EL LINFOMA Y YO (III)
DIAGNÓSTICO DEFINITIVO
Por fin me llega el turno para el TAC. La endoscopia se había descartado una vez conocidos los resultados de la Ecografía. Deseaba que el TAC se realizase, pero también odiaba tener que hacérmelo. Eran tantas las dudas y tantas las respuestas posibles que me negaba a pensar por mi mismo y prefería dejarme llevar.
Había hablado con mis hijos y nueras y les había pintado la situación tal como yo la veía. Ahora lo pienso y yo mismo me sorprendo de haber tenido tanta fuerza como para plantearles la situación tal como estaba. No les oculté que aquello podía ser largo y muy cansado y que se empieza bien, pero al cabo del tiempo resulta algo que se convierte en una rutina y se da por hecho que las cosas pasan y que alguien tiene que sufrirlas. Traté de ser directo y sincero y creo que no entendieron realmente cual era la situación que se presentaba en ese mismo momento. Les advertí de mis deseos de no ser "abierto" en un quirófano para terminar lleno de sondas y conectado a máquinas y les pedí que si algo de esto les proponían que se negasen. Deseaba morir tranquilo en mi cama y rodeado de mis cosas. Eso era algo imnegociable. Pero aún no sabíamos cual era el diagnóstico exacto y había que tener un minimo de esperanza y así me lo hizo saber uno de mis hijos posteriormente e incluso me recriminó que hablase de esa forma. Para él todo estaba bajo control y entre todos estaban dispuestos a ayudar en lo que hiciese falta........ y yo sabia lo que podía pasar y en realidad pasó. Es muy duro acompañar a un enfermo y entenderlo y mucho más, por no decir imposible, saber de sus sufrimientos.
Pasaron varios días desde que el TAC había sido hecho,pero faltaba el informe pertinente y desde que una bacteria se había infiltrado en mi organismo y me hizo entrar en hipotermia en pleno mes de agosto y se produjeron las primeras carreras de médicos y enfermeras por mi culpa y yo tiritando de frio sin poder apenas hablar. ¿Cómo sucedió y por qué?. Poco importaba. La explicación más coherente es que por la via venosa cogida en Radiologia para inyectarme el contraste del TAC se había introducido una bacteria y esa era su forma de actuar. Pero lo pasé muy mal, aunque tranquilo, porque mi mente funcionaba perfectamente y salvo el frio no tenía otros síntomas que me preocupasen, excepto la fiebre que en minutos subió a 38,5º. Dos horas y todo volvió a la normalidad, aunque con las cautelas propias.
Por fin un viernes ese informe llegó por la presión del médico que en ese momento seguía mi caso; que casualidades de la vida, eramos conocidos desde hacía muchos años.
Entró en la habitación acompañado de 3 Médicos más en prácticas, Se sentó en la cama, cosa rara en él por su forma de ser y mirándome directamente como con gana de soltar rapidamente todo aquello que llevaba dentro me dijo: "Paco, hemos encontrado Un LINFOMA. Pero tranquilo y te lo digo como amigo y no como médico. Esto tiene tratamiento y tiene cura".
Volví a sentir el vacio más absoluto bajo mis pies. No tenía gana de articular ni una palabra. Le oi decir varias veces esa frase: "Paco, que esto es malo pero podia haber sido mucho peor. Tiene tratamiento y tiene cura, ya lo verás. Te lo estoy diciendo como amigo, creeme"....... Los minutos siguientes fueron una nebulosa y pasaron tan rápidas las imágenes de mi vida pasada y futura, que el vértigo de la situación me ahogaba. Volví a llorar desesperado. Me torturaba la idea de no poder vivir ni el tiempo suficiente para despedirme, para disfrutar de mis nietos, abrazar a mi gente........ No encontré la respuesta a tanto por qué y dejé que mi imaginación fuese donde quisiese. Mi nuera trataba de animarme, pero apenas la oía. Apenas oía a nadie. El mundo se había parado y yo no podía moverlo. No me importaba ni tan siquiera saber qué era exactamente un LINFOMA. La palabra para mi ya era maldita, sin saber su significado total y me propuse no consultarlo. Preferia que me lo fuesen desgranando y no leer en internet algún mal informe o alguna desinformación que me hubiese hecho más daño que beneficio y solamente dias después entré para informarme de lo más elemental, sin leer estudios ni informes. No me interesaban los informes de otros, me interesaba el mio y ese no estaba escrito.
Unos 20 días después de mi primer ingreso, paso a depender del servicio de Hematología y me dan el alta hospitalaria en Medicina Interna.
Había hablado con mis hijos y nueras y les había pintado la situación tal como yo la veía. Ahora lo pienso y yo mismo me sorprendo de haber tenido tanta fuerza como para plantearles la situación tal como estaba. No les oculté que aquello podía ser largo y muy cansado y que se empieza bien, pero al cabo del tiempo resulta algo que se convierte en una rutina y se da por hecho que las cosas pasan y que alguien tiene que sufrirlas. Traté de ser directo y sincero y creo que no entendieron realmente cual era la situación que se presentaba en ese mismo momento. Les advertí de mis deseos de no ser "abierto" en un quirófano para terminar lleno de sondas y conectado a máquinas y les pedí que si algo de esto les proponían que se negasen. Deseaba morir tranquilo en mi cama y rodeado de mis cosas. Eso era algo imnegociable. Pero aún no sabíamos cual era el diagnóstico exacto y había que tener un minimo de esperanza y así me lo hizo saber uno de mis hijos posteriormente e incluso me recriminó que hablase de esa forma. Para él todo estaba bajo control y entre todos estaban dispuestos a ayudar en lo que hiciese falta........ y yo sabia lo que podía pasar y en realidad pasó. Es muy duro acompañar a un enfermo y entenderlo y mucho más, por no decir imposible, saber de sus sufrimientos.
Pasaron varios días desde que el TAC había sido hecho,pero faltaba el informe pertinente y desde que una bacteria se había infiltrado en mi organismo y me hizo entrar en hipotermia en pleno mes de agosto y se produjeron las primeras carreras de médicos y enfermeras por mi culpa y yo tiritando de frio sin poder apenas hablar. ¿Cómo sucedió y por qué?. Poco importaba. La explicación más coherente es que por la via venosa cogida en Radiologia para inyectarme el contraste del TAC se había introducido una bacteria y esa era su forma de actuar. Pero lo pasé muy mal, aunque tranquilo, porque mi mente funcionaba perfectamente y salvo el frio no tenía otros síntomas que me preocupasen, excepto la fiebre que en minutos subió a 38,5º. Dos horas y todo volvió a la normalidad, aunque con las cautelas propias.
Por fin un viernes ese informe llegó por la presión del médico que en ese momento seguía mi caso; que casualidades de la vida, eramos conocidos desde hacía muchos años.
Entró en la habitación acompañado de 3 Médicos más en prácticas, Se sentó en la cama, cosa rara en él por su forma de ser y mirándome directamente como con gana de soltar rapidamente todo aquello que llevaba dentro me dijo: "Paco, hemos encontrado Un LINFOMA. Pero tranquilo y te lo digo como amigo y no como médico. Esto tiene tratamiento y tiene cura".
Volví a sentir el vacio más absoluto bajo mis pies. No tenía gana de articular ni una palabra. Le oi decir varias veces esa frase: "Paco, que esto es malo pero podia haber sido mucho peor. Tiene tratamiento y tiene cura, ya lo verás. Te lo estoy diciendo como amigo, creeme"....... Los minutos siguientes fueron una nebulosa y pasaron tan rápidas las imágenes de mi vida pasada y futura, que el vértigo de la situación me ahogaba. Volví a llorar desesperado. Me torturaba la idea de no poder vivir ni el tiempo suficiente para despedirme, para disfrutar de mis nietos, abrazar a mi gente........ No encontré la respuesta a tanto por qué y dejé que mi imaginación fuese donde quisiese. Mi nuera trataba de animarme, pero apenas la oía. Apenas oía a nadie. El mundo se había parado y yo no podía moverlo. No me importaba ni tan siquiera saber qué era exactamente un LINFOMA. La palabra para mi ya era maldita, sin saber su significado total y me propuse no consultarlo. Preferia que me lo fuesen desgranando y no leer en internet algún mal informe o alguna desinformación que me hubiese hecho más daño que beneficio y solamente dias después entré para informarme de lo más elemental, sin leer estudios ni informes. No me interesaban los informes de otros, me interesaba el mio y ese no estaba escrito.
Unos 20 días después de mi primer ingreso, paso a depender del servicio de Hematología y me dan el alta hospitalaria en Medicina Interna.
Comienzan los preparativos y el tratamiento.
(continuará)
