VANDALISMO EN LONDRES
de Daniela Vazquez, el miércoles, 10 de agosto de 2011 a las 10:12
No sé ustedes, pero yo por más que lo intento me cuesta ponerle a mal tiempo buena cara. En el informativo de anoche conté cuarenta y cinco minutos de puro pesimismo. Ni una buena noticia. Al ya consabido colapso económico mundial que está haciendo buenos a los países emergentes se suman los disturbios sociales, más o menos violentos, más o menos justificados, que están proliferando como champiñones en distintos puntos del planeta.
El último estallido, el de Londres, es el que nos toca más de cerca, aunque en nada se parece a la protesta pacífica de nuestros 'indignados'. Allí se ha desatado una ira enfurecida que ha cogido con el pie cambiado tanto a políticos como analistas. Ni son todos unos delincuentes, como los ha calificado interesadamente el primer ministro Cameron, ni tampoco son hermanitas de la caridad. Los 'iracundos' londinenses son un cóctel donde se han mezclado una dosis de racismo, otra de gueto, muchas de recortes sociales y de falta de oportunidades y perspectivas de futuro, sobre todo para los más jóvenes. El resultado ha sido explosivo como se ha comprobado.
El jefe del gobierno, que ha suspendido sus plácidas vacaciones en la Toscana, promete, y es lo único que promete, mano dura. No le exijan autocrítica a un político y que además de mandar más policías ponga soluciones. Tampoco en Grecia, donde ya tienen un máster en huelgas generales, o en Chile donde los estudiantes se juegan el tipo en la calle para demostrarle al presidente Piñera que la educación no es bien de consumo...Y por si fuera poco en medio de este convulso escenario, un niño muere de hambre casa seis minutos en el Cuerno de África, mientras que una iglesia católica, en absoluto declive y desprestigio por la deriva a la que le ha llevado su jerarquía, se prepara para recibir a Benedicto XVI en la Jornada Mundial de la Juventud, un acto de autoafirmación organizado con el dinero de todos y con un millón de 'papaflautas' para los que las plazas de Madrid no estarán cerradas.

