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domingo, 9 de marzo de 2014

EL TERRORISMO ES TERRORISMO... SIN MÁS- 11M DIEZ AÑOS DESPUÉS

Me suele pasar en los momentos más dramáticos y llamativos de la historia que llego tarde a su comprensión, a su explicación o a la posible lógica, si es que la hay. Así me pasó con el 23F, después con el 11S y más tarde con el 11M. Y es que debo carecer de ese instinto político puntual que algunos parece tienen pero que dicho sea de paso, ni me importa, ni me preocupa lo más mínimo porque a pesar del tiempo transcurrido no entiendo algunas de las muletillas, manías, odios e inquinas que estos hechos producen o algunos simulan padecer y siguen año tras año arrojando porquería sobre el rival político sin centrarse en lo que realmente pienso es lo prioritario. 

He reseñado tres fechas dramáticas como ejemplo, pero hay más y recuerdo esas mañanas angustiosas en las que se interrumpían las programaciones de las emisoras y las televisiones con el consabido: "Una noticia de alcance hace que interrumpamos nuestra programación". Normalmente, por no decir siempre comenzaban las carreras, las sirenas, las informaciones entrecortadas, las exclamaciones que mencionaban a las madres... ¡Había un nuevo atentado terrorista!. Otra vez las bombas hablaban en lugar de hacerlo las personas y se segaban vidas siempre inocentes y durante días los duelos se sucedían y los actos de repulsa se multiplicaban. Apenas mínimamente recuperados, volvíamos a las andadas

Titular del "El País"

Cuando llevamos unos años sin esta maldita lacra asesina en activo, aunque falte la rúbrica final, los hay que siguen empecinados en seguir buscando conflictos entre las filas políticas del contrario, como si los que apretasen los gatillos o pusiesen en marcha los temporizadores fuesen precisamente ellos y no los que realmente son, es decir, los terroristas asesinos. Da igual la etiqueta o las siglas si es que las tienen. A mi me dan lo mismo los unos que los otros y cuando se trata de matar y se mata indiscriminadamente, únicamente entiendo que hay una etiqueta: "ASESINOS" y yo no andaría perdiendo demasiado tiempo en otras cosas. A partir de ese momento Las Policías y los Jueces son los que deben y tienen que actuar y los políticos a legislar y velar por los Ciudadanos.

Yo creo que está claro lo que digo o lo que pretendo decir, pero como la fecha del 11 de marzo está ahí mismo conviene quizá recordar un poco lo que pasó y lo que se pretendió y se sigue pretendiendo, que como decía antes ni lo entiendo ni me preocupa. Sé como sabemos todos que varias explosiones en los trenes de cercanías en la Estación de Atocha se llevaron por delante la vida de muchas personas cuyo delito era ir en tren a trabajar. Sabemos, porque las vimos, que las imágenes eran dantescas, que los quejidos y gritos de dolor se mezclaban con los sonidos de los teléfonos móviles y que la escena nos sobrepasó, creo que a todos los niveles. Y sé y sabemos todos que hubo muchos heridos y mutilados a quienes mentes asesinas les cambiaron la vida para siempre.

Teníamos unas elecciones generales un par de días después y de verdad que nunca he entendido ese empecinamiento del entonces Gobierno en querer que la autoría del atentado fuese de un determinado grupo terrorista y que el mismo fuese secundado por medios de comunicación y seguidores del Partido en cuestión. Pero me sorprende aún más que 10 años después haya medios de comunicación que no hayan dejado el tema, incluso después de haber habido un suicidio colectivo de los supuestos asesinos en un piso de Leganés o de haberse pronunciado una sentencia judicial firme. Si la venta de ejemplares de periódicos o los índices de audiencia son tan importantes como para estar manteniendo una hipótesis de por sí ya desmontada, permitirme que yo siga en la hinopia y siempre llegue tarde a este tipo de hechos e incluso ni llegue.

Titula de "El País"

Me gustaría que alguien, pero de una forma sensata y documentada, me explicase qué diferencia hay entre un asesinato y otro según la etiqueta y en qué podía variar la situación política en España. Es decir; Si las bombas las ponen unos, benefician al Gobierno, pero si las ponen los otros benefician a la Oposición ¿es así o me lo invento?. Pues me lo invente o no, lo que me entristece es que las víctimas de estos y los demás asesinatos no sean capaces de centrar sus fuerzas en superar el dolor y en apoyarse todos en todo, en lugar de enfrentarse y descalificarse y alinearse con el Gobierno o con la Oposición, poniendo por el medio los muertos de los atentados. Eso no es de recibo, no creo que honre a las víctimas directas y yo, como es habitual, sigo sin entenderlo y es que soy así a veces.

Es raro el día que no sale el tema de las negociaciones con un determinado grupo terrorista y siempre es la Oposición del momento la que se lo reprocha al Gobierno de turno o los medios afines a los unos los que se lo reprochan a los que no lo son y después de muchos años y de pensarlo de todas las formas posibles, siempre llego a la misma conclusión: "Si se trata de salvar una vida, que se negocie". Y ahí sigo. Debo estar equivocado por la cantidad de personas que piensan lo contrario, pero nadie me da una explicación convincente para que deje de pensar en ello como no  ha habido ninguna explicación convincente que me haya hecho cambiar de opinión en cuanto a la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que "obligaba" a la Justicia Española y al Gobierno simplemente a cumplir la Ley. 

A veces confundimos responsabilidades con oportunismo y esa no es una buena receta política ni democrática. 

martes, 18 de septiembre de 2012

LA LEY NO ES DIFERENTE DEPENDIENDO DEL GOBIERNO DE TURNO

Por Paco10

En muchas ocasiones nos dejamos guiar por una noticia, una opinión, una opinión basada en una noticia, una opinión basada en un rumor, una confidencia o una intuición, o simplemente una revelación del más allá y leo los comentarios que acompañan a las noticias, escucho a los políticos, los programas informativos de la televisión y escucho los de la radio cuando puedo, procuro seguir aquellos debates políticos que soy capaz de entender lo que en ellos se dice, sin gritos y sin mamarrachadas ya pasadas de moda y amortizadas electoralmente. Trato de crearme mi propia opinión sopesando otras muchas  y a pesar de todo,  a pesar de procurar mantenerme informado lo máximo posible no dejo de sorprenderme ante los posicionamientos de algunos y la cerrazón de los otros. No entiendo como no se piensa antes de hablar, se informan antes de pronunciarse y no  se niegan lo que hoy día no solamente se recuerda, sino que se reproduce y se ve y se oye de nuevo si es preciso.

Lo mismo hablamos de la crisis, como de la lucha antiterrorista y siempre estamos en posesión de la verdad nosotros y nunca los otros, claro. No es así como se llega a un entendimiento ni a una paz social tan necesaria ahora como lo era antes. La crisis que se inició en  un banco norteamericano no es la disculpa para todo ni sirve para tí pequeño inversor ni para ti magnate de las finanzas. Es cierto que ahora todos sabíamos que la crisis estaba ahí, pero cuando surgió, ni los más listos de la clase se enteraron y siguieron haciendo de las suyas como si todo fuese una broma de los Santos Inocentes.

La austeridad a estos niveles, que no deja de pregonarse y de instaurarse obligatoriamente en las familias, no genera otra cosa que una economía más débil, es decir, justamente lo contrario de lo que se necesita. ¿O no es así?. Lo que se presenta como un hecho en el titular es solo una estimación respecto al futuro y con demasiada frecuencia vienen las equivocaciones, los engaños, los malos entendidos......... Por ejemplo: Hace 7 años, se decía con total seguridad que España era ejemplar y que su economía no presentaba un crecimiento coyuntural sino unas bases sólidas. De la misma forma, en los ejemplares países anglosajones, gente muy seria compraba productos financieros de las máximas garantías, y cuando alguien recordaba lo que en realidad eran, se le tachaba de ignorante.

Lo mismo pasa con las opiniones vertidas en la lucha antiterrorista en cualquiera de las decisiones que en un momento determinado tiene que tomar el Gobierno de turno. Si el actual está en la Oposición, simplemente monta "la de dios es cristo" pero si gobierna, entonces........ entonces hay que cumplir la Ley. Seamos serios, porque gobernar un País requiere una responsabilidad muy superior a  la demostrada y las leyes son las mismas en la Oposición que en el Gobierno y los terroristas son tan asesinos en una situación como en otra. Si comparásemos la conducta de la Oposición en la legislatura anterior con la Oposición actual, nos daríamos cuenta que en eso tienen que cambiar algunos algo más que de cargo y los votantes ser un poco más consecuentes y mucho menos viscerales en la mayoría de los casos.

Ejemplo de esta dicotomía pueden ser el tratamiento dado a temas como la Crisis, el terrorismo, el entendimiento de la democracia...... y así nos encontramos, como las medidas que tomaba Zapatero contra la crisis eran un desastre y las que toma Rajoy nos van a sacar de ella. Claro. Si salir tendremos que salir alguna vez, pero ¿a cambio de qué?, ¿de recortar derechos?... De momento las cosas no están mejor que estaban, sino mucho peor y los que estaban bien ahora están mejor. Yo no lo entiendo y siempre se ha dicho que poner la zorra a guardar el gallinero es un grave peligro.
Si un terrorista tiene que salir de la cárcel, en un caso se movilizan todos los resortes y se hacen tambalear  los pilares democráticos si es preciso y en el otro se cumple la ley y nada más (De Juana Chaos y Bolinaga). Recordemos y juzguemos.

Si en un caso se trata de normalizar y pretender la máxima neutralidad en la información, en el otro se anula lo legislado y se procede a nombrar al más puro estilo "bananero" y la pluralidad política brilla por su ausencia. (RNE-TVE). Bajo el Gobierno de Zapatero se consiguió elegir al Director General por consenso en el Parlamento y a partir de ese momento se formó un equipo de periodistas muy competentes que hicieron que a nivel europeo los informativos públicos españoles  superasen la valoración de los de la BBC. Nunca en España se tuvo una radio y una televisión pública de tanta calidad. Pues bien, todo eso se fue a pique porque el actual Gobierno a golpe de ley y de mayoría absoluta decidió nombrar a “sus hombres” para dirigir lo que se había convertido en la joya de la corona.

No sé cuál es la solución, pero sorprende la seguridad con la que habla todo el mundo acerca de las causas, siempre simples y sus consecuencias parece que perfectamente estimadas y conocidas. Naturalmente no todo es trigo limpio y hay que separar con mucha frecuencia la paja  que nos quieren mezclar con el grano. No hacerlo como es debido te llevará a la información sesgada, que la mayoría de las veces es la más peligrosa y ello no quiere decir que no persigas esa información, porque es el mayor poder que puedes esgrimir una vez introducida la papeleta en la urna. "Una persona sin información es una persona sin opinión".
 
El actual Gobierno de España se ha ganado a pulso, con sus luchas internas y constantes guiños a su sector más radical, que existan dos sentimientos mayoritarios en este momento hacia esa figura que debería regir el camino de todos, el menos malo es la apatía, pero el peor de todos es la desconfianza.Y lo más triste de todo esto es que vivimos en un país crispado por la sensación de un fraude electoral sin precedentes, en el que se votó justo lo contrario de lo que se hace, unas elecciones en las que se buscó una salida a una crisis que no terminaba para llegar a un escenario de rescate al que nos llevan quienes tenían las grandes soluciones. Más de tres millones de puestos de trabajo llegaron a decir que crearían en sus momentos más álgidos de euforia preelectoral. Claro, que en esos momentos la prima de riesgo llegaba a cotas inasumibles, según el PP, superior a los cuatro puntos, cuando llevamos instaurados en los cinco puntos de diferencia respecto al bono de la “federación alemana” meses y meses. No es que no me de cuenta que llevan 9 meses, no, lo que me agobia un poco es pensar que les quedan más de tres años y sino cambian ellos, tendremos que cambiar nosotros y a mi ya ni me queda paciencia ni agujeros en el cinturón.