Por eso, porque me corresponde la parte alíquota de mi País, Nación, Patria o como quieras llamarlo y que en definitiva es España; por eso, porque me siento partícipe de los éxitos y de los fracasos de los que en ella estamos y copropietario a todos los efectos de la misma me duelen ciertos hechos, ciertas manifestaciones y desafecciones que se dicen sin pudor y que en cambio dudo se sientan internamente. Pero podría suceder que algunos de los que lo dicen lo sientan y entonces puedo respetar que lo digan, pero nunca que actúen amparándose en las leyes del País que ellos mismos descalifican y del que dicen no sentirse miembros.
El caso es que mientras algunos tratamos de hacernos fuertes, de fomentar el respeto y la unidad de lo que es nuestro, algunos se olvidan de ello por un puñado de votos y prefieren verter bidones de gasolina sobre el polvorín del maloliente "independentismo". Y es que siempre sale el manoseado tema cuando las cosas no les van bien en su parcela autonómica. Es una forma de desviar la atención y ocultar sus miserias y con la excusa de la identidad, de la lengua, de la propia cultura, de los impuestos que pagan y de lo que le roban "los españoles", que: ¡manda huevos! que a estas alturas haya quienes todavía se crean semejantes proclamas, diatribas y discursos perdidos en la noche de los tiempos y no pidan responsabilidades políticas y prefieran alinearse con semejantes planteamientos, restar y no sumar.
Ahora puedes arremeter contra mi y decirme lo que siempre decís en estos casos porque no pienso rectificar nada y seguiré reivindicando mi derecho a mantener unido lo que es mío en la parte que me corresponda, como haría con mi propia casa y con mi propia familia y tú piensa como te salga de ahí, pero no te equivoques. La razón no es de tu propiedad ni la historia te va a dar la razón salvo que la retuerzas a tu gusto, ni querer a España es del "facherío" ni de un signo político en particular, porque te aseguro que en mi caso no casa ni con lo uno ni con lo otro. Simplemente quiero aquello donde nací y quiero aquello que tanto echaba de menos cuando estaba lejos. Ese sentimiento entra muy dentro y dificilmente se explica, pero me importa un bledo.
En alguna ocasión he manifestado ya mi teoría del "independentismo separatista" que pregonan algunos cuando el anonimato es la fórmula más socorrida y parapetándose en las multitudes y detrás de una bandera, respetable y querida mucho me temo que no son conscientes de lo que hacen en lugares como esos ni de las pretensiones que pueden estar reivindicando y que sin quererlo se le pueden volver contra sí mismos. Por eso pienso que deberían llevarse a cabo las reformas que hiciesen falta para que todo esto desembocase en un Referendum, del que yo deberías ser partícipe como ciudadano español y con con diciones vinculantes sin que los resultados pudiesen ser modificados en unas decenas de años.
Llegados a este punto me gustaría saber los resultados que se obtendrían y cuantos de los que ondean banderas en manifestaciones o de los que se manifiestan más independentistas que nadie, votarían salirse "de casa" para irse a vivir al monte. Creo que la metáfora se entiende fácilmente y como tú, lector/a de este Blog eres lo suficientemente inteligente no necesitas ninguna aclaración al margen, pero si alguien lo necesitase puede centrarse en algún tratado histórico sin manipular a conveniencia y desde luego ser solidario, amante de su País y de la tierra que le vio nacer, seguro que no es ninguna enfermedad mental ni ninguna anormalidad.
Un añadido o nota leída por ahí:
Se ha visto a Rajoy en un vídeo, titulado ‘Me gusta Cataluña’ declarando su amor por dicha tierra. Su antecesor Aznar hablaba catalán en la intimidad, éste dice que le gusta las cosas que hacen los catalanes, “su ánimo emprendedor”, y “su capacidad de integración de personas que vienen de otras culturas y de otros orígenes”. Pero lo que ya roza lo esperpéntico es escuchar a González Pons alabando la cercanía entre Cataluña y “la meva terra”, Valencia. Y añadiendo “Som de la mateixa pell y de la mateixa sang” (somos de la misma piel y de la misma sangre).
Eso lo dice un elemento del PP valenciano que jamás ha tenido la más mínima palabra de cordialidad hacia los catalanes, ya que la derecha valenciana es profundamente anti catalana.
Se necesita ser cínico y falso para hacer todas éstas afirmaciones.
Algunos es que son capaces de matar a su propio padre por unos cuantos votos, aunque estén contaminados de "chapapote". De vergüenza
Un añadido o nota leída por ahí:
Se ha visto a Rajoy en un vídeo, titulado ‘Me gusta Cataluña’ declarando su amor por dicha tierra. Su antecesor Aznar hablaba catalán en la intimidad, éste dice que le gusta las cosas que hacen los catalanes, “su ánimo emprendedor”, y “su capacidad de integración de personas que vienen de otras culturas y de otros orígenes”. Pero lo que ya roza lo esperpéntico es escuchar a González Pons alabando la cercanía entre Cataluña y “la meva terra”, Valencia. Y añadiendo “Som de la mateixa pell y de la mateixa sang” (somos de la misma piel y de la misma sangre).
Eso lo dice un elemento del PP valenciano que jamás ha tenido la más mínima palabra de cordialidad hacia los catalanes, ya que la derecha valenciana es profundamente anti catalana.
Se necesita ser cínico y falso para hacer todas éstas afirmaciones.
Algunos es que son capaces de matar a su propio padre por unos cuantos votos, aunque estén contaminados de "chapapote". De vergüenza