Por Paco10
A estas alturas de mi vida me da la impresión que ya voy viendo demasiado, que me estoy cansando de seguir viendo, que la naturaleza tiene un límite, que me conformo con lo que nunca hubiese imaginado, que mi sentido analítico es tan crítico que a veces es complicado encontrar algo que encaje dentro de mis esquemas, que cuando me levanto por las mañanas doy gracias por haber dormido bien o maldigo por no haberlo hecho, que me siguen gustando los perros y los niños, pero cuando son los mios............ y no pienso que todo ello sea consecuencia de un mal sueño o de un momento maldito incrustado entre mis pensamientos.
Pero siguen interesándome tantas cosas que dificilmente puedo ser indiferente ante la vida, ante los avatares diarios, los acontecimientos que nos abruman, las catástrofes, las guerras, las hambrunas y la puta corrupción instalada, parece, de por vida entre nosotros, a través de mentes depravadas que luego no tienen el valor suficiente para admitir sus delitos y buscan y rebuscan hasta encontrar la rendija que la Ley les pueda ofrecer para una escapada que algunas veces es hacia ninguna parte. Y me siguen interesando los movimientos antisistemas, y las propuestas rompedoras de lo establecido, porque creo que son la esencia y la raiz de los cambios de nuestros descendientes. Seguir manteniendo la postura inmovilista y conformista de lo establecido me parece tan penoso que a veces me pregunto, cómo es posible que no haya miles, decenas, centenas de miles que no sean capaces de ponerse de acuerdo para derribar las trabas, las barreras y los muros que se interponen entre la Sociedad Decadente actual y el progresismo desconocido y necesario. Y si queremos dejarlo más moderado, un auténtico cambio en las conductas y la vuelta urgente a los orígenes democráticos, que es el menos malo de los sistemas conocidos para gobernar.
Pero desarrollar todo esto me parece lejano y prolongado en el tiempo y a mi me falta. Me conformo con mantener cerca de mi el cariño de los que me quieren sin hipocresía, sin interés de nada, sin pedir nada a cambio y de todo esto andamos escasos. Unos árboles verdes, unos juegos de niños, una caricia o una atención no habitual se agradecen y se necesitan.
Seguir viendo la vida desde mi pequeña atalaya, es un lujo teniendo en cuenta que los hay que a pesar de tener altísimas atalayas, pomposos pupitres y adornados púlpitos, ni ven ni oyen ni entienden, o ven y oyen, pero les falta lo principal. No entienden. Y esos seres son una lacra que parece que se va multiplicando cada vez más. No quiero que me contaminen, prefiero seguir equivocándome con mis creencias y limitados conocimientos, pero quiero equivocarme solo.
Porque a estas alturas de mi vida...... no aguanto el dolor ajeno como antes, ni puedo ver sufrir a nadie a mi lado, ni soy tolerante con la mentira, la necedad, la hipocresía y el obstinamiento intelectual e ideológico............. Quizás estoy volviéndome "razonable."


