En el programa "21 días" de TV "Cuatro", hace unos fechas, pudimos ver como es la vida día a día de los Menonitas. Sus dificultades, su conformismo, su negación al progreso, su laboriosidad y otras muchas cosas que a mi me llamaron la atención y dispararon mi curiosidad. Inmediatamente me puse a buscar información sobre el particular, ya que no tenía ni la más remota idea de la existencia de estos seres, que siguen viviendo como hace un siglo podíamos hacerlo nosotros, o quizá más. El resultado después de ir resumiendo y entresacando de un lado y otro es el que se describe a continuación.
LOS MENONITAS, RELIGIÓN, COSTUMBRES Y TRADICIONES
La secta de los menonitas es un desprendimiento de sus antecesores, los Anabautistas, quienes se separaron de las iglesias luteranas y reformadas en Holanda y Suiza durante el siglo XVI. Fue un sacerdote católico holandés con doce años de ministerio, Menno Simons, quien le dio nombre a su movimiento. En 1543 se une a la secta de los Anabautistas, la modifica, la reorganiza y da origen a los llamados Menonitas.
Si bien tienen una doctrina ultraconservadora, hay diferentes grados de apego a esa doctrina. Es decir, algunos son más estrictos que otros para cumplir con la llamada "ley del menón", que regula el cumplimiento de la doctrina y los modos de vida propios de esta secta. En cuanto a doctrina, normalmente los menonitas se han limitado a dar por válida la teología protestante y evangélica. Rechazan los ayunos, la Santa Misa, la confesión y el celibato del clero. Desconocen también la autoridad del Papa. A la hora de la cena se reúnen todos en torno a una gran mesa levemente iluminada por farolillos de queroseno. Antes de comer se bendice la mesa en silencio, con la cabeza gacha y las manos juntas sobre el regazo. La relación con Dios es siempre íntima. Los niños se irán después a dormir los primeros.
Los menonitas son muy altos, tienen rasgos angulosos y -casi todos- pelo rubio y ojos azules. Los hombres se visten con "overol" o mono de granjero y sombrero de cowboy; Los hombres suelen llevar camisas de algodón de tipo escocés y las mujeres llevan vestidos largos, estampados y floreados de distintos colores, un gran sombrero blanco con pañuelos en la cabeza: las solteras de color blanco y las casadas, negros. Niños y niñas son copias en miniatura de los adultos. Todos tienen nombres bíblicos y se comunican a través de su lengua "plattdüütch", un dialecto antiguo del alemán medieval que mantienen vivo.
Su aprendizaje se centrará en el estudio de la Biblia y aritmética básica. "Los menonitas estudiamos lo justito para hacer la vida en la granja. Si los jóvenes saben mucho, igual quieren marcharse". En estas sociedades patriarcales, los varones están destinados a ocupar todos los cargos dirigentes. Sus cánticos parecen hasta esperpénticos al escucharlos, desafinados y por supuesto ininteligibles. Como libro, solamente la Biblia, el resto de materias no merecen suficiente atención como para tener libros y se conforman con lo más básico e indispensable para poder comunicarse y vivir.
No venderán sus tierras a nadie que no sea de su propia secta y los títulos de propiedad los guarda el Jefe, que es quien supervisa al final todas las operaciones.Como los miembros de esta secta se casan siempre entre ellos por reglamento, es frecuente que muchos nazcan con malformaciones genéticas. El bautismo nunca debe hacerse a los recién nacidos, porque consideran que este sacramento sólo debe practicarse cuando la persona libremente lo solicita, luego de haberlo considerado en conciencia como necesario.
Los menonitas son hoy en día cerca de un millón y medio en todo el mundo. Las comunidades más importantes y significativas se encuentran en Estados Unidos, Rusia, India, Zaire, Alemania e Indonesia. Viven en colonias y cada una de ellas tiene un jefe espiritual y otro civil. Rechazan el concepto de nación, por eso viven aislados de la comunidad, generalmente en medio del campo. También se oponen a la guerra y al servicio militar.
Según los datos publicados por el Congreso Mundial Menonita en el 2000, los menonitas constituían 197 entidades nacionales en 63 países, cuyos miembros adultos bautizados sumaban 1.203.995 hermanas y hermanos. Los países con mayor número de menonitas bautizados eran los EE.UU., con 319.768; la República Democrática del Congo, con 183.040; Canadá, con 124.150; y la India, con 90.006. En Europa, Alemania contaba con el mayor número de miembros bautizados: 36.779. Obviamente, esta cifra no deja de suponer una pequeña minoría tanto respecto a los cristianos en general, como respecto a la población mundial total.
La agricultura es su principal modo de subsistencia. Se trabaja para la comunidad y los frutos de esa labor se reparten entre todos los miembros, por lo que nunca le falta a nadie ni alimento ni vestido. Está prohibido acumular riquezas. Cualquier excedente de producción se debe utilizar siempre para producir más y los sobrantes de esa producción, si no se consumen en la comunidad, son vendidos al exterior.
Los menonitas consideran a los elementos de la modernidad como incompatibles con su doctrina; por ello practican una vida sencilla y apegada a tradiciones antiguas. En la mayoría de las comunidades no está permitido el uso de la electricidad, el teléfono y los automóviles y mucho menos internet. Se trasladan en antiguos carruajes tirados por caballos y las compras en los almacenes-tienda, las realiza el hombre, mientras la mujer se limita a esperar en el carruaje.
No han oído hablar de personajes como Michael Jackson, Madonna, Messi o Maradona. Ni siquiera los más jóvenes. "La música también está prohibida", proclama Peter Groening, uno de los ministros de la colonia Nueva Esperanza en Bolivia. "Aturde el espíritu, lo mismo que el alcohol. Es más peligroso en los jóvenes, que sienten curiosidad por todo. A veces hemos tenido problemas con drogas. Eso es mucho más grave".
Según la "ley del menón", no pueden acudir a espectáculos públicos como el cine y el teatro, ni pueden cantar ni bailar fuera de la iglesia. Tampoco pueden practicar deportes porque se los considera una manifestación de violencia. Evitar el progreso es una de las características de los menonitas. Sin teléfono, ni televisión, ni Internet, se mantienen desconectados del mundo, "fuente de tentaciones".
En cuanto a España, la Asociación de Menonitas y Hermanos en Cristo en España (AMyHCE) consta de seis comunidades en Barcelona, Burgos, Madrid, Málaga y Vigo. Suman entre ellas algo más de 165 miembros bautizados (jovenes y adultos), sin contar los niños y demás asistentes a sus reuniones y actividades, lo que duplicaría la cifra.