YO CREO QUE POR LO MENOS LAS DOS COSAS
No sé si los ciudadanos nos estamos volviendo masoquistas o bien somos tan hipócritas que en el bar decimos unas cosas y en las urnas otras. Cuanto más nos maltrata el PP más diputados saca en Galicia. Hay algo que no funciona.
Sabemos que Galicia es algo especial, que siempre ha sido un feudo del PP y que el candidato Núñez Feijóo tiene mucha labia incluso para tergiversar datos. Pero en esa tierra también hay parados, dependientes que no reciben ayudas, niños con menos profesores en las escuelas y todo lo demás… pero por lo visto, es más fuerte su fidelización al Partido Popular que el hecho de pasarlas canutas.
Galicia, al igual que el resto de España forma parte del informe últimamente publicado el Instituto Nacional de Estadística en donde nos dice lo que ya sufrimos muchos ciudadanos, uno de cada cinco vive en la pobreza, otros no llegamos a fin de mes, incluso algunas familias sobreviven con la pensión de la abuela.
Pero resulta que en Galicia ha votado un 63% de los ciudadanos, lo que significa que un 37 % se ha quedado en su casa. Ahí está el problema.
Mientras los ciudadanos no tomen conciencia de que hay que ir a votar, seguiremos arrastrando la presencia de políticos que no se quieren enterar de que no están en posesión de la verdad.
Si las urnas se viesen inundadas de papelitos blancos los grandes partidos tendrían que replantearse muchas cosas y podría ser el principio del fin de un sistema que no funciona porque no nos representa. Pero para eso hay que convencer a esos que critican todo pero no hacen nada, a los que piensan que todos los políticos son iguales, a los que viven en la ideología de “vaya yo caliente ríase la gente”.
Se trata de adoptar un posicionamiento político activo. Porque o buscamos salidas al actual estancamiento o van a seguir los de siempre gobernando. El PP ha perdido votos en Galicia pero con la actual ley electoral ha ganado escaños. Con la papeleta de 653.934 personas de un total de 1.467.657 votantes, van a seguir manejando el cotarro, imponiendo unas políticas con las que nos van a dejar en la miseria, como ya viene anunciando la prensa norteamericana y europea.
Estas frases no por repetidas pierden valor. La crisis tiene nombres y apellidos, al igual que las personas que lo están pasando mal. Y tan sólo 38.000 personas decidieron votar en blanco.
Nos están recortando derechos que no son un regalo del papá Estado ni siquiera del Gobierno de turno sino que hemos estado pagando todos y cada uno de los ciudadanos. La caja de las pensiones la hemos rellenado todos, los impuestos (excepto los más ricos) también los pagamos todos. Si el Estado tiene dinero es porque los ciudadanos se lo hemos dado por lo tanto nos lo tiene que devolver con servicios. No estamos hablando de regalos sino de derechos.
Aquí el dinero lo hemos puesto entre todos, por lo tanto que no nos roben más y que nos den lo que nos corresponde. Y eso de alguna forma se ha de expresar. Votando a Pepito o a Juanito o votando en blanco.
Sería un posicionamiento serio, quizás poco revolucionario (en el sentido de lento) pero que haría que nuestro sistema democrático se replantease muchas cosas.