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viernes, 24 de junio de 2016

NO NOS RASGUEMOS LAS VESTIDURAS CON EL "BREXIT"

Entre las promesas electorales que llevaron a Cameron a la victoria estuvo la convocatoria del referendum para decidir la permanencia de Londres en la UE.

Y ahora ¿Nos tenemos que poner a llorar?. En mi caso va a ser que no. Desde antes de entrar en la UE y durante su estancia en ella, la percepción como ciudadano de a pie es que han sido más un problema que una solución. Siempre pidiendo y siempre amenzando y solamente ahora los que se ven perjudicados por el famoso "Brexit" pedían no salir de la Unión Europea, pero no por solidaridad, ni sentido de la responsabilidad, sino por su propio interés. Por lo tanto y por lo que a mi respecta ellos han decidido irse y yo encantado de que asi sea. Parece ser que el 52% de ingleses están de acuerdo conmigo.

Y dicho esto no me voy a rasgar las vestiduras por los gibraltareños que nos insultan día sí y día también y que ahora pedían no salir de la UE por un interés egoista y nada más. No queréis estar, pues adiós o "goodbye". Los ingleses no dejarán de ser nunca hijos de la Gran Bretaña y suelo decir algo exagerado pero que refleja un poco el aprecio que yo personalmente siento por ellos; "mientras no nos devuelvan Gibraltar, ni la llave inglesa quiero de ellos"


"¿Quién quiere que Reino Unido salga de la UE?

Reino Unido siempre ha sido celoso de su autonomía de gobierno. Desde el cristianismo "a medida" impuesto por Enrique VII en el siglo XVI, hasta preservar un sistema monetario propio cuando el euro se hizo moneda común, hace pocos años, a lo largo de los siglos, su relación con las potencias del continente ha sido un baile de intereses, cesiones e imposiciones.
Los votos de UKIP reflejan un estado de opinión y una sensibilidad el tema. 

¿Qué ha negociado Cameron para permanecer en la UE?

El pasado noviembre, David Cameron, trasladó a sus socios europeos las exigencias de reformas que facilitarían la permanencia en la UE. El primer ministro definió "cuatro áreas": la gobernanza económica, la competitividad, la soberanía y los beneficios sociales y la libre circulación.

En resumen, Reino Unido quería diferenciar claramente entre la pertenencia a la UE y la pertenencia a la zona euro; permanecer al margen de una mayor integración europea y restringir el acceso de los trabajadores comunitarios a las ayudas estatales durante al menos sus cuatro primeros años de residencia en suelo británico."

Pues eso: "Goodbye"