Observo en los últimos tiempos una agitación excesiva en la vida política nacional, tanto en lo se que refiere a Comunidades Autónomas, como Ayuntamientos y sin olvidar, por supuesto, la política a nivel general y observando y tratando de analizar un poco la situación, llego a varias conclusiones, pero ninguna satisfactoria.
Estamos indignados con ciertas conductas de algunos dirigentes, porque les ha tocado vivir dentro de una crisis descomunal y mundial, aunque ellos no hayan sido los culpables ni los inductores de la misma y se achacan todos lo males habidos y por haber al Gobierno de turno, tanto en España como en los paises afectados, que son todos. Claro que si se plantease así, es decir; afecta a todos y los Gobiernos hacen lo que pueden, pues no me sentiría tan indignado y tan preocupado por la deriva que esto pueda tomar.
Sigo pensando que las cosas, al menos aqui, en este Pais no se explican con la debida claridad, ni se explican para que todo ciudadano las entienda y no llego a entender cual es la causa por la cual no se hace. Viene esto a cuento de la creación de puestos de trabajo, o del alto índice de parados, por ejemplo. ¿Los Gobiernos están para crear puestos de trabajo?. Estoy convencido que no. Que una cosa es la política y otra la empresa y que por consiguiente el Gobierno podrá y deberá por obligación y responsabilidad, llevar a cabo políticas de empleo, siempre que los Empresarios quieran participar en ellas, las secunden y las lleven a cabo y entonces entran los Sindicatos en juego que harán valer las leyes y el apoyo y poder que tengan para hacer que esas políticas funcionen. Y los trabajadores a cumplir con su obligación y prestar sus servicios a cambio de un salario. Esto último podría cambiarse seguramente, aplicando el Capital de Karl Marx, pero me da a mi la impresión que eso queda tan lejos que ni se ve. Por lo tanto las utopías para otro momento.
Hoy he leído un titular de alguien, a quien no conozco de nada y con un nombre que puede ser inglés, que o los Empresarios pagan más impuestos o habrá una revolución. Pues esa es la cuestión. Que se ha generado una crisis propiciada por los bancos y las malas cabezas de los que han aceptado préstamos que no pueden pagar y además los Gobiernos han tenido que destinar cantidades ingentes para salvar a esos Bancos que ahora no prestan ni a los que le deben y aqui todo el mundo está indignado contra el de al lado, pero no contra los causantes y eso pues me preocupa, porque no sé donde vamos a parar.
Me indigna que una buena parte de la juventud pasen de estos temas y quieran seguir viviendo como antes y como antes no es posible en muchos casos y antes de criticar y de poner a caer de un burro al político o gobierno de turno hay que apretar el hombro y empujar en la misma dirección, porque de lo contrario no vale para nada. Da la impresiòn de que los jóvenes pasan de la crisis, cuando son los más afectados porque no encuentran un puesto de trabajo y porque la hucha se acaba. En cambio si hay que hacer una "gamberrada" para armar follón, sin criterio propio, entonces si. Sacamos la bandera correspondiente del baul y coreamos lo que nos digan que coreemos. Eso no es correcto ni responsable y no es que les eche la culpa ahora de los desaguisados de los mayores. No es eso. Pero tendrán que irse poniendo al corriente, porque los tiempos pasan y los relevos hay que hacerlos y hacerlos bien.
Me indigna que haya tanta "revolución" dialéctica, porque tal o cual político decida cambiar de aires y en cambio estemos tan calladitos o no hagamos el mismo ruido cuando los corruptos se enganchan a ese carro de la política, e imputados y todo, siguen ahi y nadie hace nada o al menos esa sensación dá. Realmente me indigna porque estamos criando costra con estas cosas que para mi son sagradas y parece que estos temas no corren prisa para que se resuelvan o se aclaren y sobretodo para que devuelvan lo sustraído. Le damos más importancia a una manifestación desafortunada que a un caso de prevaricación o cohecho.
Me indigna no oir hablar más del verdadero impacto de la corrupción en nuestras vidas, de cómo el enriquecimiento de unos pocos socava nuestra economía y erosiona nuestros servicios públicos. Me indigna que algunos sigan dando crédito a aquéllos que usan nuestro mandato democrático para arrasar con el medio ambiente y las arcas públicas.
¿Por cuánto tiempo más permitiremos que los corruptos blinden su impunidad a golpe de laguna legal y plazos prescriptivos?
Estamos indignados con ciertas conductas de algunos dirigentes, porque les ha tocado vivir dentro de una crisis descomunal y mundial, aunque ellos no hayan sido los culpables ni los inductores de la misma y se achacan todos lo males habidos y por haber al Gobierno de turno, tanto en España como en los paises afectados, que son todos. Claro que si se plantease así, es decir; afecta a todos y los Gobiernos hacen lo que pueden, pues no me sentiría tan indignado y tan preocupado por la deriva que esto pueda tomar.
Sigo pensando que las cosas, al menos aqui, en este Pais no se explican con la debida claridad, ni se explican para que todo ciudadano las entienda y no llego a entender cual es la causa por la cual no se hace. Viene esto a cuento de la creación de puestos de trabajo, o del alto índice de parados, por ejemplo. ¿Los Gobiernos están para crear puestos de trabajo?. Estoy convencido que no. Que una cosa es la política y otra la empresa y que por consiguiente el Gobierno podrá y deberá por obligación y responsabilidad, llevar a cabo políticas de empleo, siempre que los Empresarios quieran participar en ellas, las secunden y las lleven a cabo y entonces entran los Sindicatos en juego que harán valer las leyes y el apoyo y poder que tengan para hacer que esas políticas funcionen. Y los trabajadores a cumplir con su obligación y prestar sus servicios a cambio de un salario. Esto último podría cambiarse seguramente, aplicando el Capital de Karl Marx, pero me da a mi la impresión que eso queda tan lejos que ni se ve. Por lo tanto las utopías para otro momento.
Hoy he leído un titular de alguien, a quien no conozco de nada y con un nombre que puede ser inglés, que o los Empresarios pagan más impuestos o habrá una revolución. Pues esa es la cuestión. Que se ha generado una crisis propiciada por los bancos y las malas cabezas de los que han aceptado préstamos que no pueden pagar y además los Gobiernos han tenido que destinar cantidades ingentes para salvar a esos Bancos que ahora no prestan ni a los que le deben y aqui todo el mundo está indignado contra el de al lado, pero no contra los causantes y eso pues me preocupa, porque no sé donde vamos a parar.
Me indigna que una buena parte de la juventud pasen de estos temas y quieran seguir viviendo como antes y como antes no es posible en muchos casos y antes de criticar y de poner a caer de un burro al político o gobierno de turno hay que apretar el hombro y empujar en la misma dirección, porque de lo contrario no vale para nada. Da la impresiòn de que los jóvenes pasan de la crisis, cuando son los más afectados porque no encuentran un puesto de trabajo y porque la hucha se acaba. En cambio si hay que hacer una "gamberrada" para armar follón, sin criterio propio, entonces si. Sacamos la bandera correspondiente del baul y coreamos lo que nos digan que coreemos. Eso no es correcto ni responsable y no es que les eche la culpa ahora de los desaguisados de los mayores. No es eso. Pero tendrán que irse poniendo al corriente, porque los tiempos pasan y los relevos hay que hacerlos y hacerlos bien.
Me indigna que haya tanta "revolución" dialéctica, porque tal o cual político decida cambiar de aires y en cambio estemos tan calladitos o no hagamos el mismo ruido cuando los corruptos se enganchan a ese carro de la política, e imputados y todo, siguen ahi y nadie hace nada o al menos esa sensación dá. Realmente me indigna porque estamos criando costra con estas cosas que para mi son sagradas y parece que estos temas no corren prisa para que se resuelvan o se aclaren y sobretodo para que devuelvan lo sustraído. Le damos más importancia a una manifestación desafortunada que a un caso de prevaricación o cohecho.
Me indigna no oir hablar más del verdadero impacto de la corrupción en nuestras vidas, de cómo el enriquecimiento de unos pocos socava nuestra economía y erosiona nuestros servicios públicos. Me indigna que algunos sigan dando crédito a aquéllos que usan nuestro mandato democrático para arrasar con el medio ambiente y las arcas públicas.
¿Por cuánto tiempo más permitiremos que los corruptos blinden su impunidad a golpe de laguna legal y plazos prescriptivos?
Sé que estoy condenado a seguir indignado, pero trataré de no callar, mientras pueda y me dejen.