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jueves, 26 de mayo de 2011

LA REVOLUCIÓN NO SE HACE EN UN CLICK

Jorge Díez Urrea
de Jorge Díez Urrea, el jueves, 26 de mayo de 2011 a las 14:53
En estos días estamos viviendo un fenómeno de gran intensidad, tanto emocional como intelectual. Todos los que estamos implicados, participamos o apoyamos el llamado Movimiento 15M nos hemos visto inmersos en un torrente de ideas, propuestas y nuevas formas de compartir y entender los problemas de nuestra vida.

Es importante entender que hemos empezado un nuevo camino, una forma de organizarnos, de convivir, de construir nuestro futuro nosotros mismos a través de la comunicación directa, del asamblearismo, de la Democracia Real, participativa y horizontal y con un marcado caracter pacífico. En tan sólo 11 días hemos construido una estructura que ha permitido la habitabilidad de plazas por todo el país y en las que se están desarrollando comisiones de la más diversa índole para poder organizarnos como una fuerza real, una fuerza que pueda reivindicar con seriedad los derechos que nos han sido cercenados por los traidores, que vendiéndonos democracia, han pervertido las conquistas de la Transicíon hasta límites vomitivos.

Desde mi humilde opinión, debemos entender la dimensión de lo que estamos creando (algo que en el extranjero ven con claridad gracias a la objetividad que da la distancia) y ser pacientes y constantes para solidificar una estructura fuerte y creíble que sobreviva a las acampadas. Estamos demasiado acostumbrados a lograr las cosas en un click, a reflexionar en el espacio de 140 caracteres de twitter o en breves comentarios en las distintas redes sociales. La magnitud de lo que tenemos entre manos es mucho mayor y todos estamos aprendiendo a la misma vez que construimos, es decir, estamos inventando  algo a la vez que lo estamos usando. Me gustaría que el nivel de exigencia y presión al que se somete a este movimiento fuese dirigido hacia los que han provocado la necesidad de crearlo con su incompetencia y falta de ética, ahondando en sus errores únicamente en beneficio propio.

Ánimo compañeros, el consenso está claro, pero llevar a cabo nuestros objetivos es una ardua tarea que llevará meses e incluso años. No nos dejemos intoxicar por los medios de desinformación y las hordas de trolls que inundan internet. Su objetivo es evitar que logremos lo que es JUSTO. UNA DEMOCRACIA REAL que nos permita afrontar el futuro desde nuestra propia voluntad.

Salud-os!!!

LINFOMA - "MI LINFOMA Y YO IX"

MI LINFOMA Y YO IX
TRASPLANTE (Segunda parte)

Por Paco10

Ahora sí que me notaba débil y demacrado y cada vez que entraba al aseo, que eran muchas veces durante las 24 horas del día, el espejo me devolvía mi imagen mirándome triste. Trataba de evitarla, pero no siempre podía. Naturalmente había perdido peso, pero no en exceso y además me sentia bien en ese aspecto. Había vuelto a venir mi hermana Mari y durante 5 ó 6 días estuvo encerrada, con cama y comida en la propia habitación, me sentí mucho mejor y mucho más tranquilo. Eso es algo que no tiene precio y que valoraré siempre. De la misma forma que sabe que le agradezco a Jorge, mi hijo sus desplazamientos para poder quedarse conmigo y acompañarme durante los días que pudo. Creo que me porté bastante bien y no les di demasiada guerra, pero ¿qué voy a decir yo?. Aunque tuviesen su cama y su comida, no deja de ser un trastorno para cualquiera estar encerrado todo el dia y con mascarilla.
Perdí totalmente el vello de todo el cuerpo. No había duda que la quimioterapia que se me habia aplicado era extraordinariamente fuerte. El contacto con mi propio cuerpo me resultaba extraño, pero trataba de verle la parte positiva, y me decía a mi mismo, que higiénicamente era mejor.

En una de las visitas diarias de mis hijos me comunicaron la triste noticia de que Juan, el enfermo que compartió habitación conmigo en uno de los ciclos y que tenía un problema renal, había fallecido. Me impactó porque nunca me pareció que las cosas con él se estuviesen haciendo bien. Su mujer, por teléfono me había comunicado días antes que le habían detectado una metástasis en el estómago....... No entendí nada entonces ni lo entiendo ahora. Donde estés Juan, que tengas la paz que no te dejaron ni supieron darte durante los últimos meses aquí. Eras una persona joven y buena y nos quedamos sin ti.

Llegó el día más esperado. EL 25 DE FEBRERO, dos días después de terminar la administración de la quimioterapia se programa el TRASPLANTE. Tenía curiosidad, por ver aquellas bolsas que contendrían mis propias células y a pesar de la importancia del momento que iba a vivir, creo que no era consciente de la realidad o de toda la la realidad. Trataba de pensar que sería un paso más y que si todo iba bien, sería prácticamente el último con una importancia seria sin pensar nunca que pudiese ser peligroso o vital. Mi hermana creo que estaba más emocionada que yo y se le notaba una gran alegría. También se la merecía.

Instalaron un monitor en la habitación y varias cosas más que probaron previamente y todo estaba listo para que cuando llegasen las bolsas se procediese al TRASPLANTE. Tardó más de lo esperado, pero sobre las 5 de la tarde todo estaba preparado. El monitor en funcionamiento, las bolsas sobre mi cabeza colgadas del pie de gotero y entonces la enfermera dice:
- Dra Cuando quiera.
- ¡Adelante!,- fue la respuesta

Había una cierta expectación y aquello sí me estaba poniendo un poco nervioso. No era normal que hubiese una Dra. mientras te administran nada y en cambio allí estaba y yo monitorizado.
Cayó la primera gota y no pude contenerme y lo dije en voz alta y la Dra. me contestó.

-¡Eso es vida!-

Mi hermana muy emocionada, y yo lo entendí después mejor,  me cogió fuerte de la mano. Estaba entrando en mí la propia vida que antes me habían extraído. Unos minutos después la Dra. y la enfermera, al no haber reacción alguna adversa se van aunque me controlan continuamente. Todo fue bien. No hubo ningún incidente, ni siquiera ninguna molestia.


Más de un año después no sé qué importancia tuvo aquello sobre mi, ni sé si podría estar contando mis experiencias si no se hubiese producido. A partir de este momento era como comenzar una vida nueva y haber pasado numerosos obstáculos que nunca hubiese pensado poder pasar. La noche fue igual de noche en la calle, pero en mi habitación además había algo que irradiaba vida y luz. Mi trasplante se había producido y hasta el momento todo iba dentro de lo normalmente establecido. Solamente me quedaba esperar que Mis células nuevas comenzasen a regenerarse y me diesen la fuerza que necesitaría en adelante.

Las analíticas eran tan continuas como siempre. El control de la regeneración y de la progresión de mis células serían miradas con lupa a partir de entonces y de ello dependía el éxito o el fracaso de todo lo pasado. Por primera vez se me hacía trasfusión de sangre, plaquetas y leucocitos. Un par de veces más recibí plaquetas y también leucocitos. Había que ayudar y estimular la regeneración.

Parece ser que los primeros días fue demasiado lenta esa regeneración y no había un avance importante, pero yo no me sentía mal, no había habido infecciones importantes y graves, pero naturalmente los efectos de la quimio comenzaron a salir y hacerme sufrir. La boca, faringe, laringe........ todo era una llaga. Mi lengua era una costra. Enjuagues continuos con diferentes productos. Problemas para alimentarme y cuando el problema aumenta me complica hasta la ingestión de líquidos también. el Nutricionista decide que mi alimentación se haga por via intravenosa.  Una bolsa grande ("La Vaca") la llamaba yo, colgada y su contenido iba entrando en mi organismo sustituyendo la odiosa bandeja de comida que me hartaba verla desde hacía mucho y sus olores al abrirla normalmente me  molestaban. Así estuve unos 10 días, tomando por boca algún preparado vitamínico con la textura de los yogures, aproximadamente. Alimentarse así no era cómodo, pero no era insufrible. Sí lo eran las llagas que seguían ahí y había desaparecido la mucosa, pero a pesar de todo también podía aguantarse.

Se unió a todo esto una diarrea importante y poco menos que descontrolada y durante unos días me hizo entrar demasiadas veces al aseo, e includo ducharme por la noche hasta tres veces. Lo de las duchas lo ocultaba, porque no quería molestar en horarios intempestivos y solamente con un brazo útil y muchos cables ya me arreglaba yo. Por la mañana cuando veían la ropa sucia...... bueno, pues me reñían un poco y ya está.

Entre todos los problemas que surgieron destaca el de una fiebre de orígen desconocido, que se repetía periódicamente cada 6 horas precedida de un frío intenso, como aviso. No había forma de saber de donde procedía aquella fiebre a pesar de las analíticas y los cultivos que se me realizaban diariamente. Aquello si me hizo pasar malas noches e incluso, una de esas noches, por no llamar pude haber tenido un serio disgusto. La fiebre alcanzó los 39,5º. Cuando llamé a la enfermera a las 7 de la  mañana, me riñó, con razón y me dijo: "Has estado a punto de convulsionar" ¿Como haces esto?. Mi respuesta fue que no quería molestar por eso.

El problema se prolongaba y no había resultados analíticos que descubriesen el "bicho". Una enfermera me dijo: - "La fiebre es del catéter" . Me quedé un poco sorprendido, porque lo decía con una total seguridad, pero claro, quien tenía que verlo era un médico. Así que cuando tuve la oportunidad de decirlo lo hice. Hubo algunas pequeñas dudas, pero se prodeció a la retirada de este catéter de la yugular y dos días después la fiebre había desaparecido. Como el reservorio estaba cerca, se "selló" y también se desconectó todo lo que habia conectado allí y me quedó solamente la via del brazo. Realmente esta adeversidad me hizo sufrir más de la cuenta e incluso tiempo después siguieron haciéndome análisis y cultivos. Si apareció el bicho o no...., a mi no se me ha comunicado, ni me importa demasiado.

Llegó el día 22 de Marzo y se me comunica que me van a dar el alta. La Dra. Rivas, creo que se alegraba de ello y yo más. Tenía muchas dudas y aproveché para trasladarle algunas preguntas sobre ellas como: ¿Cual es la diferencia entre el estado actual y el estado anterior al Trasplante?. ¿Si ahora se me dice que el trasplante es para curar, los ciclos de quimioterapia no lo eran?. ¿Cuales son los porcentajes de recaída que tengo? ....... Me contestó con una total amabilidad a todas las preguntas y me aseguró que no se trataba de poner parches en absoluto, que se trataba de curar y que había muy pocas posibilidades de recaída si todo continuaba así. Que el 100% era imposible de asegurar, pero que todo había ido muy bien y que me fuese  tranquilo, porque no tenía porqué temer.

 Por lo tanto el día 22 de Marzo, más de un mes en aislamiento, después de los trámites necesarios me dan el Alta Hospitalaria y el correspondiente informe. Comienza una nueva e incierta etapa. Cuantos miedos, cuantas preocupaciones, cuantos obstáculos, cuanto sufrimiento, cuántas preguntas sin contestar, cuántos trámites hasta llegar aqui..... Por fin salgo y salgo por mi pie. No tenía ni idea de lo que pesaban unas piernas hasta ese día. Despacio y poco a poco a casa. A tratar de olvidar la vida de hospital, las medicaciones nocturnas, los horarios de comidas ........... Los controles que me quedaban a partir de ahí no los conocía, pero suponía que serían numerosos y que las consultas se iban a suceder con mucha frecuencia. Y asi fue. Primero cada semana, luego cada 15 días, después cada mes y por fin, ahora cada tres meses sin contar las pruebas intermedias.  Esperemos que los periodos se vayan alargando y los TAC alguna vez no tenga que hacérmelos........ no me gusta el agua esa con sabor a anis ni que me metan contraste en las venas. Pero estos son males menores mientras lo demás vaya normalizándose como hasta ahora. Yo no llego a saber porqué todos maldecimos esta vida que tenemos, pero nadie queremos abandonarla, y da lo mismo creer que no creer. Todos nos agarramos donde podemos para quedarnos.

Deseaba llegar relatando mis experiencias hasta aquí, porque no me ha sido demasiado fácil volver a recordar algunas de las cosas pasadas, pero tengo que dedicar otro apartado, para agradecer y valorar muchas cosas y alguna decepción también.

...... (Continuará)

lunes, 23 de mayo de 2011

LINFOMA - "MI LINFOMA Y YO VIII"


MI LINFOMA Y YO (VIII)
TRASPLANTE (Primera Parte)

 Por Paco10

Realmente los siguientes días a mi alta hospitalaria, después de la extracción de células, fueron duros y mi recuperación demasiado lenta. Me sentía muy mal y mis fuerzas eran muy escasas. Recuperé algo en los 8 días siguientes, pero aún así no me sentía bien, aunque según las analíticas estaba dentro de lo normal o lo esperado, así que había que aprovechar la oportunidad y programar el Trasplante. La Dra. Rivas fue la que programó las fechas y especialmente el día del ingreso, que definitivamente iba a ser el dia 16 de Febrero.
Me volví a sentir agobiado. Tenía una alta dosis de miedo. Me encaminaba hacia algo totalmente desconocido, pero no solamente era desconocido por mi, sino por la mayoría de los profesionales de la sanidad con los que hablé. Las técnicas utilizadas eran desconocidas y todos coincidían en la agresividad y dureza del proceso.
En una de las muchas consultas no pude aguantarme y volví a asomarme a ese pozo que desde el principio iba a mi lado esperando un traspié. La Dra. me preguntó que porqué me ponía asi, que ya sabía lo que era la quimioterapia y que lo había superado bien. Le contesté con todo el respeto del mundo porque era lo que se merecía. "Tengo miedo", fue mi respuesta.
-¿Miedo a qué?
- A encontrarme solo, sin fuerzas, tirado en una cama. Tengo miedo a los efectos secundarios.... A la soledad.... No soy ningún héroe, ningún superman....
Trató de animarme y me dio la impresión de que dentro de aquella mujer aparentemente frágil, había una personalidad fuerte y decidida.

 Me explicó algunos de los procesos por los que pasaría, pero naturalmente tratando de hacerlo de una forma que no me asustase o me volviese atrás. Al fin y al cabo yo le había manifestado al principio mis dudas para llevar a cabo el trasplante y ella tampoco lo decidió hasta que el tema fuese tratado en una sesión clínica.
-"Vas a tener posiblemente fiebre, pueden salirte algunas llagas en la boca, diarrea, alguna infección, también puede derivar en neumonía..............."
A medida que iba enumerando estas posibles adversidades, más sensación me daba de hervirme la cabeza. La vista la tenía nublada y me sentía con frio en la piel. Salí preocupado, con los ojos húmedecidos, pero dispuesto a llegar hasta el final. Había que hacerse un trasplante y tratar de superarlo y después ya veríamos. Paso a paso y dia a día. Y seguía dándole vueltas a todo aquello en mi cabeza, sin llegar a comprender bien, porqué estaba pasando por todo aquello. No tenía ya ni preguntas ni respuestas. Estaba resignado a dejarme llevar.

-"Si total son 3 semanas y luego a recuperarse"
- O sea, un mes - le dije yo-
- Bueno, pero no mucho más.

Me entregó los documentos que debía leer y si estaba de acuerdo llevarlos en la próxima consulta. Le dije que si los leía no iba a volver, así que prefería firmar. Intentó convencerme, pero me negué a leerlos. Firmé y se los entregué allí mismo.

Me dejó mi hijo en casa y creo que durante el trayecto de vuelta no cruzamos ni una palabra. Me sentí como un condenado en el corredor de la muerte. Quería quitarme aquello de encima, pero era imposible. Demasiadas emociones, demasiadas dudas y mucho miedo. El pozo estaba más oscuro que nunca y había que bajarlo.

Fueron muchas las analíticas y chequeos. TAC, expirometría, Ecocardiograma......... No podía haber la más mínima infección, ni siquiera una uña en un dedo del pie que hacía tiempo que estaba dando guerra. Tuve que ir al traumatólogo, y hasta al Odontólogo, porque las caries tampoco se permiten.
- "Aquí tratamos las infecciones que se generen dentro, pero las de la calle, ni una".
Asi de tajante se mostró la Dra. y yo me preguntaba si después de lo que  me habían metido en el cuerpo sería posible tener alguna infección.

El Día 16 de Febrero de 2010, era la fecha para ingresar. Por la tarde con mi hijo y mi nuera llegamos al hospital de Alicante, pasamos a recoger la documentación en Admisión y nos dirigimos a la Planta 7ª Hematología. Era un módulo con 8 o 10 habitaciones individuales y 4 de ellas destinadas a trasplantes. Era consciente de que iba a entrar, pero no sabía cuando iba a salir de allí, ni siquiera como.
Se me asignó la última habitación de la izda. No recuerdo el número ni tampoco creo que interese mucho y comencé con el ritual de siempre. Colocación de las pocas prendas que llevaba, las cosas de aseo, pijama y a esperar acompañado durante unas horas por mi hijo y nuera.

Una vez sólo en la habitación me distraje durante un buen rato viendo como caía la noche y las maniobras de los vehículos en una rotonda que estaba abajo con numerosos semáforos. Esto y los paneles solares de un aparcamiento iban a ser una vista familiar durante una temporada.
De nuevo los olores característicos de los hospitales, a medicamentos y comida, pero había un silencio mucho más intenso que en los sitios donde habia estado ingresado en otras ocasiones. Me dieron algunas instrucciones, sobre como y cuando entregar la ropa usada y a hacer tiempo y darle un "mordisco" a la noche.
Hacía frío. La calefacción no llegaba y no era cuestión de empezar protestando así que a intentar dormir abrigado incluso con mi propia ropa, pero las preocupaciones y el miedo a enfrentarme a todo lo que se avecinaba me impedian dormir más de unos minutos seguidos. Días después me llevaron de casa un calefactor, porque el frio de aquella habitación era un problema más que no estaba dispuesto a pasar. Tenía la habitación  una especie de vestíbulo antes, habilitado con material estéril para que quien entrase  se pusiese lo necesario. Calzas, mascarilla, gorro, bata... además de diversos útiles para curas o medicación de urgencia o de uso continuo. La cama eléctrica y regulable en todas sus posiciones. Una ventana de tamaño normal que no tenía mecanismo de abertura, como era comprensible y otra más estrecha cuya persiana se había quedado encajada en la parte superior. Al no poderse abrir la ventana, por razones de asepsia, no había tampoco posibilidad de reparación inmediata al menos.

Las primeras luces del día entraron por la ventana que no tenía persiana hacia las 7 de la mañana y desvelado totalmente me aseé y esperé. No tardaron en ir a buscarme para llevarme de nuevo al quirófano donde un Intervencionista, me cogería de nuevo la subclavia para colocar otro catéter. El Reservorio solamente no era suficiente y había que tener otras entradas. Cubierto de paños verdes y tapada la cara, solamente oía, pero no veía. Me pusieron la anestesia local, me cogieron la arteria y a la habitación. Esta vez si que sería para no salir hasta el final.
Pasadas unas horas comenzó a dolerme la incisión que me habían hecho para la colocación del catéter y cuando una enfermera vió lo que me habían hecho dijo: ¡Siempre igual! ¿por qué no cogerán la subclavia?. No entendía nada, pero me habían colocado el catéter en la yugular. Por eso dolía tanto y así estuve varios días. Al final y a pesar de la incomodidad lo tuve que soportar.

Ese mismo dia 17 de febrero,  comenzaron a medicarme y preparar para la quimio que me aplicarían a continuación, y dos días después comenzaron con ella. Así que de nuevo con "mi novia" como llamaba al pie de gotero y que no me abandonaría hasta el día de mi salida. Tres máquinas perfusoras que avisaban de la más mínima irregularidad y por las que pasaban aquellos medicamentos más peligrosos. Sabía, porque me lo habían advertido en diversas ocasiones, que la quimioterapia que se me aplicaría iba a ser mucho más fuerte que la que llevaba hasta ese momento, a pesar de ser de las más agresivas. Había que pasarlo y había que mentalizarse que había que sufrirlo, así que las mismas cuentas de siempre. Día pasado, batalla ganada. Por eso eran importantes las horas que iban pasando y hasta los minutos.
El control de de tensión, temperatura, azúcar, orina, sangre.......... era continuo. Las yemas de los dedos otra vez sufrían aquellas "picaduras" que proporcionaban la gota de sangre necesaria, para el control del azúcar. Se miraban todos los parámetros y se aseguraba aquello en lo que hubiese la más minima duda. Me habían administrado un medicamento que debía ir tomando como si de una cachimba se tratase, con una mascarilla conectada a la toma de oxigeno, de sabor poco agradable y que por precaución, tanto durante la administración, una hora aproximadamente, como dos horas después no podía haber nadie en la habitación ni entrar sin ir totalmente aislado. Al parecer estas precauciones eran para evitar resistencias en otros organismos y yo me lo tomaba como si estuviese fumándome la "Pipa de la paz". 28 días después se repitió
El día 23 había terminado la quimioterapia y seguía aguantando. Los malos ratos pasados ya no contaban. Esos eran historia. Había que pensar en lo que había avanzado y los efectos de esa quimioterapia, tan brutal, para limpiar el sistema sanguíneo, dejarme sin defensas y que todo estuviese limpio para introducirme las Células Madre. Supongo que me encontraba en uno de los momentos más críticos de esta maldita enfermedad y que una infección viniese a complicar las cosas, era muy probable.
..... (Continuará)
 

viernes, 20 de mayo de 2011

LINFOMA - "MI LINFOMA Y YO VII"

EXTRACCIÓN DE CÉLULAS MADRE O PROGENITORAS (AFÉRESIS)

Por Paco10

Lo previsto en un principio sobre la Quimioterapia, era de 4 a 6 ciclos. Por lo tanto me quedaba uno más para terminar por el momento y seguir controlado a través de las consultas pertinentes. Pero también estaba pendiente la extracción de las células y los trámites ya estaban muy adelantados. Y sucedió que en una de las consultas, la Dra Rivas decide activar el proceso y  fijar ya la fecha en la que debía ingresar  porque parece ser, que había que aprovechar los efectos del ciclo de quimioterapia anterior.

A mediados de enero ingreso en el hospital de Alicante en un módulo de seguridad, supongo que por falta de espacio en otro lugar. La enfermera no es capaz de pinchar adecuadamente en el "reservorio", lo reintenta y tampoco. Me hizo daño y además nada. Entonces lo intenta en una vena del brazo derecho. Tampoco. Cuando va a intentarlo en el izdo, le comento que por qué no utiliza el "reservorio" que para eso estaba y que hacia dos o tres días funcionaba perfectamente. La contestación fue: "Si no quiere no lo pincho". No estaba en condiciones de discutir ni siquiera de exigir, asi que extendí el brazo izquierdo y allí me cogío una via, que por cierto no sirvió para nada. Cuando no se sirve lo mejor es dejarlo, lo pensé entonces y lo sigo pensando, pero nunca hagas sufrir a alguien por tu incapacidad y mucho menos por  mala fe. Siempre traté de no molestar ni lo necesario siquiera y la verdad es que así lo entendendieron siempre, pero cafres hay por todas partes.

La noche la pasé en blanco. Otra más y pensando que el día siguiente iba a ser duro. A primera hora al quirófano para instalarme un catéter en la vena femoral. Anestesia local y vendaje en el muslo. Poco tiempo después y sin tiempo ni para poder desayunar me llevan a la Sala de Aféresis. Me conectan el catéter recién puesto a una máquina, después de los trámites del primer dia y comienza mi sangre a pasar por ella. Pitidos y ruidos, silencio e instrucciones y acostado sin moverme durante el tiempo que dijesen. No quería mirar tanta goma con mi propia sangre circulando por ellas. Me resultaba incómodo y mejor no ver. La única incidencia reseñable fue la sensación de hormigueo por las piernas y manos. Entonces un comprimido de calcio y la sensación desaparece. Dos horas aproximadamente el primer dia y a mediodia a la planta de nuevo. Eran cerca de las 3 de la tarde. Aparentemente no estaba mal, pero nadie me había advertido que el incorporarme bruscamente podía producirme un desfallecimiento. No fue bruscamente, pero a pesar de todo la tensión arterial max se quedó en 6. Inmediatamente acude la Hemátologa de guardia y poco a poco se fue pasando. A primera hora de la noche otra recaida y otro desfallecimiento que poco a poco pasa también.

Durante 4 días más a primera hora me llevaban para conectarme a la máquina. Durante 5 horas aproximadamente permanecía sin moverme. En el tiempo que estuve conectado a aquella máquina desfilaron por mi mente las imágenes de toda mi vida pasada y muchas de las que estaban por venir. No pensaba en nada que no fuera presente, porque el futuro desde hacía mucho no existía para mi. Los planes a más de dos días, eran excesivamente largos. Día a día y casi minuto a minuto. Hasta me agobiaba no poder pensar más allá de un periodo tan corto. Era consciente que las cosas podían cambiar en minutos y trastocar cualquier mínimo plan. Por lo tanto contaba únicamente el presente. ¿Y si la máquina no funciona como debe o no hace su función como debe? ¿Cómo acierta a recoger aquellas células que debe y no las demás?..... Pude saber que las células que la máquina debia "cazar" eran las CD34+, pero no sabía cuantas y la verdad que lo único que me importaba era llegar al viernes y con la cantidad necesaria para poder después proceder a su almacenaje para posterior trasplante.

Solamente un enfermo en otra cama y ni una frase intercambiamos a excepción del saludo de rigor. Cuando lo creían oportuno paraban, desconectaban y a la planta hasta el dia siguiente. El solo hecho de poder cambiar de postura era algo extraordinario.

 Cada día me iba sintiendo más débil y además se sumaba la incertidumbre de no saber si sería suficiente un ciclo de 5 días para obtener las células necesarias. De no ser asi, habría que hacer nueva preparación y otro ciclo. La preparación se hacía dura porque entre otras cosas había que inyectarse diariamente las mismas inyecciones que tras los ciclos, pero no solamente 5, sino en tanta cantidad que producían dolores musculares y debilidad, y eran necesarias para activar las células y que abandonasen la médula, donde se refugian y fuesen capturadas por la máquina. En total fueron 26 inyecciones las que me puse en el vientre antes de comenzar la extracción de células; Inyectables que no se expenden en farmacias por ser de uso exclusivo hospitalario. El coste económico mejor no decirlo.

Llegó el viernes sin saber si iban a ser suficientes las células que se habían extraído o no y estaba casi convencido de que no iban a serlo. Deduje que si al compañero ya le habían dicho que no volviese el viernes y a mi se me estaba aplicando un horario más amplio conectado, la captación de células mías era inferior.  Por lo tanto cuando la Dra. se acercó a mi y me dijo que con las extracciones efectuadas había suficiente para hacer un trasplante, de nuevo volví a emocionarme y estos ojos que ya se estaban acostumbrado a llorar demasiado  volvieron a hacerlo y no me cuesta nada reconocerlo. Esta vez me sentía feliz de verdad. Me había quitado algo de encima,  algo que me había resultado muy duro poder pasarlo,  pesar de que había quien me había dicho que aquello "no era nada".

Desde ese momento y una vez dados los tratamientos necesarios a esas células, yo contaba con un seguro de vida, que no todo el mundo tiene. En caso de recaída tenía mi salvación en un banco de células y si se producía el trasplante a continuación, todo estaba preparado. Era algo de una gran importancia y de lo que fui consciente porque lo había pensado tantas veces que me parecía auténtica ingeniería médica y eso debe ser.

En planta proceden a retirarme el catéter de la femoral. Casualidades de la vida. Me toca la misma enfermera del dia de la entrada. Saca el catéter, sale un chorro de sangre, presiona sobre la femoral, pero tiene que ir a buscar algo más adecuado que el rollo de esparadrapo de tela de 10x10. Me quedo presionando yo y ella va a buscar más esparadrapo para hacerme una especie de torniquete sobre la vena y tratar que no sangre. Después de dos horas, volvió a probar si la hemorragia ya no se producía, pero se produjo, asi que en vez del alta tuve que continuar hospitalizado hasta el sábado por la tarde con miedo de que aquella hemorragia me jugase una mala pasada. Mis hijos mayores se relevaron aquella tarde y noche, pero yo la pasé con la mano haciendo presión sobre aquél vendaje y me daba igual dormir que no. Ya en la calle me di cuenta que mi debilidad era mayor que nunca y que me costaba llegar hasta el coche que me traería a casa. Realmente lo pasé mal durante muchos dias. Las fuerzas me abandonaban y de una forma más implacable que tras los ciclos de quimioterapia. No lo sé, pero pienso que en el proceso se quedaba mucha sangre entre unas cosas y otras y las defensas iban debilitándose cada dia más sin olvidar la medicación de los dias anteriores.

¡Esta fase había terminado también.!

NOTA: Gracias Mª José y Paqui, por haberos puesto en contacto conmigo y leer estos humildes relatos y los comentarios de aquellos que aportan y expresan lo que sienten en cada momento. Vosotras habéis pasado por esto mismo y sabéis mucho más de lo que aqui digo, pero es necesario resumir. Bienvenidas y saldremos de todo esto

...........(continuará)

LA CORRUPCIÓN EN ESPAÑA EN EL NEW YORK TIMES

El New York Times ilustra la corrupción en España con el ejemplo de Camps

El Pais
The New York Times atribuye las protestas que se están produciendo en España a la "corrupción de los partidos políticos" y, para ilustrar este argumento, pone como ejemplo el caso del presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, al que llega incluso a comparar con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.

Camps con su amigo Fabra
"El domingo, se espera que Francisco Camps sea reelegido como jefe del Ejecutivo regional de Valencia. A finales de año, sin embargo, Camps también estará probablemente en el juzgado para enfrentarse a cargos de soborno como parte de una vasta investigación de corrupción, denominada caso Gürtel, que también incluye a varios políticos de la principal fuerza política de centro-derecha, el Partido Popular", explica el diario en un artículo.
A pesar de todo, The New York Times subraya que estas acusaciones "no han entorpecido" las posibilidades de Camps para la reelección, y llega a comparar al dirigente 'popular' con Berlusconi, ya que "el señor Camps se ha presentado como la víctima de una caza de brujas por parte de sus oponentes políticos, jueces y medios de izquierda".

El diario norteamericano utiliza una frase del diputado socialista por Valencia en el Congreso Ferran Bono, anteriormente periodista de El País, para reflejar esta situación: "Hay gente que ha visto tantos escándalos políticos que los trivializa, aunque creo que también hay mucha gente que verdaderamente cree en la teoría de la conspiracion que Camps tan activamente ha difundido".

Fracaso de los políticos

The New York Times' explica que ante las elecciones del próximo domingo en más de 8.000 ayuntamientos y en 13 de las 17 comunidades autónomas, "miles de personas, la mayoría de ellas jóvenes, han tomado las calles en Madrid, Barcelona y otras grandes ciudades esta semana exigiendo el fin de la supuesta permanente corrupción en los partidos políticos".

Camps con E. Aguirre
Pero además, afirma que "alimentando la ira" de los manifestantes también se encuentra "el fracaso de los políticos para aliviar las dificulades que se han impuesto a la población que lucha contra una tasa de paro del 21 por ciento".

"El mensaje de los manifestantes es una campaña alternativa que podría eclipsar la de los partidos establecidos y resultar en una bajada de la participación el domingo", indica el diario, que añade uno de los eslóganes de la plataforma 'No Les Votes' acerca de que "la corrupción en España ha llegado a niveles alarmantes".