuchinos – Glorieta: 2.040 euros/metro cuadrado
              8. Prosperidad – Camino de las Aguas: 1.804 euros/metro cuadrado
              9. Delicias – San Isidro: 1.786 euros/metro cuadrado
              10. Rollo – Puente Ladrillo: 1.784 euros/metro cuadrado
              11. Garrido Sur – Estación Sur: 1.714 euros/metro cuadrado
              12. Vistahermosa: 1.709 euros/metro cuadrado
              13. Vidal: 1.591 euros/metro cuadrado
              14. Teso de la Feria – El Arrabal: 1.560 euros/metro cuadrado
              15. Pizarrales: 1.507 euros/metro cuadrado
              16. Zurguén: 1.500 euros/metro cuadrado
              17. Garrido Norte – Chinchibarra: 1.461 euros/metro cuadrado
              18. Tejares – Chamberí – Alcaldes: 1.347 euros/metro cuadrado
              19. Tormes – La Vega: 1.020 euros/metro cuadrado
              20. San José – El Montalvo: 931 euros/metro cuadrado